Necropsia preliminar de la elefanta Kenya: tuberculosis, infección en los huesos y un gran quiste
El santuario de elefantes de Brasil publicó una necropsia preliminar de la elefanta Kenya y afirmó que ya estaba enferma cuando vivía en Mendoza.
Kenya vivió solo cinco meses en el santuario de Brasil.
Santuario de elefantes de BrasilLa elefanta Kenya murió el martes en el santuario de Brasil. Aunque los resultados oficiales de la necropsia van a estar dentro de unos meses, hoy publicaron resultados preliminares para dar tranquilidad a los socios y seguidores que aportan al proyecto.
De qué murió la elefanta Kenya
“En la necropsia de Kenya su cuerpo fue como la imagen de un libro de texto que mostró el impacto del cautiverio”, explicaron desde el santuario de elefantes de Brasil.
Las radiografías mostraron que la elefanta Kenya tenía osteomielitis grave, una infección ósea severa causada por bacterias u hongos que puede invadir la médula ósea, provocando dolor intenso, inflamación y fiebre.
Algunos indicios de esta condición habían adelantado cuando informaron la malas condiciones de sus patas y las posibles infecciones que podrían haber ingresado a su cuerpo por las uñas. Unos días antes de morir también presentó una grave molestia y un crujido muy fuerte en su rodilla derecha.
Cuando abrieron su abdomen se encontraron con nódulos, úlceras y un gran quiste en distintos órganos. Además, encontraron evidencia de tuberculosis en sus pulmones.
“El diagnóstico fue confirmado por la patóloga y corroborado por veterinarios especialistas en grandes animales que vieron fotografías de la necropsia. La enfermedad estaba muy avanzada, tenía infiltraciones en ambos pulmones y presentaba un colapso alveolar”, explicaron en el extenso comunicado.
“Todos los hallazgos macroscópicos con significado médico eran problemas crónicos, lo que significa que esto era algo con lo que había estado viviendo antes de su llegada a Brasil”, remataron.
Enfermedades preexistentes
Desde el santuario de elefantes remarcaron que todas las patologías que figuran en el resultado preliminar de la necropsia son de larga data y que en general se desarrollan durante el cautiverio.
“Todos los hallazgos macroscópicos con significado médico son problemas crónicos, lo que significa que esto era algo con lo que Kenya había estado viviendo antes de su llegada a Brasil”, detallaron.
“Kenya experimentó diarrea crónica durante décadas, además de una dieta inapropiada, infecciones crónicas de colmillos y falta de atención médica hasta que proporcionamos entrenadores y cuidadores para cuidarla”, remataron.
El problema de la tuberculosis
Por el momento, las autoridades del santuario de elefantes destacaron un brote de tuberculosis en el predio porque la elefanta Kenya no estaba en contacto con los elefantes asiáticos y con la única elefanta que un efímero acercamiento fue Pupy -que falleció hace unos semanas- y los resultados de los estudios de Pupy dieron negativo para tuberculosis.
“No tenemos cuidadores que vayan y vengan entre los hábitats asiáticos y africanos, y no hay lugar donde los hábitat se toquen, por lo que no hay necesidad de preocuparse por la transmisión entre las especies”, insistieron en el comunicado oficial.
“Debido a que la tuberculosis todavía existe en humanos tanto en Argentina como en Brasil, todo nuestro personal (incluido el personal de mantenimiento y cocina) se ha realizado los chequeos. Los cuidadores y los entrenadores/cuidadores contratados con cualquier exposición a otros elefantes deben ser sometidos a pruebas cada seis meses”, agregaron.
Además, compartieron información del Ecoparque de Mendoza: la necropsia de Tamy -que murió antes del traslado de Kenya a Brasil- dio negativo para tuberculosis. Por su parte, Guillermina también dio negativo.



