Asaltaron un reconocido café de calle Yrigoyen

Tras robos a comercios y locales gastronómicos, además del violento asalto a la Parroquia San Agustín, ahora la sucursal de una reconocida cafetería fue víctima de la inseguridad, cuando este miércoles un hombre amenazó a dos empleadas con un arma.

Pablo Villarruel

La cafetería fue la nueva víctima de la inseguridad de la calle Yrigoyen

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La calle Yrigoyen del Barrio Bombal continúa sufriendo hechos de inseguridad. Tras los robos a comercios, locales gastronómicos y a la Parroquia San Agustín, ahora fue el turno del café Bonafide al 52 de la transitada arteria que divide Ciudad y Godoy Cruz .

Este miércoles a las 20.40, un hombre ingresó a la cafetería y se dirigió directamente al mostrador. Sin mediar palabras estiró sus manos hacia la caja y cuando fue advertido por una de las empleadas sacó un arma y la amenazó.

Tras reducir a las dos empleadas que se encontraban en su turno de trabajo, el delincuente tomó alrededor de $2.000 de la caja y el teléfono celular de una de ellas. Con el botín en su poder se retiró tranquilamente y los pocos clientes que había a esa hora ni se enteraron del asalto.

"Fue todo muy rápido. Estaba con mi compañera cuando entró un hombre armado y fue directo a la caja. Cuando le pregunté qué estaba haciendo, sacó un arma y me dijo 'vos quedate quietita'", confió a MDZ una de las empleadas presentes en el asalto.

La inseguridad en la zona y, particularmente, en la calle Yrigoyen es algo frecuente en el último tiempo, aún con presencia policial como sucedió este martes. "Encima ayer a la noche, cuando pasó todo, había tres policías en la esquina y no se dieron cuenta. Estaban parados en Umara", detalló la empleada, refiriéndose al local de manicuría ubicado en Yrigoyen al 97.

De esta manera, se produjo otro robo en una de las principales calles del tradicional barrio mendocino, ya que el local de sushi DeZiro fue asaltado dos veces en el último tiempo por la misma persona (quedó registrado por las cámaras del lugar) y la Parroquia San Agustín sufrió un violento asalto donde fue golpeado uno de los sacerdotes.

Los vecinos y comerciantes de la zona observan mayor presencia de efectivos policiales durante varias horas del día, pero no parecen ser suficientes y no pueden dejar de mostrarse preocupados y permanentemente en alerta por los delincuentes que asolan la calle Yrigoyen.

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