Caso Bento: así eran las reuniones de la banda, según un arrepentido

Caso Bento: así eran las reuniones de la banda, según un arrepentido

Martín Ríos, uno de los imputados que luego declararon como arrepentidos, ofreció una descripción acerca de cómo eran -según él- las juntadas entre el juez federal y sus presuntos cómplices. Aquí, un retrato de aquellas situaciones y los puntos en disputa sobre las coimas de Tribunales.

Facundo García

Facundo García

El conocido abogado penalista Martín Ríos ya había tenido sus quince minutos de fama en 2013, cuando -a través de un misterioso acuerdo- ayudó a recuperar la corona de la reina de la Vendimia que un ladrón había robado. Este año la prensa volvió a ponerlo en las portadas, pero por un asunto menos simpático: se lo sindica como uno de los integrantes de la banda que cobraba coimas en la Justicia Federal, en lo que se ha convertido en una de los mayores escándalos de corrupción de la provincia de Mendoza. 

Ríos fue detenido el 5 de mayo, acusado de formar parte de la asociación ilícita que habría estado liderada por el juez federal con competencia electoral Walter Bento. A pocos días de caer en el calabozo, el héroe del robo a la corona vendimial se acogió a la figura del "arrepentido". 

Según pudo saber MDZ, en su testimonial Ríos admitió que existía una banda en Tribunales y que quien la comandaba era el mencionado juez. Por debajo estaba el ex corredor de aduana Diego Aliaga, que coordinaba al grupo, y un poco más abajo en el organigrama venían -siempre según la versión de Ríos- los abogados Luciano Ortego y Jaime Alba

Ríos cuenta que en 2019 recibió una llamada de Aliaga: lo invitaba a una reunión a eso de las 3 de la tarde en una casa del barrio privado Palmares. Ahora Aliaga está muerto: encontraron su cadáver en un campo lavallino. Pero Ríos recuerda aquella jornada.

El fiscal Dante Vega escuchó la declaración de Ríos.

La reunión

Aquella tarde, Ríos andaba sin el carnet de conducir, de forma que Aliaga lo fue a buscar a la puerta de Palmares porque los guardias no lo querían dejar pasar.

Juntos, el anfitrión y el invitado se acercaron a una casa. El arrepentido recuerda que había autos de alta gama en la puerta -dos jeeps Wrangler color negro- y que adentro, en el comedor, esperaban sentados los abogados Jaime Alba y Luciano Ortego. Le ofrecieron café.

Al rato -recapitula Ríos- llegó Bento, quien lo trató con una cortesía formal. "Bienvenido. A partir de ahora lo que le diga alguno de ellos, sobre todo Aliaga, son instrucciones. Conmigo no tendrá ningún tipo de relación", le habría dicho, palabras más, palabras menos, el juez. Saludó y se fue.

El organigrama de la banda, según el Ministerio Público Fiscal.

Por aquella época, Ríos trabajaba con la causa de Javier Santos Ortega junto a su socio Matías Aramayo. ¿Quién es Ortega? Se trata de un contrabandista al que le pidieron un suculento botín para resolver su situación; y es quien una vez detenido en la causa de las coimas admitió haberle pagado a la banda un total de $722.000 dólares para zafar de la cárcel.  

De modo que Ríos, el ahora arrepentido, se quedó un rato en aquella reunión de Palmares. Hizo algunas consultas acerca de cómo debía seguir el caso Ortega y se marchó. No olvida, además, que frecuentemente llamaban a Bento "el jefe", "el gran jefe" o "el primo".

Y una fuente reveló que la declaración de Ríos abrió otra ventana: dijo que aparte de los abogados que participaban en causas de narcotráfico, contrabando, etc., había otra ala que se dedicaba al derecho penal tributario. Eso todavía no se ha investigado, sin embargo inaugura toda una rama de pesquisa que puede involucrar a importantes empresarios y funcionarios de la AFIP.

Lo que dice la defensa de Bento

Días atrás, el abogado de Bento, Mariano Cúneo Libarona, conversó con este diario y opinó sobre la declaración de Ríos: "¿lo escucharon? Es mundial. Jura que conoce personalmente a Bento porque lo vio una vez. Fue en una casa, y supuestamente, al llegar, el juez le dijo ‘bienvenido a la organización’. ¡Pero dejate de joder! Bento ni lo conoce a este tipo. Mostrame vos que le dieron plata, que sabía lo que estaba ocurriendo", señaló. 

Mariano Cúneo Libarona defiende a Bento junto a su colega Gustavo Gazali.

Sea como sea, el testimonio de Ríos coincide con el de otro arrepentido, Aramayo, que también apuntó a Bento como el jefe de la banda. A ello se le suma lo que confesaron el imputado Ortega y Eugenio "el Gordo" Nasi, quienes recordaron haber pagado 722.000 y 170.000 dólares respectivamente para conseguir beneficios en sus expedientes.

Nasi (izquierda) y el abogado Ortego el día en que el primero salió de la cárcel. Se sospecha que el acusado pagó una suma en dólares.

*Qué es la Ley del "arrepentido"*

La “ley del arrepentido” es una norma aprobada por el Congreso en 2016. La legislación contempla que se reduzcan las penas a quienes aporten “información o datos precisos, comprobables y verosímiles” acerca de un delito. 

El acuerdo para presentarse como “arrepentido” se realiza entre el imputado y el fiscal -en este caso, Dante Vega- y debe ser homologado por el juez de la causa. Y una de las condiciones es que el acusado aporte información sobre alguien que tenga una responsabilidad penal igual o mayor a él. Además, el acuerdo debe darse durante la etapa de instrucción (investigación).

  • ¿Aportes? ¿Otra perspectiva? Puede escribir a fgarcia@mdzol.com
Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?