Conmoción por doble homicidio dentro de un colectivo: habla un testigo de la balacera

Conmoción por doble homicidio dentro de un colectivo: habla un testigo de la balacera

Dos asaltantes ingresaron ayer una unidad que iba por el barrio porteño de Barracas y dispararon al menos cinco tiros, mientras agarraban a un joven y lo utilizaban como escudo humano. Luego salieron corriendo y no se llevaron nada. El tenso relato del pasajero que fue tomado de rehén.

MDZ Policiales

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Una unidad de la línea 100 se convirtió hace pocas horas en una sucursal del infierno, luego de que un par de delincuentes subieran y comenzaran a efectuar disparos mientras el colectivo atravesaba las calles del barrio porteño de Barracas, al sur de la Ciudad de Buenos Aires. Como consecuencia del incidente, perdieron la vida un efectivo de la Policía Federal y un empleado de limpieza.

A medida que se van conociendo detalles, el panorama de lo que pasó se vuelve más y más sombrío. "Estábamos en el colectivo cuando de repente subieron dos hombres, uno de ellos pasó sin pagar con la SUBE, como avisando que pagaba el segundo, y pasó saludando, diciendo 'buenas noches', ya en una actitud sospechosa", relató Cristian (29), uno de los testigos del hecho, durante una entrevista que le hicieron en A24.

Segundos después, los atacantes tomaron a Cristian como escudo humano. "Estaban muy sacados -siguió el testigo-. El agente no tuvo tiempo ni de desenfundar". "Yo apenas vi la sombra del policía. Le dispararon inmediatamente; no tardó nada. Fue todo muy rápido", añadió el muchacho al describir la muerte del efectivo Esteban Nicolás Lagos (28)

Es posible que Lagos dudara porque el ladrón utilizó a Cristian para cubrir la mitad de su cuerpo. Es decir que si disparaba, podía herir al rehén.

En el micro iban 7 personas y los asaltantes efectuaron al menos cinco tiros, para luego pedir que les abrieran las puertas y salir a toda carrera, sin llevarse nada. Cuando se fueron, había otra víctima, Juan Roberto Bonifacio (34), que parecía lúcido y estable pero "le costaba un poco respirar" y terminó falleciendo poco después en el Hospital Argerich.

"Yo bajé por la parte de adelante y él iba atrás mío, lo más bien, y me dijo 'che, no me mirás la espalda a ver si me dieron, porque me duele'", contó Cristian. Cuando lo miró, vio que Bonifacio tenía un balazo en la zona de los pulmones. Una herida mortal.

 

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