Mendoza perderá más de 54 mil alumnos en cuatro años: los motivos
Un informe de Argentinos por la Educación anticipa una caída del 29% en la matricula de nivel primario en Mendoza.
Según proyecciones de Argentinos por la Educación, en 2030 en el país habrá 1,2 millones menos de estudiantes que en 2023.
No es noticia que la tasa de natalidad cae históricamente en Argentina y en el mundo; la baja es sostenida desde el 2014. En Argentina, un estudio del Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad de la Universidad Austral asegura que la natalidad en el país cayó un 40% desde 2014. En Mendoza, hubo una caída en los nacimientos del 13% en 2025.
La población mundial atraviesa un cambio demográfico que impacta en diferentes sectores, entre ellos la educación. Según proyecciones de Argentinos por la Educación, en 2030 habrá 1,2 millones menos de estudiantes que en 2023; lo que equivale a una caída del 27% de la matrícula de la escuela primaria en Argentina.
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Los datos surgen a partir de las proyecciones demográficas de la Dirección Nacional de Población (DNP) del Ministerio del Interior y de los datos de matrícula, secciones y cargos docentes del Relevamiento Anual de la Secretaría de Educación.
Si bien la caída en la matrícula del nivel primario se extendería en todas las provincias del país, Mendoza se encuentra entre las jurisdicciones con mayor caída absoluta: en cuatro años habría 54.385 alumnos menos en las aulas de nivel primario, lo que representa una caída de 29%.
El ranking lo lidera Buenos Aires, con 510.433 alumnos menos (-30,5%); sigue CABA, con 92.540 menos (-34,0%); y en tercer lugar Santa Fe, con 87.770 menos (-24,5%). En el cuarto lugar aparece Mendoza.
En contrapartida, las provincias con caídas más bajas serían Tierra del Fuego, con 6.332 alumnos menos; La Pampa, con 8.203; y Catamarca, con 8.887 alumnos menos en las aulas para 2030.
Alumnos por docente
El número de alumnos por docente es otro de los datos clave que se desprende el informe "Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado", elaborado por Argentinos por la Educación en base a datos del Relevamiento Anual y estimaciones del Informe “Natalidad y educación en Argentina. Perspectivas a futuro.” de la Dirección Nacional de Población.
De acuerdo a la última información disponible que data del año 2023, Argentina tiene un promedio de alrededor 16 estudiantes por cargo docente. Las proyecciones muestran que, ante la caída generalizada de la matrícula, el número de alumnos por docente disminuiría en todas las jurisdicciones del país.
De 16 alumnos por docente en 2023, en 2030 serían 12, marcando una tendencia hacia aulas con mayor disponibilidad de docenes por estudiantes.
Sin embargo, el promedio varía según la jurisdicción. En el caso de Mendoza, continuará entre las provincias con mayor cantidad de alumnos por cargo docente en 2030 junto con Buenos Aires, Córdoba y Misiones.
Puntualmente, en la provincia el promedio pasaría de 18 alumnos por docente a 13. Un nivel que se considera relativamente elevado en comparación con el resto del país, en donde oscilan entre 10 y 7 alumnos por docente.
En tanto, la caída de alumnos por docente también impactaría en la proyección de cargos docentes. En todo el país, se estima que habría 71.250 cargos menos en 2030. En el caso de Mendoza, serían 3.046 menos.
Oportunidades ante la caída de la matrícula
La reducción en la matrícula para 2030 implica un desafío pensando en reorganizar los recursos educativos, revisando secciones con baja matrícula, reasignando cargos docentes programas o medidas que resulten ser costo-efectivas según la evidencia disponible.
Dentro de los análisis, El Global Education Evidence Advisory Panel (GEEAP, 2023) señala que las políticas educativas deben priorizar las intervenciones con mayor eficacia y rentabilidad comprobadas y clasifica a las políticas en 5 categorías:
1) inversión ventajosa, muy rentable y sustentada en evidencia sólida; 2) inversión inteligente, rentable y con base empírica consistente; 3) eficaz, pero relativamente costosa, efectiva aunque de alto costo de implementación; 4) evidencia prometedora, pero escasa, con resultados alentadores pero evidencia limitada o no escalada, e 5) inversión desfavorable, que ha mostrado baja rentabilidad o ausencia de resultados.
Entre las potenciales medidas ante la caída de la matrícula, se destacan:
- Agrupar las secciones o escuelas con baja matrícula para optimizar los recursos edilicios. Es considerada una inversión inteligente.
- Redistribución del plante docente hacía tutorías o programas que adaptan la enseñanza del nivel de aprendizaje. Inversión ventajosa.
- Redistribución del plante docente hacia acompañamiento pedagógico (observación de clases y retroalimentación). Inversión ventajosa.
- Redistribución del plantel docente hacia extensión de la jornada. Eficaz, pero relativamente costosa.
- Redistribución del plantel docente hacia otros programas no académicos (desarrollo de habilidades socioemocionales, mejora de la convivencia escolar). Prometedora, pero escasa evidencia.
- Redistribución del plantel docente para reducir la cantidad de alumnos por docentes. Inversión desfavorable.
"Más allá de las alternativas de reorganización y reasignación del tiempo docente, la caída proyectada de la matrícula también abre la posibilidad de revisar gradualmente la estructura de gasto del sistema", indica el informe.
"Tras fuertes restricciones fiscales, una parte de los recursos que hoy se destinan a cargos docentes podría reasignarse, de manera planificada y respetando los derechos adquiridos, hacia otros usos con mayor potencial de impacto sobre los aprendizajes y la equidad, tales como materiales y recursos pedagógicos, infraestructura escolar (incluida el equipamiento digital), sistemas de evaluación y acompañamiento pedagógico, o dispositivos de mejora del clima escolar", agrega.
Y concluye: "Avanzar en esta dirección requerirá un enfoque de mediano plazo, con mecanismos claros de planificación y diálogo con los distintos actores del sistema".

