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¿Mendoza está preparada para una tormenta como la del aluvión de 1970?

Tras la tormenta histórica del viernes, vuelve la pregunta sobre si Mendoza resistiría un evento como el aluvión de 1970 y qué dicen hoy las autoridades.

La tormenta que azotó Mendoza este último fin de semana volvió a traer a la memoria el aluvión de 1970.

La tormenta que azotó Mendoza este último fin de semana volvió a traer a la memoria el aluvión de 1970.

La tormenta del viernes 30 de enero volvió a poner una pregunta incómoda sobre la mesa: si hoy Mendoza podría resistir un evento climático similar al Aluvión de 1970. En apenas minutos, en algunas zonas del Gran Mendoza cayeron 53 milímetros de agua y varias calles se transformaron en ríos, con autos arrastrados y barrios anegados.

El recuerdo del 4 de enero de 1970 sigue siendo una herida abierta. Aquella tarde llovió de manera descontrolada y el agua bajó con barro desde el piedemonte, provocando una de las peores tragedias de la historia provincial. Murieron más de 20 personas y los daños fueron devastadores.

Cuánta lluvia cayó en 1970 y cuánta en 2026

Aluvión Mendoza 1970 - El Diario de Mendoza
El aluvión del 70 es una de las tragedias más grandes que atravesó la provincia.

El aluvión del 70 es una de las tragedias más grandes que atravesó la provincia.

Los documentos de aquella época hablan de unos 74 milímetros caídos durante el aluvión de 1970. Sin embargo, con el paso de los años surgieron otras precisiones. En 2020, el entonces director de Hidráulica, David Cangialosi, aseguró en medios locales que aquel día cayeron cerca de 110 milímetros en apenas una hora, la lluvia más intensa registrada hasta ese momento.

La diferencia no es menor. No solo por el volumen de agua, sino por la intensidad con la que cayó. Esa combinación fue la que terminó provocando el colapso del antiguo dique Frías, diseñado con criterios de la década del 30 y superado por una crecida cuatro veces mayor a la prevista.

Lo que dejó la última tormenta

Zanjon Tormenta Mendoza

El último temporal fue calificado como “excepcionalísimo” por el gobernador Alfredo Cornejo. Según datos oficiales, en la estación de Boulogne Sur Mer se acumularon 53 milímetros en pocas horas, y enero terminó marcando un récord histórico de precipitaciones.

“Entendemos que el sistema ha funcionado bastante bien. No se ha tenido ni una sola víctima a pesar de la excepcionalidad de esa lluvia”, sostuvo el mandatario. También señaló desbordes puntuales, como en el canal Cacique Guaymallén y el Zanjón de los Ciruelos, donde la basura arrastrada complicó el escurrimiento.

Árboles, cortes y una ciudad al límite

San Martín - Daños tormenta
Los árboles caídos en el este mendocino fueron algunas de las postales más impactantes.

Los árboles caídos en el este mendocino fueron algunas de las postales más impactantes.

Defensa Civil informó la caída de 267 árboles y ramas de gran porte en toda la provincia, con San Martín como uno de los departamentos más afectados. Pese a eso, Cornejo aseguró que se registraron menos caídas que en eventos anteriores y pidió reforzar el mantenimiento del arbolado público.

Durante el pico de la tormenta, cerca de 100 mil usuarios se quedaron sin luz y también se vio afectado el sistema de agua potable. En barrios de Las Heras, Godoy Cruz, Luján y Ciudad, el agua ingresó a viviendas y comercios, generando escenas de angustia y daños materiales.

¿Funcionó el sistema aluvional?

Mendoza tiene una vulnerabilidad natural clara: los sismos y las lluvias intensas. Para el riesgo sísmico existen normas de construcción; para las tormentas, un sistema de defensas aluvionales que se fue desarrollando después de 1970.

Hoy la provincia cuenta con diques de contención, colectores de trasvase y más de 100 kilómetros de obras de conducción que buscan frenar y encauzar el agua que baja desde el piedemonte. Según las autoridades, ante la tormenta del viernes ese sistema respondió y evitó un desastre mayor.

Colector Blanco Encalada 4
Dique, colectores y cauces forman hoy un sistema clave para frenar crecidas, pero especialistas advierten que las defensas no eliminan el peligro.

Dique, colectores y cauces forman hoy un sistema clave para frenar crecidas, pero especialistas advierten que las defensas no eliminan el peligro.

Desde la Dirección de Hidráulica son cautos. Según pudo saber MDZ, consideran que es imposible afirmar si Mendoza está preparada para una tormenta extrema de más de 100 milímetros, como la de 1970. Lo que sí pueden asegurar es que el sistema está diseñado y probado para las lluvias que efectivamente han ocurrido en los últimos años.

El antecedente más fuerte es el de 2020, cuando se registraron cerca de 70 milímetros y las defensas funcionaron dentro de los parámetros previstos. “Para más de 70 milímetros el sistema ha respondido bien”, explicaron, aunque aclaran que ningún sistema puede garantizar riesgo cero.

Obras, controles y una ciudad que creció

Después del aluvión del 70, Mendoza cambió. Se reconstruyó el dique Frías con mayor capacidad y se sumaron nuevas presas y colectores. Algunas infraestructuras actuales, como la presa de Chacras y Sosa, están diseñadas para soportar lluvias de hasta 163 milímetros.

Imagenes Aluvión Mendoza 1970

Sin embargo, la provincia también creció hacia el oeste, ocupando zonas naturalmente aluvionales. Barrios enteros se levantaron en el piedemonte, sumando población y aumentando la exposición al riesgo frente a lluvias intensas.

Además, uno de los factores que más preocupa hoy es la acumulación de basura en cauces y acequias. Botellas, plásticos y escombros reducen la capacidad de los canales y favorecen los desbordes, como se vio durante la última tormenta.

A eso se suma la impermeabilización del suelo por el avance urbano. El agua que antes se absorbía ahora escurre más rápido y con mayor fuerza, poniendo presión extra sobre un sistema que necesita mantenimiento constante.

Entonces, ¿está preparada Mendoza?

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La limpieza de los zanjones es fundamental para que funcione el sistema aluvional.

La limpieza de los zanjones es fundamental para que funcione el sistema aluvional.

La respuesta no es sencilla. Mendoza está mucho mejor preparada que en 1970: tiene obras, controles, monitoreo en tiempo real y experiencia acumulada. La tormenta reciente mostró que el sistema puede amortiguar eventos severos y evitar víctimas.

Pero también dejó claro que una lluvia extrema, cercana a los 100 milímetros en poco tiempo, sigue siendo un escenario crítico. El riesgo no desapareció y depende tanto de las obras como del ordenamiento territorial y la responsabilidad social.

Por ende, a más de medio siglo del aluvión que marcó a la provincia, Mendoza enfrenta un desafío doble. Por un lado, sostener y actualizar un sistema de defensas que requiere inversión permanente. Por otro, ordenar el crecimiento urbano y cuidar los cauces.