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"Me detuvieron por ser argentino", el calvario de Gustavo Rivara tras estar preso en Venezuela

Gustavo Rivara, uno de los argentinos recientemente liberados en Venezuela, rompió el silencio tras su regreso, y explicó cómo funcionan las detenciones de presos políticos allí.

 Gustavo Gabriel Rivara, uno de los dos argentinos liberados en Venezuela.

 Gustavo Gabriel Rivara, uno de los dos argentinos liberados en Venezuela.

NA

El 2 de febrero marcó el fin de una pesadilla que duró trece meses para Gustavo Rivara. El argentino había sido detenido el 1° de enero de 2025 en una terminal de ómnibus mientras intentaba salir de Venezuela hacia Colombia. Ahora que volvió al país, salió a hablar y reveló el calvario que atravesó.

En diálogo con Radio Rivadavia, contó: "Me detuvieron solo por ser argentino. Estaba regresando para Colombia. Había ingresado hacía 18 días al país. Tenía poco más de dos semanas y me dirigía a Colombia y fui interceptado en una estación de autobuses".

Respecto a la razón por la que viajó, Rivara mencionó: "Yo quería apoyar a la democracia. Quería ver la situación política. Estábamos en vísperas de la entrega de poder supuestamente a María Corina Machado y Edmundo González Urrutia. Pero no lo permitieron. Yo quería presentarme y apoyar a la oposición en lo que pueda".

Por su parte, el argentino explicó que "a todos los extranjeros que agarraba la policía, llamaban al (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) Sebin": "Eran detenidos y luego son utilizados como moneda de cambio, a modo de chantaje con países. Utilizan a los extranjeros para eso, para mover sus chantajes".

La vida bajo vigilancia total

El relato de Rivara sobre las condiciones dentro del mayor centro de detención de Caracas describe un entorno de privación sensorial y falta absoluta de privacidad:

  • Sin luz natural: Los detenidos viven en un "búnker" con luz artificial permanente, lo que altera los ciclos de sueño y la noción del tiempo.

  • Vigilancia extrema: Cámaras instaladas incluso en los baños y filmaciones constantes de cada movimiento.

  • Higiene precaria: Rivara confesó que tuvo problemas oculares debido a la suciedad del lugar.

  • Privación del sueño: "Pasan lista" y despiertan a los reclusos a horas irregulares para mantenerlos en un estado de alerta constante.

"Estuve incomunicado, en un cuarto pequeño, los últimos 4 meses. Nomás me dedicada a leer y escribir. No tenía ningún derecho. Me decían que haga de cuenta que estaba (en la base naval de Estados Unidos) en Guantánamo”, recordó.

Las torturas y el miedo a morir

Pese a estos detalles, el argentino distinguió que esta cárcel en la que estuvo es más un lugar de "investigación", y que "la gente ya llega torturada al Helicoide". Por su parte, señaló: "No creí que iba a salir. Estaba seguro de que me iban a trasladar. No me veía salir".

"Uno piensa en la locura. Tiene miedo a la locura, no a morir. Miedo a ser olvidado y quedar muchos años ahí", manifestó.

El absurdo judicial: "Traición a la Patria"

Tras diez meses de incomunicación y encierro en un cuarto pequeño, Rivara fue llevado ante un juez. La acusación fue tan breve como insólita: traición a la Patria.

"Fue algo de cinco minutos, algo ridículo. Yo no sé qué patria, como si hubiera jurado lealtad a Venezuela", relató con ironía. Durante su encierro, los guardias llegaban a compararle su situación con la de la base de Guantánamo, asegurándole que no tenía derechos de ningún tipo.

El mapa de los argentinos detenidos

  • Gustavo Rivara: liberado
  • Roberto Baldo: liberado
  • Nahuel Gallo: el gendarme aún está detenido
  • Germán Giuliani: el abogado continúa detenido