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Lo que no se ve del paso cerrado: así viven los camioneros la larga espera

La incertidumbre es tan pesada como la carga que transportan. Los camioneros cuentan cómo organizan sus días mientras esperan cruzar la cordillera.

Mientras el temporal mantiene cerrado el corredor internacional, los camioneros improvisan cocinas, entrenan y fortalecen vínculos para sobrellevar la espera.

Mientras el temporal mantiene cerrado el corredor internacional, los camioneros improvisan cocinas, entrenan y fortalecen vínculos para sobrellevar la espera.

Maru Mena - MDZ

El cierre del Paso Internacional Cristo Redentor por el intenso temporal en alta montaña mantiene a cientos de camioneros detenidos en Mendoza. Mientras aguardan que mejoren las condiciones para retomar viaje hacia Chile, los días pasan entre la incertidumbre, las llamadas a la familia, la comida improvisada y la convivencia con otros transportistas.

MDZ recorrió una estación de servicio ubicada sobre el Acceso Sur, camino a Chile, donde decenas de camiones permanecen estacionados desde hace varios días. Allí, los choferes brasileños compartieron cómo es vivir una espera que muchas veces se extiende más de lo previsto y que altera tanto el trabajo como la vida personal.

El panorama también se replica en otros puntos de la provincia. A primera hora de este martes, Gendarmería informó que había 580 camiones en Uspallata y otros 500 en la zona de Eloy Guerrero. Con el correr de la mañana, desde la Policía Vial confirmaron que la cifra había ascendido a 670 camiones en los paradores de alta montaña, que ya alcanzaron su capacidad, y otros 610 en la zona Este, totalizando 1.280 vehículos detenidos.

Mendoza todavía tiene margen para recibir más camiones

Mendoza todavía tiene capacidad para recibir camiones, aunque los paradores de alta montaña ya están completos y el operativo sigue ampliándose.

Mendoza todavía tiene capacidad para recibir camiones, aunque los paradores de alta montaña ya están completos y el operativo sigue ampliándose.

Desde Defensa Civil explicaron que la provincia todavía cuenta con capacidad disponible para albergar más transporte pesado. En caso de completarse los espacios previstos, se activarán los convenios firmados entre los ministerios de Seguridad de Mendoza y San Luis para distribuir parte del flujo y evitar mayores congestionamientos.

Según precisaron las autoridades, Mendoza dispone de 700 lugares para camiones en alta montaña y otros 2.300 espacios en el llano, sin contar las playas privadas de empresas de transporte. En esta oportunidad, muchos vehículos permanecen justamente en esas bases privadas, ya que se trata de un corte prolongado.

Mientras tanto, en las estaciones de servicio, donde muchos choferes eligen parar, el tiempo parece correr de otra manera. Algunos camioneros cocinan al lado del camión, otros aprovechan para lavar la ropa y colgarla al sol, varios hacen ejercicio y muchos simplemente conversan para hacer más llevadera la espera. Son pequeñas rutinas que ayudan a soportar jornadas enteras sin saber cuándo podrán volver a manejar.

"Es muy complicado porque la familia espera"

"Lo más difícil es estar lejos de la familia", cuentan los choferes brasileños que esperan desde hace días la habilitación del paso Cristo Redentor.

Anderson, oriundo de Curitiba, habló con MDZ mientras preparaba arroz en una cocina improvisada junto al camión. Contó que lleva varios días esperando la reapertura del paso.

"Es muy complicado porque hay otros compromisos en casa y uno quiere volver con los suyos. Es muy complicado", relató al explicar lo que significa quedarse detenido durante tantos días lejos de su familia.

Anderson contó que en Brasil lo esperan su esposa, sus hijos, nietos y toda su familia. Su viaje comenzó en Mato Grosso con un cargamento de carne vacuna destinado a Santiago de Chile. Después de descargar, normalmente vuelve a Brasil con papas congeladas rumbo a San Pablo o Santa Catarina, aunque en otras ocasiones transporta manzanas desde Neuquén hacia ciudades brasileñas como San Pablo o Río de Janeiro.

La incertidumbre también forma parte del viaje. "Yo tengo una esperanza de que va a abrir mañana. Pero por la previsión del tiempo, yo creo que no se va abrir", comentó resignado.

Mientras espera, la rutina cambia por completo. "Estoy cocinando arroz. Hacemos comida acá. A veces lavamos la ropa. Vamos pasando el día", explicó mientras revolvía la olla instalada al costado del camión.

Lo necesario para poder aguantar

El cierre del paso a Chile obligó a cientos de camioneros a instalarse por varios días en Mendoza. Entre charlas, ejercicio, comida y llamados a sus familiares intentan hacer más llevadera la espera.

El cierre del paso a Chile obligó a cientos de camioneros a instalarse por varios días en Mendoza. Entre charlas, ejercicio, comida y llamados a sus familiares intentan hacer más llevadera la espera.

A pocos metros, Fabrizio hacía ejercicios con unas mancuernas mientras conversaba con Dilvano. Ambos también llegaron desde Brasil y permanecen detenidos desde el viernes.

Dilvano transporta autopartes hasta Santiago de Chile. Una vez que descarga, regresa a Brasil con vino. "Por ahora no tenemos muchas noticias. Esperamos por lo que diga previsión, pero sabemos que tenemos que aguardar bastante", explicó.

Cuando se le preguntó cómo se preparan para este tipo de viajes, la respuesta fue sencilla. "Traemos bastante cosas. Agua, comida, siempre", resumió.

Sin embargo, para él hay otro elemento que resulta indispensable. "La internet, claro, para hablar con la familia, con los hijos”, remarcó

Dilvano agregó que la compañía entre camioneros también ayuda a sobrellevar la espera. "Claro, siempre. Si te quedás solo te quedás loco, no hablás con nadie, es complicado."

Los dos coincidieron en que no es la primera vez que deben enfrentar este tipo de demoras. Recordaron que situaciones similares les tocó vivir cuando viajaban hacia Perú, donde también las condiciones de montaña obligaban a detener la marcha durante varios días.

Una comunidad que se arma sobre el asfalto

Cientos de transportistas permanecen detenidos en Mendoza por el cierre del paso a Chile.

Cientos de transportistas permanecen detenidos en Mendoza por el cierre del paso a Chile.

La convivencia entre los transportistas termina formando una especie de barrio improvisado. Las cocinas aparecen junto a las ruedas de los camiones, la ropa colgada entre los vehículos y las charlas reemplazan el movimiento habitual de la ruta.

Marcio André también espera el momento de volver a poner primera. Su camión transporta equipamiento para minería. Después regresará cargando vino hacia San Pablo.

Otro de los choferes, Alberto Jiménez, transporta jugo desde Brasil hacia Chile y luego volverá con una nueva carga rumbo a su país. Para todos, el esquema se repite: descargar, volver a cargar y regresar. El cierre del paso simplemente pone en pausa una logística que nunca se detiene.

Mientras la nieve continúa acumulándose en la cordillera y las autoridades siguen monitoreando la situación, los camioneros mantienen la misma rutina. Cocinan, entrenan, lavan la ropa, conversan y esperan. Porque, más allá de la carga que llevan en sus acoplados, todos coinciden en que lo más pesado durante estos días es la incertidumbre de no saber cuándo volverán a ponerse en marcha y sobre todo cuándo volverán a ver a sus seres queridos.