Limpiaron un cerro, juntaron kilos de basura y en 48 horas volvió a ser un basural
Un grupo de mendocinos retiró una camioneta llena de basura del cerro de La Cruz, pero días después el lugar ya mostraba nuevamente signos de suciedad.
Voluntarios limpiaron el cerro de La Cruz en La Puntilla y sacaron gran cantidad de residuos, pero al poco tiempo el sitio volvió a ensuciarse.
La postal del cerro de la Cruz, en La Puntilla, volvió a mostrar una problemática que se repite: la acumulación de basura en un espacio natural muy visitado. Un grupo de mendocinos realizó una limpieza intensiva, pero en cuestión de días el lugar volvió a ensuciarse.
La iniciativa surgió a partir de la preocupación por el estado del cerro, ubicado detrás del barrio Palmares Valley, sobre el Corredor del Oeste. Videos que circulaban en redes mostraban la cantidad de residuos acumulados en la zona.
Frente a esa situación, distintos grupos decidieron organizarse y subir para limpiar el lugar. La actividad fue voluntaria y reunió a varias personas comprometidas con el cuidado del ambiente.
Una limpieza que duró horas
Ignacio Carrizo, uno de los participantes, explicó que la acción se organizó rápidamente. “Fuimos el martes pasado a limpiar la cruz. Tenemos un grupo grande de 4x4 en el que organizo eventos varias veces al año, con unas 490 o 500 personas”, contó a MDZ.
Según detalló, la convocatoria surgió luego de compartir un mensaje de concientización. A partir de eso, se sumaron otros voluntarios, entre ellos integrantes de un grupo llamado Sand Project.
Durante la jornada, trabajaron entre dos y tres horas para retirar residuos de todo tipo. “Sacamos muchísima mugre, una caja y media de camioneta llena de basura hasta arriba”, relató.
El problema que no se detiene
Sin embargo, el impacto positivo duró poco. Días después de la limpieza, el grupo volvió al lugar y se encontró con una realidad desalentadora.
“Resulta que el fin de semana parece que hubo mucha gente y volvimos a ir en el comienzo de la semana y ya había mucha mugre otra vez. La verdad que la gente es de terror en ese sentido”, expresó Carrizo.
La situación refleja un problema más profundo: la falta de conciencia de quienes visitan estos espacios naturales y dejan residuos sin responsabilidad.
Intentos fallidos y debate abierto
No es la primera vez que se intenta encontrar una solución. Hace algunos años, los mismos grupos colocaron un tacho de 200 litros en el cerro para facilitar la recolección de basura.
Al principio funcionó como se esperaba, pero con el tiempo la situación cambió. “Lo usaron para basura y después para hacer fuego”, explicó Carrizo, mostrando cómo la iniciativa terminó siendo contraproducente.
Además, surge una dificultad logística: aunque se coloquen tachos, alguien debe encargarse de bajar los residuos. Y cuando están llenos, su peso hace que la tarea sea compleja.
Un desafío que va más allá de limpiar
La experiencia dejó en evidencia que las limpiezas, aunque necesarias, no alcanzan por sí solas. El problema vuelve a aparecer si no hay un cambio en el comportamiento de quienes visitan el lugar.
El cerro de la Cruz es un punto elegido por muchos mendocinos para hacer actividad física o pasar el día. Esa alta concurrencia también implica una mayor responsabilidad colectiva.
Mientras tanto, quienes participaron de la limpieza insisten en la necesidad de generar conciencia. Porque, como quedó demostrado, el esfuerzo de horas puede perderse en apenas un fin de semana.