Leonardo Boto: "Espero que el Papa se encuentre en Luján con el alma de los argentinos"
El intendente Leonardo Boto anticipa cómo se prepara Luján para recibir a León XIV y destaca el impacto espiritual, social y económico de la visita.
Leonardo Boto, intendente de Luján, junto al papa León XIV en la Ciudad del Vaticano.
Luján atraviesa semanas de intensa preparación. Mientras la ciudad se dispone a recibir a miles de fieles por la Peregrinación Juvenil, el municipio trabaja también en la organización de la visita de León XIV, prevista para el 11 de noviembre, una jornada para la que se espera una convocatoria de más de un millón de personas.
En el marco de su viaje al Vaticano, el intendente Leonardo Boto se encontró con el Santo Padre y le transmitió que la ciudad lo recibirá “con los brazos abiertos”. También conversó con él sobre el Foro de Ciudades Marianas, uno de los eventos previos a la visita.
En esta entrevista, Boto habla de los preparativos para recibir al Papa, las expectativas por el impacto de su llegada, el papel de Luján como centro espiritual del país y la importancia del diálogo entre las autoridades religiosas y políticas. También se refiere a la figura del Negro Manuel y al anhelo por su beatificación y canonización.
- Luján se está preparando hoy para la visita de miles de personas por la Peregrinación Juvenil y, un mes después, para una nueva movilización masiva por la visita del Papa. ¿Cómo se vive este tiempo de tantas preparaciones juntas?
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- Trabajando mucho. La verdad es que tenemos todo un equipo de grandes eventos que, año a año, prepara la peregrinación de jóvenes, que es la más grande del mundo católico, y el resto de los grandes eventos. Este año se suma lo que seguramente va a ser la mayor concentración de gente de la historia de Luján. Estimamos que más de un millón de personas, un millón y medio de personas, van a estar aquí, en Luján, para la misa del día 11 de noviembre a las 11 horas. Así que estamos trabajando mucho, coordinadamente con la Provincia de Buenos Aires y con todas las autoridades de seguridad.
- ¿Qué espera de la visita del Papa al país? ¿Cómo lo espera Luján? ¿Han estimado el impacto económico que puede generar en el municipio?
- Para el país, espero que venga con un mensaje de amor, con un mensaje de respeto; que podamos volver a ser comunidad, que podamos ser nación, como reza la oración por la patria; que verdaderamente renazca el espíritu de comunidad, de un pueblo que camina este pago que es nuestra patria. Eso espero para nuestra nación. Para Luján es una bendición. Realmente, la venida del Papa es una bendición para Luján, poder recibirlo. Desde 1982, desde que Juan Pablo II estuvo aquí durante la Guerra de Malvinas, no recibíamos a un Papa de la Iglesia Católica. Así que para nosotros es un honor, un honor muy grande. Esperemos que todo se dé de la mejor manera. Descontamos que va a haber muy buenos impactos a nivel espiritual y también económico. Pensemos que Luján es una ciudad de 95.000 personas y seguramente, durante más de 24 o 36 horas, va a haber más de un millón de personas que van a comer, van a consumir, se van a trasladar y van a estar acá. Es una oportunidad también para la comunidad, para asistir, para dar servicios y demás. La hotelería ya tiene una ocupación muy alta, casi al 100%. Sumamos a entidades, sociedades de fomento, centros de jubilados y clubes. Realmente es una oportunidad muy grande para poder avanzar en este sentido. Así que estamos trabajando duro para llevar esto adelante.
- ¿Cómo es para usted encontrarse con el Santo Padre en la Santa Sede? ¿Le comentó algo en la previa de la visita a Argentina? ¿Le transmitió alguna expectativa?
- Una emoción muy grande. La última vez había estado con Francisco, visitándolo, y hoy tuve la oportunidad de saludar a León en el Vaticano. Le comenté sobre el Foro de Ciudades Marianas, que es uno de los eventos previos oficiales a la venida del Papa. Todo esto lo estamos trabajando con la Pontificia Comisión para América Latina desde hace tiempo, preparando todos los detalles de este encuentro entre las autoridades religiosas y las autoridades de los gobiernos locales. Luego, por supuesto, le hablé y le dije que Luján lo va a estar recibiendo con los brazos abiertos, que una multitud lo iba a esperar.
- ¿Qué esperan de la realización del Foro de Ciudades Marianas?
- Con respecto al Foro de Ciudades Marianas, esperamos que sea algo que comience, que sea un foro que empiece. No sabemos dónde va a terminar, pero esperamos que se pueda repetir y que realmente rinda sus frutos. Esto se enmarca en el programa Puentes, de la Pontificia Comisión para América Latina. Es el diálogo entre el mundo religioso y el mundo secular. Es el diálogo entre las autoridades políticas y las autoridades religiosas. Estos diálogos son muy necesarios para fortalecer el espíritu de comunidad, para encontrar soluciones. Es un diálogo que tiene que ser constructivo para encontrar respuestas a un montón de desafíos que se nos presentan en la administración de ciudades que contienen santuarios marianos: cómo fortalecer el fenómeno de la fe, de la fe popular, esta fe mariana de nuestro pueblo, pero sin banalizar esta experiencia religiosa. Y, en paralelo, que haya una comunidad hospitalaria, una comunidad que reciba, pero también que vea los beneficios de esta actividad. Así que tenemos muchas expectativas.
- La rayera con forma de “rueda de carro” de la imagen de Nuestra Señora de Luján reza: “Es la Virgen la primera fundadora de esta villa”. ¿Qué cree que va a encontrar el Papa en la ciudad fundada por la misma Virgen?
- Yo espero que el Papa encuentre en Luján el centro espiritual de la Argentina. Que se encuentre con su pueblo, con su pueblo sincero, con su pueblo auténtico, con sus dolores, con sus cuestiones, con sus contradicciones, con toda su riqueza también. Que se encuentre con el alma de la patria, con el alma de los argentinos. Esa alma que es tan interpelada por nuestra madre, por la Virgen de Luján, que, como bien dice la pregunta, es la fundadora de la villa. Luján se encamina hacia los 400 años: 1630-2030. Cuatrocientos años de ciudad hospitalaria, donde se recibieron un millón de peregrinos; 400 años de la presencia de nuestra madre, de nuestra madre de Luján. Una madre que nos hermana a los argentinos y que nos hermana también con todos los compatriotas del continente, compartiendo una madre en común que se manifiesta de manera diversa en cada país de la región. Así que eso espero: ese encuentro del Papa con ese centro espiritual de nuestra patria.
- Por último, si la Virgen fue fundadora de Luján, el Negro Manuel fue su primer vecino. ¿Esperan alguna novedad con respecto a la canonización del custodio de la Virgen?
- Todos los lujanenses y todos los argentinos esperamos su beatificación, su canonización. La figura del Negro Manuel, el más pobre de los pobres, el más humilde de los humildes, cuidando la imagen de la Virgen. “Soy de la Virgen nomás”, dijo, y dedicó su vida a servir a la Virgen. La figura del Negro Manuel es indisoluble de la de la Virgen de Luján. Así que, por supuesto, esperamos que se canonice, que se beatifique, y que sirva también para demostrar cómo el más humilde de los humildes le pudo prestar un servicio absolutamente irremplazable a nuestra Virgen. Así que espero que sí, espero que se concrete.