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Langostinos: el conflicto que enfrenta a gremios y tiene las exportaciones paralizadas

El conflicto por los langostinos suma amenazas, allanamientos y pérdidas. Más de 100 buques están amarrados y miles de familias se encuentran afectadas.

El conflicto por la zafra de los langostinos sumó nuevos episodios de alta tensión. Foto: NA

El conflicto por la zafra de los langostinos sumó nuevos episodios de alta tensión. Foto: NA

La industria pesquera argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos en años. El conflicto por la zafra de los langostinos no solo sigue sin resolverse, sino que se agravó en los últimos días con episodios de violencia, amenazas a trabajadores y una creciente tensión gremial que tiene paralizada la actividad.

En Mar del Plata, afiliados del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y del Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape) realizaron una protesta frente a la sede del Sindicato de Capitanes de Pesca, en un gesto que expuso las profundas divisiones internas del sector.

Mientras tanto, en Puerto Madryn, al menos cuatro marineros denunciaron haber recibido amenazas de muerte por haber firmado contratos con la empresa Conarpesa. Uno de los mensajes, enviado por WhatsApp, fue contundente: “No pisás más Madryn. Hay una bala para vos”.

El secretario de Pesca de Chubut, Andrés Arbeletche, repudió públicamente las intimidaciones y confirmó que se iniciaron acciones penales. A partir de la denuncia, la Policía realizó dos allanamientos e incautó teléfonos que podrían aportar pruebas sobre los autores de las amenazas.

Crisis por la zafra de langostinos

La Intercámaras de la Industria Pesquera Argentina también manifestó su rechazo: “Repudiamos la violencia contra los trabajadores que quieren ejercer su derecho a trabajar. No es el camino para la paz social”.

En el centro del conflicto está la negativa del SOMU y Simape a renegociar el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT), especialmente en lo que refiere al pago por producción, que representa el mayor componente del salario. Las cámaras empresarias, por su parte, sostienen que los valores actuales son inviables.

Los líderes gremiales Oscar Bravo (SOMU) y Pablo Trueba (Simape) reafirmaron su postura. Bravo aseguró que “no hay nada legal que firmar fuera del convenio vigente”, mientras que Trueba acusó a las empresas de querer “romper la paz social”.

En contrapartida, los sindicatos de Capitanes y Maquinistas sí aceptaron revisar los valores de producción, que aún se calculan con un precio de langostino de 2005 (USD 12 por kilo), mientras que hoy el valor ronda los USD 6.

A pesar del clima hostil, hubo una excepción parcial: la empresa Buenos Aires Pesca SA llegó a un acuerdo transitorio con los gremios y logró que dos buques tangoneros zarparan, respetando el marco del convenio colectivo.

Parálisis y pérdidas millonarias

El conflicto, que lleva cuatro meses de parálisis formal y casi un año con más de 100 barcos sin salir a pescar, ya provocó pérdidas por más de 200 millones de dólares en exportaciones. El impacto golpea a unas 5.000 familias ligadas directamente a la actividad.

Desde el sector empresario advierten que “no hay condiciones de seguridad para salir a pescar si continúan las amenazas”. Además, señalan que el costo laboral representa hasta el 60% del total operativo y que mantener el actual esquema salarial los obliga a trabajar a pérdida.