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La legendaria escuadrilla de aviones de acrobacias que supo colorear el cielo de Mendoza

Con aviones bautizados como las estrellas de la constelación de la Cruz del Sur, la IV Brigada Aérea escribió una página única de la aviación nacional.


Durante más de dos décadas, sus aviones pintados de rojo, azul, amarillo y plata fueron sinónimo de precisión, velocidad y orgullo para la Fuerza Aérea Argentina. Aunque hoy permanece inactiva, la Escuadrilla Acrobática Cruz del Sur dejó una huella imborrable en Mendoza, donde nació y escribió gran parte de su historia.

La reciente llegada de los primeros aviones F-16 al país volvió a despertar el interés de miles de argentinos por la aviación militar. Ese entusiasmo también permitió recordar a una de las formaciones más emblemáticas que tuvo la Fuerza Aérea Argentina: la Escuadrilla Cruz del Sur, el equipo oficial de alta acrobacia que convirtió al cielo mendocino en el escenario de exhibiciones que todavía permanecen en la memoria de varias generaciones.

Los coloridos F-86 Sabre que surcaron los cielos mendocinos marcaron una época y dieron origen a una de las escuadrillas más recordadas del país.

Su historia está profundamente ligada a Mendoza y a la IV Brigada Aérea de El Plumerillo. Fue allí donde comenzaron a operar los legendarios F-86F Sabre, aeronaves que marcaron el ingreso de la Argentina a la era de los reactores modernos y que, poco tiempo después, darían vida a una de las escuadrillas acrobáticas más prestigiosas que tuvo el país.

El nacimiento de una leyenda en El Plumerillo

Todo comenzó el 26 de septiembre de 1960, cuando llegaron a Mendoza los primeros F-86F Sabre provenientes de la Base Aérea Williams, en Arizona, Estados Unidos. Su incorporación transformó las capacidades operativas de la Fuerza Aérea Argentina y posicionó a la IV Brigada Aérea como uno de los principales centros de aviación de combate del país.

En El Plumerillo comenzó la historia de la Cruz del Sur, una formación que convirtió a Mendoza en un símbolo de la aviación militar argentina.

Sin embargo, el origen de la escuadrilla puede rastrearse algunos años antes. En 1957, la visita de los famosos Thunderbirds de la Fuerza Aérea de Estados Unidos causó un fuerte impacto en la aviación argentina. Aquellas demostraciones motivaron a las autoridades de la Fuerza Aérea a crear un equipo oficial capaz de representar al país en exhibiciones aéreas con el mismo nivel de profesionalismo.

Ese proyecto terminó de concretarse en 1962, cuando la Fuerza Aérea celebraba sus 50 años. La IV Brigada Aérea conformó oficialmente la Escuadrilla Acrobática Cruz del Sur utilizando seis F-86F Sabre, que comenzaron sus entrenamientos en enero de ese año y realizaron su primera presentación oficial el 12 de enero en Tandil, provincia de Buenos Aires.

Los aviones que conquistaron al público

En Mendoza nació la Escuadrilla Cruz del Sur, el equipo acrobático más emblemático de la Fuerza Aérea.

La Cruz del Sur no solo llamaba la atención por la precisión de sus maniobras. También lo hacía por la estética de sus aviones. Los Sabre fueron pintados especialmente con un esquema plateado, rojo, azul y amarillo para facilitar la visualización de las figuras desde tierra y darle una identidad propia al equipo.

Cada aeronave llevaba el nombre de una estrella de la constelación Cruz del Sur. Así aparecieron denominaciones como Alfa Centauro, Beta, Gamma y Delta, mientras que el avión destinado al piloto solista permanecía sin bautizar. Aquella tradición convirtió a cada integrante de la formación en un símbolo fácilmente reconocible para el público que seguía las exhibiciones.

Detrás de cada vuelo había un grupo de pilotos especialmente seleccionados. El vicecomodoro Jorge Marcillese fue el guía de la formación, acompañado por oficiales como Jorge Mones Ruiz, César de la Colina, Horacio Viola y Juan Correa Cuenca, quienes protagonizaron algunas de las exhibiciones aéreas más recordadas de la época.

Una historia breve, pero imposible de olvidar

Aunque muchos creen que la Escuadrilla Cruz del Sur permaneció activa durante décadas, su primera etapa fue sorprendentemente corta. La inestabilidad política que atravesó el país tras el derrocamiento del presidente Arturo Frondizi en marzo de 1962 terminó afectando el desarrollo de la formación, que dejó de funcionar poco tiempo después de su creación.

Con el paso de los años, la Cruz del Sur volvió a surcar los cielos argentinos. En 1997 fue reactivada utilizando aviones Sukhoi Su-29AR y continuó realizando exhibiciones hasta que los problemas presupuestarios y la falta de repuestos obligaron nuevamente a detener sus actividades. En 2013 hubo un nuevo intento de relanzamiento con aviones IA-63 Pampa, pero finalmente solo uno llegó a pintarse con los colores de la escuadrilla antes de volver al esquema convencional.

En 2023 se le realizó un homenaje a los pilotos de aquella escuadrilla.

A más de seis décadas de su nacimiento, la Cruz del Sur sigue ocupando un lugar especial en la historia aeronáutica argentina. En 2023, la Fuerza Aérea homenajeó en la IV Brigada Aérea a pilotos y técnicos que formaron parte del Sistema de Armas F-86F Sabre, un reconocimiento que también sirvió para mantener viva la memoria de aquella escuadrilla que convirtió al cielo de Mendoza en un verdadero espectáculo.