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"La función que sale mal": un elenco de lujo que contará una historia de caos, risas y precisión cronometrada

La exitosa comedia inglesa debutó en el país en 2017, recorrió el mundo y ahora vuelve al Multiteatro Comafi, con la función que estrena el 4 de junio.


“La función que Sale Mal” regresa renovada y con un elenco de lujo. Bajo la dirección de Manuel González Gil, quien vuelve a tomar las riendas de esta hilarante adaptación del éxito británico The Play That Goes Wrong. Esta vez, el grupo de actores promete hacer todo… mal, pero maravillosamente mal.

Con un elenco que combina experiencia, nuevas incorporaciones y energía explosiva, MDZ conversó en exclusiva con los protagonistas: Victoria Almeida, Maida Andrenacci, Héctor Díaz, Freddy Villarreal, Diego Reinhold, Gonzalo Suárez, Fede Ottone y Dan Breitman, quienes revelaron los secretos, los desafíos y, por supuesto, las anécdotas más delirantes que les dejó este proceso tan particular.

“Es una comedia muy divertida de hacer y muy precisa. Nos reímos mucho, pero tenemos que actuar con total seriedad para que todo salga mal de forma creíble. Esa es la paradoja de esta obra”, explicó Maida Andrenacci, destacando la importancia del trabajo grupal y la rigurosidad que exige la comedia física.

Su compañera, Victoria Almeida, agregó: “Es un grupo de actores amateurs de una biblioteca popular que hacen su muestra anual. Y todo, literalmente todo, empieza a salir mal. ¡Y ninguno zafa!”. Ambas coinciden en que el ritmo es tan vertiginoso que no hay espacio para respirar: "Es un gag por segundo", sintetizan.

"La función que sale mal": ensayos, tropiezos y una puesta ambiciosa

“La obra tiene una sumatoria de gags físicos y verbales impresionantes. Nunca hice una obra con tantos gags juntos”, compartió Freddy Villarreal, mientras que Héctor Díaz remarcó el nivel de exigencia técnica: “Todo está pensado al detalle, desde los efectos hasta los accidentes escenográficos. Y cada ensayo es una aventura”.

La función que sale mal - Parte 1

La producción invierte en escenografía compleja y mecanismos que permiten efectos casi mágicos. “En esta nueva versión, la tecnología nos ayuda a generar momentos que antes no podíamos lograr”, comentó Diego Reinhold, uno de los pocos que ya formó parte del elenco en versiones anteriores junto a Gonzalo Suárez. “Tenemos cuadros que caen, incendios, puertas que se traban. Es un caos controlado”, agregó Suárez.

De Londres a Buenos Aires, con acento local

Aunque la obra mantiene el tono del humor británico original, hay un color local que la hace única. “Hay guiños muy argentinos, sin modificar la esencia, pero con la cuota de nuestra cultura”, aseguró Freddy Villarreal, haciendo referencia al espíritu "rioplatense" que se cuela inevitablemente en los personajes.

El elenco también rinde tributo a íconos del humor como Monty Python y Peter Sellers, buscando ese equilibrio entre la sutileza inglesa y la intensidad criolla. “Nos cuesta a veces como latinos, pero estamos encontrando el tono”, afirmó Hector Díaz.

¿Qué otras cosas les salieron mal?

En tono de confesión, los actores compartieron anécdotas personales que bien podrían formar parte del guión. Desde tropiezos escolares hasta emprendimientos fallidos, la consigna fue clara: recordar aquello que no salió como esperaban.

Dan Breitman resumió el espíritu del proyecto con una frase contundente: “Lo importante no es que salga mal, sino que salga mal... a propósito. Y que eso nos haga llorar de risa”.

La función que sale mal - Parte 2

Por su parte, Fede Ottone aseguró: “Estamos ensayando muchísimo. Es una obra de precisión quirúrgica, pero en donde todo debe parecer un accidente. Eso es lo que la hace mágica”.

“La función que sale mal” se estrena el 4 de junio en el Multiteatro Comafi. Las entradas ya están a la venta y, como anticipan sus protagonistas, se trata de un espectáculo que promete no dar respiro. Ni a los actores, ni al público.

¿Una sola palabra para definirla?

Desopilante, divertidísima, bochornosa, catástrofe, precisión, adrenalina. Cada uno elige la suya, pero todas coinciden en lo mismo: el teatro, cuando sale mal, puede salir extraordinariamente bien.