Gestión ambiental: cómo Mendoza continúa transformando su modelo de reciclaje
El reciclaje de residuos electrónicos y las capacitaciones en materia ambiental se integran en un modelo de gestión más responsable.
Separar en origen es el primer paso para una gestión ambiental efectiva.
Ciudad de MendozaEn el marco del Mes del Ambiente, municipios de Mendoza como la Ciudad y Las Heras impulsan campañas abiertas de cuidado ambiental y reciclaje electrónico para recolectar aparatos en desuso. La idea es evitar que este tipo de residuos, que contienen metales pesados y materiales contaminantes, terminen en rellenos sanitarios o en espacios públicos.
La propuesta cuenta con el respaldo de empresas especializadas como Reciclarg, que se encarga del tratamiento y recuperación de componentes. La participación ciudadana es clave: se pueden entregar desde notebooks hasta pequeños electrodomésticos en puntos fijos como plaza España y plaza Marcos Burgos, según el calendario de cada comuna.
Separación voluntaria y economía circular: el modelo de Ciudad
La Ciudad de Mendoza avanza con una política de residuos urbanos que promueve la economía circular. Desde hace cinco años, vecinos y vecinas pueden separar residuos secos y húmedos en origen, permitiendo una recolección diferenciada que facilita la recuperación de materiales reciclables.
-
Te puede interesar
Mendoza avanza con nuevos modelos de reciclaje y basura menos visible
Este enfoque apunta a reducir el volumen de basura que se entierra, y a transformar los residuos en recursos con valor ambiental y social. Además de la recolección domiciliaria, la Ciudad cuenta con Puntos Verdes, programas para pilas y neumáticos, y circuitos especiales para grandes generadores sostenibles.
Capacitación ambiental en el sur provincial
En paralelo, el sur mendocino también avanza en gestión ambiental con foco en residuos peligrosos. En Malargüe, se realizará una capacitación gratuita para pequeños generadores como talleres y lavaderos, donde se abordarán buenas prácticas en el manejo de aceites, filtros y baterías.
La actividad, que se desarrollará en el Planetario Malargüe, busca formar a quienes manipulan este tipo de residuos a diario, promoviendo un cambio concreto en la gestión local. El cumplimiento de normas ambientales también ayuda a prevenir la contaminación de agua, aire y suelo en esta zona cercana a Vaca Muerta.
Residuos peligrosos: lo que no se ve también contamina
El manejo de residuos peligrosos es un desafío que muchas veces pasa desapercibido, pero cuyo impacto ambiental es significativo. Sustancias como aceites usados o químicos industriales no deben descartarse como residuos comunes, ya que pueden generar efectos nocivos a largo plazo.
Por eso, programas de formación y recolección específica son fundamentales. La capacitación en Malargüe no solo apunta al cumplimiento normativo, sino también a fortalecer una conciencia ambiental en sectores productivos claves de la provincia. Además, experiencias como las campañas de reciclaje o la capacitación ambiental son ejemplos de un modelo colaborativo que comienza a dar resultados.
Al promover la trazabilidad, el tratamiento adecuado y la valorización de los residuos, se construyen comunidades más limpias y preparadas para afrontar desafíos ambientales crecientes, sin descuidar el desarrollo económico y la salud pública.