Presenta:

Fran Castro, el estratega detrás de Tino Mossu y Beltrán Briones: "Trabajaría con Javier Milei"

Fran Castro tiene 20 años y ya construyó una carrera que muchos tardan décadas en armar. Su fórmula no tiene secretos: constancia, relaciones y mucho YouTube.

Arrancó su carrera como editor y filmmaker a los 17 años y luego gestionando redes sociales de forma separada. Hoy, con 20, maneja la presencia digital de influencers como Beltran Briones y Tino Mossu y se posiciona como uno de los referentes más jóvenes del marketing digital en Argentina.

Fran Castro tiene 20 años y tres de experiencia en el mundo de las redes sociales. No pagó cursos ni fue a la universidad: aprendió solo, en YouTube, a prueba y error. En Entrevistas MDZ habla del fenómeno de las multicuentas, algoritmos, política, Javier Milei y por qué cree que nadie está aprovechando bien el voto joven en redes sociales.

Mira la entrevista completa a Fran Castro

Entrevista Fran Castro

-¿Cómo arrancaste en esto de las multicuentas?
-Yo siempre estuve dentro del mundo de las redes. Primero fui editor, después fui cámara, después filmmaker y guionista, estuve en todas las partes, pero siempre separadas. Hasta que un día, después de hacerlo por casi tres años, dije: quiero hacer algo grande. Entonces uní todo lo que sabía y empecé a ofrecérselo a las personas con las que había trabajado. Al que le hacía edición le agregaba el servicio de filmmaker, guiones, publicarlo y editarlo. Así comienza el tema de las multicuentas. Arranqué con eso con un proyecto muy básico, muy de novato, y fui dándome cuenta que lo que iba en redes sociales no era únicamente publicar contenido. Hay que estar todo el tiempo presente, todo el tiempo activo, no perder la constancia. Todos esos son los pequeños detalles que me di cuenta que a mis clientes les sirvió un montón, y cuando lo uní todo, fue todo para arriba la verdad.

"Siempre estuve en el mundo de las redes sociales"

-¿Qué son exactamente las multicuentas y para qué sirven?
-Multicuentas es, vos tenés una cuenta, un perfil, y antes, como se usaba la típica cuenta secundaria de, por si pierdo la otra, tengo una cuenta secundaria, lo que sea, esto es una cuenta secundaria terciaria de cuatro a cinco, seis, ciento de sus cuentas alrededor de TikTok, YouTube, Facebook, Instagram, todo con distintos temas, capaz que pueden ser temas iguales, pero el contenido distribuido en momentos diferentes, porque capaz, no sé, tenés un video que está bueno, no se viraliza, pero se viraliza en Instagram, en vez de TikTok, se viraliza a la mañana, media tarde, entonces, como esas cosas son muy impredecibles. Yo en el momento me estaba hartando que me pregunten, ¿está bueno? Bueno, se me viralizó, se me viralizó en TikTok, y era como, yo siempre la respuesta era como, che, hay que probar, es como que estamos todo el tiempo probando, también un punto de la multicuenta, vos me decías, ¿para qué sirven? Sirven para todo el tiempo estar probando y entender qué funciona. Yo lo uso un montón para eso. Exacto, yo el proceso que antes tenía de, no sé, subo un video al día. En treinta días voy a saber qué funcionó y qué no. Bueno, en vez de saberlo en treinta días, lo puedo saber en siete días o en cinco o en cuatro, porque subo cinco, seis, siete, ocho videos al día. Entonces, es como que empezar a entender mucho más rápido qué le iba a ir bien video, y cuál no, pero aunque le vaya mal, y yo entendía que le iba a ir mal, era algo positivo igualmente, porque lo sabía antes, y dejaba de perder tiempo.

-¿En qué momento dijiste "puedo vivir de esto, puedo hacer un negocio"?
-Me di cuenta cuando arranqué, en los inicios, trabajando con Beltrán. Tenía mucho contenido que era bueno, de nicho, con potencial, pero no era algo que estuviera de moda. Entonces era confiar y ver qué pasaba. Se empezaron a viralizar un montón de videos hablando del metro cuadrado, de precios, compraventa, del pozo. Fueron los primeros en los que dije que la gente se estaba empezando a enganchar, porque se comunicaba de una forma más sencilla que el resto. No fue un video puntual, sino una tanda de videos en una semana en la que hicieron muchas views, todo a través de las multicuentas. Los videos no paraban de salir y valía la pena ponerles cabeza porque todos se hacían virales. Ahí dije: por acá es.

Se viralizaron videos hablando del metro cuadrado

-¿Cómo llegaste a trabajar con Beltrán y Tino?
-A Tino le ofrecí un servicio de filmmaker. Era editor full time, algo normal, pero fui conociendo mucha gente que tenía negocios que les iba bien. La forma que encontré para relacionarme con ellos fue entender qué tenían que hacer, por dónde tenían que ir o qué mentalidad tenían que tener para que les fuera bien. Tino en su momento vivía en Miami. Le dije: pagame el hecho de vivir ahí, pero no como un sueldo, simplemente que me mantuviera ahí para estar cerca de él. Lo grababa constantemente, como medio año siendo solamente su filmmaker, y fui creciendo con las relaciones que eso me generó. Con Beltrán fue distinto. Tino se lo contó, ellos son amigos. Beltrán quería empezar a tener presencia en redes para poder vender más departamentos. Nos encontramos, charlamos, hablamos de mi proyecto y lo que yo hacía. Le dije: lo de Tino funciona porque es un crack, hace todo lo que le dicen que tiene que hacer y le va bien, pero vos sos un perfil completamente diferente. Había que seguir probando. En ese momento yo tampoco tenía la autoridad para decirle cuánto cobraba o qué íbamos a hacer. Era más: yo creo en lo que estoy haciendo, probemos juntos. Beltrán me parecía un reto más grande que Tino, y cuando se dio, ahí sí me sentí imparable. Lo que antes parecía re aburrido, de repente a la gente le parecía moda.

-Con 20 años, ¿te imaginabas todo esto cuando arrancaste?
-Siempre hay que pensar que todo va a salir bien, meterle y meterle. Capaz que no en el poco tiempo que pasó. Esperaba esto... capaz que sí en más tiempo, pero es como que nunca me ponía a pensar en cuánto tiempo lo quería o qué quería, porque sentía que si me ponía una meta, la limitaba. Entonces, si se me decía 'quiero que me pase esto en dos años, en cinco años', era como: 'che, demoré ahí'. Siempre simplemente trabajé y lo hice sin apuro y sin presiones, porque tenía gente a mi lado que me ayudó. Era como que yo sabía que hace un mes capaz que no lo grababa, pero Tino me iba a ayudar y me iba a invitar a lugares. Siempre tuve mucha suerte con el entorno. Toda la gente que me rodeaba era mucho más grande que yo, eran exitosos. Entonces yo decía: 'bueno, ¿cuánto le tarda a este que me encanta su estilo de vida?'. Tiene veinticinco... bueno, yo tenía diecisiete, me tardará ocho años.

"Fui creciendo con las relaciones que eso me generó"

-¿Quién es tu mentor, con quién te inspirás?
-No tengo un mentor puntual que haya escuchado toda mi vida de forma constante. Pero cuando arranqué a los diecisiete empecé a leer libros de crecimiento personal: Meditaciones de Marco Aurelio, Hábitos atómicos de James Clear me sirvió mucho, y también Deja de ser tú de Joe Dispenza. Fue una etapa necesaria, porque después es trabajo, trabajo y trabajo. Antes de eso, tenés que estar listo mentalmente. Si me preguntan de dónde aprendí lo que sé, la respuesta es YouTube. La diferencia entre pagar un curso o estudiar de manera formal y aprender por YouTube es el acompañamiento y la cercanía, que valen muchísimo. Pero el conocimiento está ahí, gratis. Yo aprendí edición cien por ciento por YouTube, y después repliqué ese mismo modelo para enseñarles a otros gratis. En cuanto a referentes de estilo de vida, me encanta lo que hace Felipe Fort: joven, empresario, con presencia en redes. Pero no siento que sea parecido a mí, lo que hago es bastante único. Lo que sí trato es de aprender de todo: cómo manejarse, cómo relacionarse con la gente, cómo te ven, con quién te rodeás. En las redes hay mucho que es temporal y efímero, y hay que cuidarse por ese lado.

-¿Hay un perfil de gente con la que no trabajarías?
-No tengo un perfil de cliente con el que no trabaje. Sí, hay perfiles que me apasionan más que otros, eso sí, definitivamente. Lo que me apasiona es la gente que, por fuera de ser una empresa.. te pongo un ejemplo tipo de roles, pero es recontra subjetivo. Un secretario de medios, un manager de contenido, eso me gusta, es algo que me ayuda un montón a crecer. Me ayuda un montón la formalidad, el mundo corporativo, aprendí. Pero me gusta trabajar con un particular, como Beltrán en su momento, que sea tipo amigo, y es como, vamos a una charla, y anunciamos también eso.

"Me apasiona es la gente"

-¿Va más allá de lo económico, tiene que haber un match?
-Es que así tenés resultados de verdad. Con Tino nos mudamos. El año pasado, en octubre, noviembre y diciembre, tuvimos un montón de charlas, hicimos una gira por universidades con Beltrán. Estuvimos un montón juntos. Algunas estaban a una hora, dos horas. Mucho tiempo en el auto, mucho tiempo solo, mucho tiempo charlando, y ese match al final fue el ideal para hacer la relación tan buena de trabajo. Un detalle mínimo, pero no te da vergüenza decirle que está haciendo algo mal, por ejemplo, hay confianza. Y eso le sirve a él, si estás creando, si estás ayudando.

-Estamos a un año de las elecciones. ¿Trabajarías con políticos?
-La política no es un mundo en el que esté muy metido, pero me parece importante estar actualizado. Lo que sí veo claramente es que para alguien que viene del mundo electoral, las redes sociales son un gran match con lo nuevo. Antes todo pasaba por la televisión y los carteles. Hoy siento que el mercado digital en política está todavía verde, y ahí hay muchísimo por hacer. Es fácil cuando no hay nadie ocupando ese espacio de forma potente y constante.

-Si esta noche te llamara Milei, ¿aceptarías trabajar con él?
-Sería un hito, la realidad es que sí. Me interesaría. Y no solo por lo que representa, sino porque, como siempre hice al principio de mi carrera, me moví hacia donde podía aprender más. Arrancar a ese nivel sería exactamente lo mismo: aprendería un montón.

"Me interesaría trabajar con Javier Milei"

-A un año de las elecciones, ¿qué tres cosas le recomendarías a un político para conquistar al votante indeciso?
-Primero, que no se olviden de que en redes hay una parte muy grande de la gente que vota. Los jóvenes de 16 a 21 años muchas veces quedan afuera del radar de las campañas, pero votan, de forma consciente o inconsciente, y son los que más tiempo pasan en redes. Segundo, que hay que aparecer un montón y de verdad. Las campañas territoriales de visitar colegios o barrios siguen siendo necesarias, pero tienen que ser genuinas. Porque con lo efímero que son las redes hoy, hacés el hito más grande del año y al día siguiente se olvida. Ya no alcanza con hacer algo puntual y esperar que quede. Hay que moverse de verdad y de forma constante. Y tercero, escuchar lo que dicen las redes. Si algo no funciona, hay que analizarlo y mejorar. A mí me pasa todo el tiempo: tengo videos que van muy bien y videos que no funcionan, y me pregunto por qué. Si vas a vivir en las redes, o a que las redes decidan tu suerte, tenés que hacerte amigo de eso. No alcanza con deslizar el comentario negativo. Hay que leer qué está pasando y corregir.

-¿Sos el que más sabe de redes en Argentina, podemos catalogarte como un gurú?
-Sí. No es solo la experiencia, estudio mucho, me actualizo constantemente. Estoy todo el tiempo al tanto de lo que pasa en redes sociales, más allá de TikTok, Facebook e Instagram. Hace poco sucedió el problema masivo de caída de cuentas en Meta, un quilombo mundial, y yo lo pude solucionar en una semana. Hay gente que todavía sigue sin poder recuperar las suyas. Ese tipo de cosas marca la diferencia, al esquivarlo al 100% creo que algo habla bien de mí. Nunca tercericé nada, nunca delegué nada. Fui editor, fui filmmaker, fui guionista. Ese criterio, esa experiencia, no creo que se pueda reemplazar de ninguna forma.

-¿Qué cinco hacks ayudan para ser viral en 2026?
-No son hacks, son cosas al alcance de todos, como siempre digo. No quiero que nada de lo que yo diga suene lejano. Primero, publicar mucho contenido. Todas las plataformas tienen un track record en el cual se fijan: ¿hace cuánto subiste un video?, ¿cuántas veces subiste video esta semana?, ¿a qué hora? Hacer un patrón constante y predecible es muy beneficioso para tu perfil y para que crezca. Segundo, usar todas las plataformas. Instagram es contenido más formal, TikTok es para tirar y tirar y tirar, y si le pega a uno y explota. Facebook para audiencia más grande, YouTube para audiencia más consciente. Alguien que te entrega un video largo de YouTube es una locura: cien mil views en un video de diez minutos equivale a un millón en un short y LinkedIn. Tercero, usar las aplicaciones nativas de cada plataforma. Por ejemplo, si estás subiendo videos en Instagram, editá con Instagram Edits. Si estás subiendo en TikTok, usá CapCut. Cuarto, si subís historias, usar la barrita de reacción, esas cosas sencillas. Y la que yo más uso y que más me hizo crecer, que siempre la cuento: Reels Prueba, que es una función de Instagram similar a TikTok. Tus videos aparecen al cien por ciento en no seguidores, no te mancha el perfil, y si se viraliza un video, lo descargás, lo volvés a subir a reel de prueba y se viralizan de nuevo, con menos alcance pero con seguidores nuevos. Esas son las estrategias que yo uso. Como siempre digo, no son solo las que recomiendo, son las que uso. Eso es lo más transparente que tengo.

-Mañana se cae Instagram, TikTok y YouTube, ¿tenés un plan B?
-Creo que el boca en boca es lo más fuerte que uno puede tener, por eso digo que siempre las relaciones es lo máximo que se puede apuntar a tener. Lo mismo, fuera de redes sociales, los mails también es un arma poderosísima, el email marketing, todavía sigue siendo un modelo de negocio que factura decenas de cientos de millones al año. Gmail, Hotmail, Outlook, funciona perfectamente para las ventas. Me imagino que me va a mantener con boca en boca manejándome así, y después de forma tradicional, pero no creo que sea el fin del mundo, mucha gente tuvo empresas exitosas con un marketing tradicional, con el boca en boca, por qué no hacerlo nuevo.

-¿Te gusta la fama o preferís el detrás de escena?
-De chico siempre miraba a los cantantes, los artistas, y me rebuscaba con eso. Pero más allá de eso, sé lo que es la fama por mis clientes. Yo no estoy a esa altura. Cuando salía con ellos, a veces me reconocían a mí también y me gustaba, lo disfrutaba. Pero a veces era: 'ponete una capucha, ponete una gorra, mirá para abajo', te lo pedían ellos, porque es agotador. Eso es la fama. Yo no estoy ni cerca de eso. Y estoy bien con el reconocimiento que tengo en redes, de la gente que sabe lo que hago y le interesa lo que hago, más allá de viralizar o ser influencer.