Presenta:

Fate y el Superclásico: la marca que se adueñó de los River-Boca por una suma insignificante

La icónica empresa Fate fue una de las pocas que logró ser el auspiciante principal de ambos equipos y adueñarse del Superclásico por una suma insignificante.

Milton Melgar fue uno de los fútbolistas que usó las dos camisetas con Fate en el pecho.

Milton Melgar fue uno de los fútbolistas que usó las dos camisetas con Fate en el pecho.

NA

La Fábrica Argentina de Telas Engomadas (Fate) cerró sus puertas este 18 de febrero y despidió a sus más de 900 empleados. A pesar de su amplísima trayectoria en la producción de neumáticos, tiene en su historial un hito casi irrepetible: el auspicio principal en convivencia de River Plate y Boca Juniors.

La icónica fábrica de neumáticos fundada en 1940 y fue una de las más importantes del mercado argentino, sobreviviendo a crisis económicas de todo tipo. A pesar de ello, el contexto del modelo económico actual no lo favoreció para continuar y cesó todos los contratos de sus empleados sin previo aviso, según denuncian desde el sindicato.

En medio de esta crisis que deja casi mil familiar en la calle, volvió el recuerdo del momento en que Fate fue sinónimo del Superclásico del fútbol argentino, cuando acordó el auspicio principal de las camisetas de River Plate y Boca Juniors en 1985. Ambos, sinónimos de distintos tiempos para cada club, ya que el Millonario lo tuvo en el momento que alcanzó el título mundial y el Xeneize en una de sus peores crisis económicas e institucionales de la historia.

Recuerdos distintos para River y Boca con el paso de Fate

En el caso de River Plate, el contrato duró hasta 1989, tiempo en el que obtuvo su primera Copa Libertadores, la Copa Interamericana, la Copa Intercontinental y un título local. Fue en ese campeonato donde obtuvo uno de los recuerdos más importantes de la historia y un hecho casi irrepetible: el gol con la pelota naranja. Ese día, además, River Plate dio la vuelta olímpica en La Bombonera, algo difícil que suceda nuevamente.

Por el lado de Boca Juniors, el auspicio fue por el mismo tiempo, pero con resultados deportivos que no acompañaron para que las camisetas con el logo de Fate sean un gran recuerdo. Sin títulos de ningún tipo durante esos años, esa época de Boca estuvo también acompañada de una dura crisis institucional y económica.

El acuerdo insignificante que firmó Fate con River y Boca

La suma que pagó Fate por ese acuerdo fue muy menor. Mientras el país corregía la crisis económica derivada de las políticas de la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, nacía el Plan Austral, moneda en la cual se firmó el contrato de auspicio.

Esa suma, convertida a dólares de entonces, rondaba entre los 300.000 y 400.000 dólares anuales para cada club. Mientras lo que hoy sería un contrato aceptable para ambos clubes, supera holgadamente los 5 millones de dólares, esa suma se traduciría hoy, según la inflación del dólar, en un acuerdo de poco más de US$1.200.000.