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Ezequiel Campa, el actor y comediante que no teme incomodar: "El humor no tiene límites, tiene contexto"

El actor, comediante y conductor Ezequiel Campa repasó en MDZ sus inicios en la comedia, su relación con el público y su mirada sobre los límites del humor.


Actor, comediante, conductor y —ahora también confirmado— productor: Ezequiel Campa. Entre risas, reflexión y autocrítica, habla sobre su recorrido artístico, la pasión por el humor y el detrás de escena de sus espectáculos.

Mirá la entrevista completa a Ezequiel Campa en MDZ

EZEQUIEL CAMPA

— La primera vez que te dicen productor, ¿te reconocés en ese rol?

— Sí, y es verdad. Estoy metido en todo: en la escenografía, en la sala, en los números. Me gusta estar al tanto de todo. Así que sí, soy productor también, y me lo voy a empezar a creer (ríe).

— ¿De dónde viene esa pasión por el humor?

— No lo sé. Lamento informarte, pero no tengo una respuesta. Simplemente me salió. Creo que todos tenemos algo de humor, pero a algunos se nos activa distinto. A veces pasa que lo que te gusta te sale bien, y eso es una suerte. También hay cosas que me encantaría hacer —como tocar el piano o vivir en la montaña con tres perros— pero no me salen (ríe).

“En Argentina el humor está a flor de piel”

ARGENTINA Y LA COMEDIA

—¿Coincidís con que del caos cotidiano nace la comedia?

—Un poco sí. En Argentina tenemos el humor muy a flor de piel. Tal vez porque nacimos y crecimos en crisis, y la comedia nos salva. Cuando viajo a otros países, noto que el humor es más clásico o más liviano. Acá le damos un valor enorme. Córdoba, por ejemplo, tiene una tradición humorística impresionante. Hay una cultura teatral muy fuerte y eso también alimenta la comedia.

“A veces pienso que debería ser más boludo”

— ¿Cómo te llevás con el tipo de humor que consume la gente hoy?

— A veces pienso que debería ser más boludo (ríe). Veo cosas que funcionan y me digo: “¿Cómo puede ser?”. Pero no puedo hacer algo que no me divierta. Si no me entusiasma, no me sale. Por eso no hago lo que el público quiere, sino lo que a mí me deja conforme. Obvio que quiero que la gente se ría, pero si no me divierte, no tiene sentido.

El nuevo show de Ezequiel Campa

— Estás con las últimas funciones de Sí, pero no. ¿Qué balance hacés?

— Increíble. Es un espectáculo que hice por más de un año y medio, con más de 200 funciones por todos lados. Fue mutando mucho porque mi forma de hacer stand up no es rígida. Lo que estrené no tiene nada que ver con lo que hago hoy. Cada función es distinta. A veces hago cinco por semana y en la quinta ya no tengo ganas de decir lo mismo, así que lo reinvento. Es parte del trabajo mantener vivo el material.

—¿Y lo nuevo? ¿Ya estás craneando otro espectáculo?

—Sí, todo el tiempo. No trabajo pensando en qué quiere el público. Si hago eso, me pierdo. El próximo show va a girar alrededor del universo de Dicky del Solar, un espectáculo que estamos armando hace más de un año. Espero que esté bueno (ríe).

Consigna MDZ: M, D, Z

LA INCOMODIDAD

— Elegíste la “Z”: Zona de confort. ¿Cuál es tu zona de confort en el escenario?

— Tratar de pasarla bien. Si yo la paso bien, hay chances de que el público también. Y si no, bueno… hay gente que es de Vélez, imaginate (ríe). No se puede ganar siempre.

— La “M” era Incomodidad. ¿Qué te incomoda arriba del escenario?

— Ver a alguien con el celular. Es horrible. Sentís que lo que hacés no tiene valor, que te están faltando el respeto. Es incómodo. En cambio, las críticas en redes no me afectan tanto. Me puede enojar, pero no me incomoda. Me importa más la opinión de colegas o gente cercana.

“El humor no tiene límites, tiene contexto”

— En otra nota hablaste del contexto del humor. ¿Podés explicarlo?

— Sí. Siempre nos preguntan por los límites del humor, pero creo que no existen los límites: existe el contexto. No es lo mismo lo que puedo decir en un teatro, donde la gente me fue a ver, que en un programa de televisión. El contexto lo es todo: quién lo dice, cómo y dónde.

Hay comediantes que hacen chistes sobre temas que los atraviesan, y eso tiene legitimidad. Pero si lo dice otro, puede sonar mal. Cuando un chiste es bueno, nadie lo discute. Si genera conflicto, probablemente el chiste no sea tan bueno. Como dice Félix Buenaventura, “cuando hacés humor sobre temas sensibles, el chiste tiene que ser más gracioso que cruel”. Si es más cruel que gracioso, ahí está el problema.

“No sé si el disfrute existe como lo venden”

— Vamos con la “D”: Disfrute. ¿Qué disfrutás más de todo lo que hacés?

— No me llevo muy bien con el concepto de disfrute. Está muy marketinizado. Esa idea de que disfrutar es estar en la playa con los pies cruzados mirando el mar... no sé si es real. A veces hay que conformarse con no pasarla mal. No significa que esté deprimido, solo que el disfrute no siempre es como nos lo venden.

“Los demás son un montón”

— También conducís un podcast, Los demás son un montón. ¿De dónde salió el nombre?

— De una frase de Rocío Marengo (ríe). Se lo dijo a Marcelo Tinelli en el Bailando: “No hablemos de los demás porque los demás son un montón”. Me encantó. Lo hago con Agustín Aguilar. Cada capítulo alguien trae un tema cualquiera, sin estructura. Hablamos de lo que pinta, y así nos va. Pero está bueno, es un espacio para reírnos y pensar.

Gira y despedida

— ¿Dónde vas a estar presentándote ahora?

— Estoy por hacer funciones en Madrid, Barcelona y Valencia. Después vuelvo y hago las últimas funciones de Sí, pero no en Palermo. En diciembre voy a estar en Santiago de Chile, y en enero arranco la temporada en Mar del Plata, Pinamar, Cariló, Punta del Este y Carlos Paz. En marzo estreno el nuevo espectáculo.

“Si lo que te gusta te sale bien, estás hecho”

Con su estilo ácido y reflexivo, Ezequiel Campa demuestra que el humor sigue siendo una forma de entender la vida. “En este país, si no te reís, te morís de angustia”, dice entre risas. Y, como él mismo concluye: “Si lo que te gusta te sale bien, estás hecho”.