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Entre garrafas, estufas y caminos blancos: así se vivió la nieve en Blanco Encalada

La nieve transformó el paisaje y la rutina de vecinos y trabajadores en Blanco Encalada, donde el frío extremo obligó a suspender tareas.

Cuando empezó a nevar, Blanco Encalada ya estaba preparado para el día más frío. Poca gente en la calle.

Cuando empezó a nevar, Blanco Encalada ya estaba preparado para el día más frío. Poca gente en la calle.

Milagros Lostes - MDZ

El ingreso de una masa de aire polar provocó este miércoles un marcado descenso de temperatura en Mendoza y dejó postales invernales en distintos puntos de la provincia. En Blanco Encalada, sobre la Ruta 82, la nieve comenzó a caer durante la mañana y fue ganando intensidad con el correr de las horas, modificando la rutina de vecinos y trabajadores.

Desde temprano, quienes viven en la zona ya se habían preparado para afrontar las bajas temperaturas ya que hace días que Mendoza está en alerta naranja por nevadas y frío extremo. Las garrafas estaban compradas, las estufas encendidas y poca gente en la calle.

Una familia que reside al costado de la ruta y administra un vivero observaba la nevada desde adentro de la casa mientras tomaba recaudos para evitar daños. “A mí me parece hermoso esto”, comentó el hombre quien explicó que su esposa decidió guardar las plantas para resguardarlas de la helada.

El vecino hasta se animó a salir arremangado y sin campera.

El vecino hasta se animó a salir arremangado y sin campera.

A medida que avanzaban los minutos, los copos se hicieron más grandes y la visibilidad comenzó a reducirse. Parecía ver desde adentro de una nube”, describieron en la zona. Sin embargo, cuando la nieve comenzó a acumularse y las condiciones permitieron observar el paisaje, los vecinos coincidieron en destacar la belleza del entorno. “La vista es hermosa. Y mientras más arriba, más lindo”, señaló una habitante del barrio Brisas del Pedemonte.

La mujer contó además que la familia ya había adquirido las garrafas necesarias para afrontar la ola polar, con un costo cercano a los 25.000 pesos cada una. Mientras los niños asistieron a clases pese al frío, ella aguardaba su regreso con la calefacción encendida y comida caliente.

El impacto del frío en las tareas al aire libre

La nevada también obligó a modificar actividades laborales que se desarrollan en la zona. Un trabajador municipal explicó que decidieron suspender las tareas debido a los riesgos que generan las condiciones climáticas.

“Nosotros cortamos ahora de trabajar. Con la nieve puede haber un accidente con las máquinas, algún resbalón”, relató mientras se resguardaba en un comercio de la zona. Según indicó, los empleados regresaron al galpón para completar la jornada bajo techo y evaluarán nuevamente las condiciones este jueves.

“Mañana también va a hacer frío, pero nosotros venimos y marcamos. Salimos a trabajar y si se complica cortamos”, agregó. Además, señaló que las bajas temperaturas ya comenzaron a impactar en la salud del personal: “Ya hay cinco muchachos enfermos”.

La misma situación se repetía algunos metros más adelante, donde operarios de la empresa privada encargada de trabajos de pavimentación decidieron detener las tareas. “Por la nieve, por el frío, porque no se ve bien y el piso está resbaloso”, explicaron.

En Blanco Encalada, distrito de Las Compuertas en Luján de Cuyo, mientras la nieve continuaba cayendo y los copos se volvían cada vez más grandes, la postal invernal se imponía sobre la rutina cotidiana, obligando a tomar recaudos frente al frío extremo, pero también ofreciendo uno de los paisajes más buscados por los mendocinos cada vez que el invierno muestra toda su intensidad.