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El turismo nacional crece con decisiones más cuidadas y selectivas

En este verano 2026 los destinos con naturaleza y eventos lideran la demanda, mientras se consolida un turista prudente, flexible y de decisión tardía.

En 2026, el turismo estuvo marcado por elegir los destinos a último momento.

En 2026, el turismo estuvo marcado por elegir los destinos a último momento.

Juan Mateo Aberastain Zubimendi / MDZ.

El inicio del verano 2026 presenta un escenario heterogéneo para el turismo nacional, con niveles de ocupación que se activan por picos asociados a eventos, fines de semana y condiciones favorables. En paralelo, se afianza un perfil de viajero más cauto, con estadías moderadas y compras definidas a último momento.

La temporada avanza sin una lógica de reservas anticipadas masivas. En su lugar, predomina un esquema dinámico, marcado por aumentos puntuales de ocupación cuando coinciden eventos, clima favorable y propuestas claras. Esta combinación funciona como motor de la demanda y permite sostener la actividad incluso en un contexto de gasto más controlado.

Festivales culturales, competencias deportivas, ferias gastronómicas y celebraciones populares se consolidan como verdaderos disparadores de viajes. Allí donde existe una agenda definida, la respuesta del público es inmediata, con subas rápidas en los niveles de ocupación, aun en destinos que habían iniciado el mes con registros moderados.

Destinos con niveles altos y muy altos

En los destinos con atractivos naturales consolidados, la ocupación se ubica en rangos elevados. En algunos casos, los registros de la primera quincena superaron las expectativas iniciales, impulsados por arribos sostenidos y estadías de entre dos y cinco noches. También se observaron desempeños destacados en plazas serranas, patagónicas y del Litoral, donde la combinación de naturaleza, turismo familiar y eventos específicos explicó gran parte del movimiento.

En varias provincias del centro y sur del país, localidades turísticas alcanzaron ocupaciones cercanas o superiores al 90%, mientras que otras mantuvieron promedios del 80% con buenas proyecciones para la segunda quincena. En estos casos, los operadores señalaron incluso incrementos interanuales en la cantidad de visitantes.

Destinos con ocupación media y sostenida

Un segundo grupo de plazas, orientadas principalmente a escapadas cortas y turismo regional, mostró niveles de ocupación estables, generalmente entre el 60% y el 75%. Se trata de destinos que consolidan estadías breves, de dos a tres noches, pero con impacto económico concreto y flujo constante.

En la provincia de Buenos Aires, el movimiento turístico de la primera quincena se ubicó levemente por debajo del año anterior, aunque con comportamientos diferenciados según la localidad. En el Norte argentino y en zonas del Litoral, varios destinos comenzaron el verano con reservas superiores al 70%, especialmente aquellos asociados a fiestas populares y paisajes naturales.

Destinos con inicio más bajo y tendencia ascendente

También se identifican localidades que arrancaron enero con niveles de ocupación reducidos, pero que muestran señales claras de recuperación. En estos casos, la agenda de eventos culturales, deportivos y gastronómicos aparece como el principal factor de reactivación, con mejoras notorias durante los fines de semana y proyecciones más optimistas hacia el cierre del mes.

Algunas capitales provinciales y ciudades emisivas presentaron ocupaciones bajas en los primeros días, explicadas por su rol como punto de paso o por la ausencia de grandes atractores de público. Aun así, los registros tienden a mejorar cuando se incorporan actividades de convocatoria.