El rostro es un grito... la era de los gritos
El segundo domingo del año 2026 y llega "Arte que motiva", la columna que hoy nos habla de gritar por nuestra paz y esperanza, con el estilo de Juan Barros.
Así como nos abrimos nos encerramos a la esperanza.
Ilustración de Juan BarrosLa esperanza es más que la voluntad. “No un Dios distante que habita en un cielo perfecto sobre nosotros, sino un Dios cercano que habita nuestra tierra frágil, se hace presente en el rostro de los hermanos, se revela en las situaciones de cada día” (León XIV)
¿Made in…?
Te puede interesar
El polémico retoque de Julieta Poggio que enfureció a sus fans
Estamos hechos por lo que creemos.
Volvamos a Fratelli tutti, la encíclica de Francisco, cada vez más evidenciada por la realidad:
-
Te puede interesar
¿Sirve o daña? la verdad sobre el bicarbonato en la piel que pocos saben
“ Abrirse al mundo” es una expresión que hoy ha sido cooptada por la economía y las finanzas. Se refiere exclusivamente a la apertura a los intereses extranjeros o a la libertad de los poderes económicos para invertir sin trabas ni complicaciones en todos los países”
Así como nos abrimos nos encerramos a la esperanza
La realidad nos pone en evidencia.
Faltó lo que nos falta… lo que “me falta”… “nos falta”.
¿Qué hacés?
Lo que hacés es lo que me hacés…
“La sociedad cada vez más globalizada nos hace más cercanos, pero no más hermanos. Estamos más solos que nunca en este mundo masificado que hace prevalecer los intereses individuales y debilita la dimensión comunitaria de la existencia. Hay más bien mercados, donde las personas cumplen roles de consumidores o de espectadores”
Lo que nos hace prójimo nos dignifica
Lo que nos une es la dignidad.
¡Estar presente es el presente!
Hay cada vez más espejos…
¡Así creen ver!
Creer hace ver a Dios
¿Qué nos hace creernos hermanos?
Lo que nos hace creer es como nos hace creernos.
Somos así como podemos creer…
La inocencia es testimonial.
“Por eso mismo se alienta también una pérdida del sentido de la historia que disgrega todavía más. Se advierte la penetración cultural de una especie de “deconstruccionismo”, donde la libertad humana pretende construirlo todo desde cero”
¡No puede ser!
¡¡Que lo que no puede ser no te demande!
Como me mirás puedo ver…
Como te mirás hacés ver…
¿Todo es como todos?
¡Somos como nos costó creer!
La paz es lo más semejante a la voluntad.
El abrazo es la puesta en común de la paz.
La paz es el hallazgo del lugar del otro.
* Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.


