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El nuevo informe de Anthropic dejó en claro los trabajos que van a ganar y perder con la IA para 2030

Anthropic analizó cómo la inteligencia artificial podría cambiar el mercado laboral y qué trabajos quedarían mejor y peor parados hacia 2030.

El informe de Anthropic analiza cómo la IA podría modificar el empleo y los salarios hacia 2030.

El informe de Anthropic analiza cómo la IA podría modificar el empleo y los salarios hacia 2030.

El avance de la inteligencia artificial podría producir un movimiento mucho más profundo en el mercado laboral de lo que se observa actualmente. Un nuevo informe de Anthropic puso el foco precisamente sobre ese escenario y mostró qué tipos de trabajos podrían perder terreno y cuáles podrían beneficiarse a medida que la IA asuma una mayor cantidad de tareas.

El estudio, titulado Economic Scenarios for Transformative AI, analiza distintos caminos posibles para la economía entre 2026 y 2030. Para hacerlo, los investigadores separaron a los trabajadores en dos grandes grupos: las ocupaciones cognitivas, donde incluyeron puestos profesionales, administrativos, de gestión, ventas y trabajos de oficina; y el resto de las actividades, especialmente aquellas con un fuerte componente manual o interpersonal.

La diferencia entre ambos grupos resulta central. Según el modelo de Anthropic, la IA reduce la demanda de trabajadores en las ocupaciones cognitivas al hacerse cargo de una parte de sus tareas. Eso puede traducirse tanto en menor empleo como en salarios que crecen menos de lo que lo harían en un escenario sin inteligencia artificial.

Los trabajos que quedarían más expuestos a la inteligencia artificial

Entre los ejemplos más claros aparece el desarrollo de software. El informe utiliza el caso de un ingeniero de software que debe convertirse en electricista para explicar uno de los grandes problemas que podría generar esta transformación: una persona desplazada por la IA no necesariamente puede pasar rápidamente a una profesión completamente diferente.

Electricistas y trabajadores de la construcción aparecen entre los empleos menos expuestos a la IA en el modelo de Anthropic.

Electricistas y trabajadores de la construcción aparecen entre los empleos menos expuestos a la IA en el modelo de Anthropic.

Pero los programadores no son el único grupo bajo presión. El modelo engloba entre las actividades directamente expuestas a la IA a los puestos de gestión, profesionales, ventas y trabajos de oficina. La idea no es que todos esos empleos vayan a desaparecer, sino que una parte creciente de las tareas que realizan podría automatizarse o hacerse con asistencia de inteligencia artificial.

El impacto dependerá además de qué tan rápido avance la tecnología. En el escenario extremo estudiado por Anthropic, el empleo en las ocupaciones cognitivas sería un 21,5% menor en 2030 respecto de mediados de 2026, mientras que la tasa de desempleo entre esos trabajadores llegaría al 17,9%. El mismo escenario proyecta que sus salarios quedarían un 11,5% por debajo del nivel que habrían alcanzado sin ese impacto de la IA.

Electricistas, construcción y trabajos presenciales podrían ganar terreno

Del otro lado aparecen las tareas que la inteligencia artificial tiene muchas más dificultades para realizar por sí sola. Anthropic menciona explícitamente a trabajadores de la construcción y electricistas como ejemplos de ocupaciones que no están directamente expuestas en su modelo. También utiliza a los enfermeros como ejemplo al hablar de las dificultades que supone para un trabajador cambiar de profesión.

La consecuencia puede parecer paradójica: cuanto más productiva se vuelva la inteligencia artificial en los trabajos realizados frente a una computadora, mayor podría ser la necesidad relativa de personas en otras actividades. En los tres escenarios estudiados, el empleo cognitivo disminuye mientras aumenta el empleo en el resto de las ocupaciones.

Los salarios también podrían moverse en direcciones muy diferentes. En el escenario más extremo, mientras los ingresos de los trabajadores cognitivos quedan un 11,5% por debajo de la trayectoria que tendrían sin IA, los salarios del resto de las ocupaciones se ubican un 33,6% por encima. La explicación es que esos trabajadores pasan a ser relativamente más escasos dentro de una economía mucho más productiva.

De todos modos, Anthropic remarca que ninguno de estos números debe tomarse como una predicción sobre lo que inevitablemente ocurrirá. El trabajo presenta escenarios para medir qué sucedería bajo diferentes niveles de capacidad, adopción y automatización de la IA. Lo que sí se repite en todos ellos es la dirección del cambio: menos demanda de trabajo cognitivo, más empleo en otras ocupaciones y una creciente necesidad de reconversión laboral si el desarrollo de la inteligencia artificial se acelera.

Para leer el estudio nuevo hacé clic acá.