El Gobierno de Mendoza reforzó la limpieza del Canal Papagayos ante la llegada del Super Niño
El operativo retiró residuos del cauce aluvional y busca garantizar que pueda funcionar con toda su capacidad ante una eventual tormenta.
La limpieza del Papagayos demandó maquinaria y operarios y forma parte de las tareas preventivas que Mendoza realiza ante posibles tormentas severas.
Mariano Godoy / MDZ Radio
Mientras Mendoza se prepara para un escenario de tormentas que podría generar mayores volúmenes de agua durante la primavera y el verano, el Gobierno provincial y la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza reforzaron las tareas preventivas en uno de los cauces aluvionales que atraviesan el Gran Mendoza. En este caso, los trabajos se concentraron en el colector Papagayos, donde maquinaria y camiones retiraron residuos acumulados en distintos sectores.
La limpieza se realizó de manera coordinada entre el Ministerio de Energía y Ambiente, la Dirección de Hidráulica y la Municipalidad de Mendoza. El objetivo es que el cauce pueda cumplir su función cuando sea necesario y que la presencia de basura, escombros u otros elementos no interfiera con el escurrimiento del agua durante una tormenta intensa.
Desde el lugar, el móvil de MDZ Radio pudo observar la cantidad de residuos acumulados tanto dentro del colector como en sus alrededores. Mariano Godoy describió el panorama y señaló la presencia de botellas de plástico, basura y otros elementos a los costados y dentro del canal.
Un cauce que debe estar listo para cuando llegue el agua
El director de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente, Ignacio Haudet, explicó que estos trabajos forman parte de una tarea conjunta entre la Provincia y los municipios. “Es necesario que esta infraestructura urbana esté preparada y esté lista para que toda su sección funcione de la manera que tiene que funcionar”, sostuvo.
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Haudet Remarcó que los cauces aluvionales tienen una particularidad: pueden permanecer secos durante buena parte del tiempo, pero deben estar disponibles cuando llega una tormenta. Por eso, que en determinado momento no tengan agua no significa que hayan dejado de cumplir una función dentro del sistema de protección de la ciudad.
“Estos canales tienen que funcionar de la manera que se necesitan y en el momento que se necesitan”, explicó. Y resumió el sentido de estas estructuras con una frase: “Por eso es una infraestructura que nos cuida”.
El contexto meteorológico llevó además a reforzar la atención sobre estos trabajos. Ante la posibilidad de lluvias intensas y concentradas en poco tiempo, los organismos buscan que los cauces tengan la mayor capacidad posible para recibir y conducir el agua.
Una limpieza que se repite todos los meses
La limpieza del Papagayos no comenzó con la llegada del Super Niño. Desde la Municipalidad de Mendoza explicaron que estos operativos se realizan regularmente desde mediados de 2024 y que, en principio, se concretan el último viernes de cada mes.
Eva González, secretaria de Ambiente y Desarrollo Territorial de la Municipalidad de Mendoza, explicó que durante 2025 se destinaron 128 millones de pesos en maquinaria y operarios para este tipo de tareas, sin contabilizar el costo del vaciadero. Sobre el operativo realizado en esta oportunidad, señaló que todavía no contaban con el costo final porque debía cerrarse una vez terminados los trabajos.
La cantidad de basura retirada también muestra cómo cambió la situación desde que comenzaron los operativos. Según González, al principio se recolectaban alrededor de 500 toneladas, mientras que actualmente el volumen mensual se ubica entre 100 y 120 toneladas.
La funcionaria sostuvo que existe cierta mejora en la conducta de los vecinos, aunque todavía se siguen encontrando grandes cantidades de residuos. Por eso, ante el escenario previsto para los próximos meses, el municipio evalúa aumentar la frecuencia de las tareas.
“Nosotros lo realizamos una vez por mes”, explicó González. Sin embargo, aclaró que ya están previstas reuniones para analizar cómo continuar con el mantenimiento ante el escenario del Super Niño y que una de las alternativas es pasar a realizar los operativos cada 15 días.
El cambio debe estar en la conducta de la gente
La situación plantea una paradoja: cuanto más se trabaja en la limpieza, más evidente resulta que el problema no debería resolverse solamente retirando residuos una y otra vez. Haudet fue directo al plantearlo: “El canal que va a funcionar mejor no es el que mejor se limpie, sino el que no se ensucie”.
Por eso, el pedido de los funcionarios apunta directamente a quienes arrojan basura, ramas o escombros en estos espacios. Además del riesgo que genera ante una tormenta, los residuos implican un gasto de maquinaria, operarios y disposición que podría evitarse.
Haudet explicó, también, que una de las mayores preocupaciones es que los residuos terminen obstaculizando la sección por la que debe circular el agua. “Aunque en estos colectores no esté circulando agua, eso no significa que estos canales no estén siendo utilizados”, advirtió.
El problema puede aparecer de manera repentina. Una tormenta intensa puede concentrar una gran cantidad de agua en poco tiempo y, si el cauce encuentra obstáculos en su recorrido, el escurrimiento puede verse afectado. “El agua, insisto, no nos va a avisar de forma inmediata”, señaló el funcionario.
La situación tampoco se limita a las bolsas y botellas. Los funcionarios encontraron también escombros que, según explicaron, pueden terminar allí después de trabajos o construcciones particulares. A eso se suma la disposición informal de residuos que luego son arrojados en estos sectores.
Buscan cámaras para sancionar a quienes arrojen residuos
Desde el municipio señalaron que también se está trabajando junto con Hidráulica en la posibilidad de colocar cámaras en determinados sectores. La intención es utilizar registros de video y fotomultas para identificar a quienes arrojen residuos en los cauces.
González explicó que los municipios cuentan con herramientas para sancionar este tipo de conductas a través de sus propias ordenanzas. Sin embargo, el objetivo no pasa solamente por aplicar multas, sino también por evitar que los residuos lleguen al cauce en primer lugar.
“Por favor, le pedimos a la comunidad que colabore”, sostuvo la funcionaria. El pedido incluye no arrojar escombros en la calle y respetar los horarios de recolección para evitar que esos residuos terminen siendo levantados y trasladados de manera informal hacia los canales.
Un cauce aluvional que también impacta en el sistema de riego
La preocupación tiene además otra dimensión. Según explicó González, el Papagayos es un cauce aluvional que desemboca en un canal de irrigación, por lo que los residuos que llegan hasta allí no quedan solamente dentro del sistema urbano.
“Sabemos que esto no debe ocurrir”, señaló la funcionaria, quien remarcó que la presencia de basura genera un problema de seguridad y también de salubridad. Además, al encontrarse contaminados, buena parte de los residuos retirados ya no puede ser recuperada para reciclaje y debe ser trasladada al vaciadero.
La preparación ante las tormentas, entonces, no depende solamente de esperar un pronóstico. La limpieza de los cauces, la disponibilidad de maquinaria, el seguimiento meteorológico y la coordinación entre los organismos forman parte de una misma estrategia para que el agua pueda encontrar un camino libre cuando finalmente llegue.
En ese esquema, el Papagayos vuelve a ocupar un lugar importante. “Estos canales grandes tienen que estar disponibles y libres”, insistió Haudet, mientras Provincia y municipios preparan nuevas tareas ante un verano que podría exigir más al sistema aluvional de Mendoza.




