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El boleto urbano debe costar entre 4 y 5 mil pesos en Posadas

Afirmó el empresario de transporte urbano Marcelo Zbikoski quien asegura que no le cierran los números y los transportes de aplicación le sacaron el 40 % de los usuarios.

El empresario del transporte urbano de pasajeros de Posadas Marcelo Zbikoski analizó el deterioro del sistema. Cuestionó el esquema de subsidios vigente desde 2002 y advirtió que, sin compensaciones adecuadas, el servicio “se degrada y no tiene garantía de supervivencia”.

Según explicó, entre el 51 y el 53% del valor corresponde a los salarios de los trabajadores, alrededor del 20% al combustible y el resto a impuestos, mantenimiento, amortizaciones y otros gastos operativos.

A nivel nacional, el boleto más caro se encuentra en $2800.

Zbikoski no explicó de qué tipo de cálculo salen sus números.

El grupo Z vinculado a la familia Zbikoski operan principalmente bajo el Grupo Metropol en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) con 27 líneas como La Nueva Metropol y TM S.A., y en Misiones con el Grupo Z, que incluye empresas como Casimiro, Tipoka y Nuestra Señora del Rosario, además de haber manejado otras concesiones como la antigua línea Plaza (ahora Misión Buenos Aires).

En declaraciones a Radio República de Posadas el empresario planteó que el problema de fondo del transporte público argentino se arrastra desde hace más de dos décadas. Recordó que hasta diciembre de 2002 el sistema era auto sustentable y se financiaba exclusivamente con la tarifa. “Los empresarios debían mantener sus inversiones y sobrevivir con la cantidad de pasajeros que podían transportar. Eso funcionaba muy bien”.

Subsidios, igual desequilibrio fiscal

Señaló que en el mundo —especialmente en Europa— comenzó a consolidarse una cultura de subsidios al transporte público, que luego derivó en fuertes desequilibrios fiscales. “Coincidentemente, antes del año 2000 se empezó a imponer esta idea de subsidiar el transporte. Son los gobiernos que hoy, principalmente en Europa, están bastante comprometidos con sus finanzas. En varias ciudades el servicio directamente desapareció”,

El escenario, sostuvo, se agravó con fuerza en los últimos años. “Hasta hace dos años todo cambió. El Estado no compensa lo suficiente y cuando compensa lo hace con cinco meses de atraso. Con la inflación que tiene la Argentina, es muy difícil sostener el servicio. Se va degradando, resquebrajando”, Ese atraso, agregó, se traduce en recortes de frecuencias, envejecimiento de la flota y malestar creciente entre los usuarios.

Deterioro

Como ejemplo del deterioro, mencionó la situación del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde la antigüedad promedio de los colectivos ronda los nueve años. “Eso significa que hay ómnibus de 18 años de antigüedad y otros cero kilómetros. Los nuevos son los menos. El impacto es muy fuerte y el sistema está decayendo”.

40 % menos

“La pobreza nos ha pegado muchísimo. Mucha gente entiende que se sienta detrás de un volante o detrás de la conducción de un vehículo y sabe manejar, pero las estadísticas demuestran otra cosa”, sostuvo el empresario

Zbikoski en especial advirtió sobre los riesgos de Uber Moto, el servicio más barato y uno de los más utilizados justamente por su bajo costo.

En cuanto al impacto de estas nuevas modalidades de transporte en el sistema tradicional, reconoció una fuerte caída en la demanda.

“A nosotros nos ha disminuido la carga en un 40%.”

“El subsidiado es el usuario, no las empresas”

Zbikoski rechazó que las empresas son las subsidiadas. “El beneficio siempre apuntó al pasajero. Desde el 2002 y hasta unos 10 años después, una empresa de ómnibus ponía un colectivo y recibía subsidios, recibía dinero. Y siempre el gobierno instaló la idea de que la empresa es subsidiada. Y en realidad nunca fue la empresa la subsidiada. Quien es subsidiado es el usuario, es el pasajero”, subrayó.

El escenario comenzó a deteriorarse con mayor fuerza en los últimos años, cuando las compensaciones estatales dejaron de cubrir los costos reales. “Los siguientes 10 o 15 años, hasta hoy, o hasta hace unos pocos años, en realidad hasta hace 2 o 3 años, resulta ser que todo cambió. El Estado no compensa lo suficiente.

Lo dijo Marcos Contreras, de la Asociación Civil Defender, quien cuestionó con dureza el actual estado del servicio del transporte urbano, que controla casi en su totalidad, el Grupo Zbikoski. Para el referente, los usuarios del Gran Posadas, están hartos de los manejos entre el municipio y el empresario y, si el costo del boleto se quintuplica, se dejará de usar y “ya no hay más excusas para que sigan circulando”.

En la previa a las audiencias públicas sobre el transporte urbano de pasajeros, el referente de la Asociación Civil Defender, Marcos Contreras dijo que el grupo Z, que controla la mayor parte de las líneas de colectivos en el Gran Posadas y opinó que el costo del boleto urbano debería rondar los 4 mil o 5 mil pesos, varias veces más que los 1.050 pesos que cuestan en la actualidad.

En diálogo con LT4, de Posadas Contreras dio que “la expectativa de los vecinos, también qué es lo que nos transmiten a nosotros, es ver qué medidas van a tomar a partir de ahora los nuevos integrantes del Concejo Deliberante. A lo largo del tiempo se han excusado de que no tienen competencia para intervenir y resolver ciertas cuestiones, pero la realidad es que hay un gran desconocimiento por parte de los mismos funcionarios, de cuáles son sus funciones y hasta dónde pueden alcanzar y qué pueden hacer”, fustigó Contreras contra los ediles posadeños, que no pueden definir el precio del boleto urbano, desde la instauración del Sistema de Transporte Urbano Metropolitano.

“Hoy la gente ya no tiene más ganas de protestar, encuentra una salida alternativa”, planteó Contreras, en obvia evidencia a la expansión de los servicios de los coches de alquiler Uber y Didi, entre otros.

Para Contreras, el usuario del transporte urbano de Posadas, “celebra que el empresario [Zbikoski] haya dicho que el boleto tiene que aumentar a 4.000 pesos. La gente dice ‘ojalá’ que aumenten, así definitivamente se deja de utilizar y ya no hay más excusas para que siga circulando [el colectivo urbano]”, sentenció, caustico, el referente de Defender.

La reducción de frecuencias de colectivos en Posadas, vino “para quedarse, porque si el municipio lo blanquea, no hay una presión” sobre las empresas.

En esta línea, Contreras insistió: “el ciudadano da pie es lo que necesita y es lo que busca, porque la plata que ellos [los empresarios del transporte] reciben de partidas presupuestarias, sale del bolsillo de cada uno. Esa es la realidad: vos, yo, nosotros, nuestra familia, paga de su bolsillo todo lo que ellos reciben y aportan en el boleto educativo gratuito, oncológico y demás que se cumple deficientemente a lo largo del tiempo”, cuestionó.

Asimismo, Contreras denunció que las empresas, usualmente avalan paros de colectivos para presionar por aumentos del boleto. “En esta oportunidad, no hemos sido víctimas, por ejemplo, de un paro sorpresivo porque estamos en enero. Porque si esto hubiese sido en otra etapa del año, nos hubiesen puesto un paro”, se quejó, al tiempo que sumó críticas por las frecuencias del transporte urbano en el Gran Posadas.

100 millones de pesos diarios

Calificando a las audiencias públicas no vinculantes, de “pantomima”, Contreras aseguró que mientras se realizan, mejora temporalmente la frecuencia de colectivos, pero “termina la audiencia [pública] mañana y los colectivos que están circulando, desaparecen.”

“El empresario ahorra, sigue cobrando igual; el Estado los solventa de nuestros bolsillos”, subrayó Contreras, vinculando el costo de los subsidios del transporte con los impuestos que pagan los contribuyentes, vía IVA, ingresos brutos, etc.

“El Grupo Zbikoski estaría facturando, como mínimo, unos $100 millones diarios en Posadas”; dijo Contreras

Cabe subrayar que los números del transporte urbano de pasajeros en Posadas, siguen siendo un misterio celosamente guardado por las empresas y, presumiblemente, por el Ejecutivo municipal, que sigue incumpliendo con una ordenanza que obliga al intendente, a informar al Concejo sobre la cantidad de pasajeros transportados por los kilómetros recorridos, entre otros datos cruciales para definir el costo del boleto.

En 2020, cuando se firmó un decreto que limitaba la cantidad de personas en los colectivos en el contexto de la pandemia del coronavirus, Marcelo Zbikoski dijo en una entrevista la Radio FM Show de Posadas, que la cantidad de usuarios diarios del transporte se había desplomado, por entonces, de 110 mil a 8 mil personas. Ese dato, jamás transparentado por las empresas, implicaría que las empresas facturarían $231.000.000 por día, con los actuales valores.

Este cálculo surge de multiplicar 220 mil boletos (si son 110 mil usuarios diarios) por $1.050 que es el costo del boleto con SUBE Misionero o con la app SUBI de Servicios Urbanos SA, una empresa del Grupo Z. En realidad, el número de pasajeros parece haber descendido ostensiblemente en los últimos años, porque Uber y otras plataformas ofrecen un servicio que puede ser más barato y, de hecho, es más eficiente que el de los colectivos.