Dilexi te': el primer gesto de León XIV que prolonga la huella de Francisco
A seis meses de la Pascua del papa Francisco, el Papa León XIV asume su legado con “Dilexi te”: reconocer a Cristo en los pobres y trabajar por la paz.
Papa Francisco.
Enrique CangasA los seis meses de la Pascua del Papa Francisco, en los días previos – 9 de octubre- tuvimos el regalo de la primera Exhortación apostólica del Papa León XIV “Dilexi te” que, como dice el capítulo dos, que les comparto a continuación, tiene el deseo de continuar y valorar el legado del Papa argentino
“Por esta razón, en continuidad con la encíclica Dilexit nos, el Papa Francisco estaba preparando, en los últimos meses de su vida, una exhortación apostólica sobre el cuidado de la Iglesia por los pobres y con los pobres, titulada Dilexi te, imaginando que Cristo se dirigiera a cada uno de ellos diciendo: no tienes poder ni fuerza, pero «yo te he amado» ( Ap 3,9). Habiendo recibido como herencia este proyecto, me alegra hacerlo mío —añadiendo algunas reflexiones— y proponerlo al comienzo de mi pontificado, compartiendo el deseo de mi amado predecesor de que todos los cristianos puedan percibir la fuerte conexión que existe entre el amor de Cristo y su llamada a acercarnos a los pobres. De hecho, también yo considero necesario insistir sobre este camino de santificación, porque en el «llamado a reconocerlo en los pobres y sufrientes se revela el mismo corazón de Cristo, sus sentimientos y opciones más profundas, con las cuales todo santo intenta configurarse.”
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Siguiendo la huella del papa Francisco
Haciendo memoria agradecida por el paso y huella dejada por el querido Papa Francisco, es gratificante ver que la Iglesia, que guía el Espíritu Santo bajo las mediaciones elegidas por Él, no se dan rupturas abruptas que tienden a desconcertar sino más bien que, con el carisma e impronta de cada uno, el Espíritu guía en la unidad y va dando pasos, con la pedagogía propia de Dios, según la necesidad del tiempo que se transcurre.
En este sentido ese paso del Papa Francisco, ha tenido y tiene esa misma dinámica del Espíritu y que, el ha querido recibir como herencia y continuarla. A sabiendas que le va dando su propia impronta y espiritualidad (de un Papa Jesuita a un Papa Agustino).
Como obispo castrense, me viene a la memoria nuevamente las palabras que nos dejó en la Misa de clausura del Jubileo para los Militares que tuvimos la gracia de estar ahí, con una delegación argentina. En esa ocasión el Papa Francisco nos instó a ser “presencia de Jesucristo y a trabajar por la paz”, dos compromisos que, si bien son para toda la Iglesia, particularmente para los hombres y mujeres de las Fuerzas, tiene una resonancia mayor. De igual modo vale, para la especial labor y misión de los sacerdotes castrenses. También agradeció el trabajo de los hombres y mujeres de las Fuerzas, por la labor que hacen, cuidando y, también asistiendo en situaciones de catástrofes.
Cuantas huellas dejan el paso de los hombres de Dios, damos gracias por su vida y misión. Todo pasa (pasamos) pero estamos llamados a dejar una huella de Dios en la vida de los demás. Así lo hizo Francisco. Y, como nos solía pedir “Recen por mí”, seguimos rezando por él, es una buena obra de misericordia, rezar por los difuntos porque tenemos esperanza de Pascua, de Vida Eterna, de Cielo.
Muchas gracias Papa Francisco
Rezamos por vos, reza por nosotros.
* Santiago Olivera, Obispo castrense para las Fuerzas Armadas y de Seguridad de la República Argentina



