Dejó el trabajo en un banco para emprender junto a un amigo: hoy venden el metegol 2.0 a todo el mundo
Juan Martín Uncal y Brian Margenet armaron un metegol con caños móviles y jugadores personalizados como pasatiempo y ahora es un negocio exitoso.
Brian Margenet, Ángel Di María y Juan Martín Uncal.
Juan Martín UncalJuan Martín Uncal (36) y Brian Margenet (37) se hicieron amigos trabajando en el sistema financiero. Pasaron 15 años en el mundo bancario hasta que una idea de fin de semana cambió el rumbo de todo: reinventar el metegol. Hoy tienen cinco empleados, una patente, pedidos de todo el mundo y una historia que arrancó con placas de cartón y terminó en la sala de Di María.
"Cuando se me ocurrió la idea de cambiarle algo al metegol pensé automáticamente en el amigo más responsable que iba a equilibrar un poco todas las ideas locas que podía tener, ese amigo era Brian", recordó Juan Martín en diálogo con MDZ. El licenciado en Comercialización renunció al banco y hoy trabaja solo en la sociedad. Margenet todavía está en la transición pero piensa dedicarse tiempo completo al negocio en uno meses.
Del pasatiempo al negocio
La historia comenzó modestamente hace un par de años. Juan Martín compró materiales por internet, los llevó a la mesa del comedor de su casa y durante tres meses construyeron un prototipo. Le sumaron pasto sintético, pintura y luces. Cuando lo mostraban en los asados, todos los que lo veían les pedían que avanzaran en serio. En 2024, se sentaron a analizar la viabilidad del proyecto, crearon una sociedad y solicitaron la patente. Sin créditos, sin inversores, solo con ahorros propios.
El producto final que venden hoy bajo la marca Capocannoniere no tiene nada que ver con el metegol tradicional. Está construido íntegramente en madera maciza con detalles en metal, jugadores multicolores con rostros diferentes, superficie de pasto sintético con patrones de césped a elección y posavasos, un detalle que los metegoles modernos habían abandonado.
Además, sumaron un toque más personal: por una foto, el cliente puede tener su propia cara en miniatura dentro del juego, impresa en 3D. El modelo estrella es el CAPO 2.0, aunque también tienen el CAPO 1.0, una versión más convencional pero con la misma estética premium.
Uno de los desafíos más grandes pasó por cambiar de rubro a un mundo desconocido. Ninguno sabía de carpintería, herrería o diseño por lo que tuvieron que buscar proveedores. "Pasar del cartón al producto final fue algo más simple de lo que pensamos. Siempre remarcamos que a medida que fuimos avanzando sin experiencia y adentrándonos en el mundo de las industrias, siempre recibimos asesoramiento de nuestros proveedores. Es una faceta solidaria que vale oro", dijo Uncal.
El toque de Ángel
El proyecto tuvo un empujoncito especial de la mano del campeón del mundo Ángel Di María. "En 2024, mientras desarrollábamos el metegol de cartón el departamento donde yo vivía estaba en venta. Un día el dueño lo estaba exhibiendo y me llamó para que fuera urgente porque un corredor inmobiliario tenía una consulta para hacerme. El corredor era el cuñado de Ángel y había quedado fascinado con la maqueta de cartón", contó Juan Martín.
Dos años después, en diciembre de 2025, una cadena de casualidades los volvió a conectar: la hija de Di María y la sobrina de Juan Martín terminaron en el mismo colegio de Rosario. En enero de 2026, fueron a la casa de "El Fideo" con un metegol diseñado especialmente para él: la madera entera ruteada con los nombres de los campeones del mundo, el nombre de Ángel grabado en dorado y el interior con toda su trayectoria deportiva. La configuración del partido: Argentina 2022 versus Rosario Central 2022, con Di María en ambos planteles. "Estuvimos como una hora jugando al metegol con él", recordó el emprendedor entrerriano.
El Mundial y los planes para el futuro
El Mundial 2026 fue otro punto de inflexión. La combinación de fútbol, el último torneo de Messi y Argentina en la final disparó los pedidos. "Estuvimos en un 300% de la producción habitual", dijo Uncal.
El negocio ya recibe consultas de Chile, Colombia, Paraguay y Estados Unidos. Los socios dicen que investigaron el mercado global y que nadie en el mundo había llegado tan lejos en romper con el metegol tradicional.
Los planes para los próximos años apuntan aún más alto. Quieren que los jugadores sean coleccionables, con características propias que afecten el juego como un defensor con pala más ancho o un delantero con un golpe más direccionad. Además, planean integrar inteligencia artificial para que el marcador del partido pueda seguirse desde el celular en cualquier televisor, con relato en tiempo real.