Un mes atrapados: reportaje visual sobre la difícil vida de los camioneros varados por el temporal en el Paso a Chile
El cierre del Paso Internacional Cristo Redentor por el intenso temporal en alta montaña mantiene a miles de camioneros atrapados en Mendoza. La rutina de contingencia.
Miles de camioneros llevan un mes varados.
Walter Moreno/MDZSabían que podía pasar, pero la magnitud del temporal y la acumulación de nieve hizo que el cierre del Paso Cristo Redentor, en el corazón de la cordillera de los Andes, genere contingencias extraordinarias. Por eso más de 1500 camioneros esperan en distintas zonas de Mendoza a que la ruta 7 se despeje y el Paso abra.
La espera es durísima: cocinar, dormir, vivir en paradores, estaciones de servicio y con una rutina atada a dos variables: la contingencia y la incertidumbre por no saber "hasta cuándo" seguirá.
Los vehículos están preparados y los choferes tienen entrenamiento y costumbres a cuestas. Pero esta vez la espera es mucho más larga: el Paso lleva un mes cortado.
Como si fura una ciudad nómada, los camioneros montan campamento con grupos de hasta 500 o más camiones. Todas las rutinas se adaptan, incluso lavar y colgar la ropa.
La espera es tediosa. Hay jugos, charlas y, también, muchos tiempos muertos a la espera de noticias.
A lo largo de la Ruta 7 hay paradores formales e informales. Los camiones se acumulan y forman laberintos en los estacionamientos. Hay casos más duros: es lo que ocurre con una familia completa que quedó atrapada en Mendoza.
Los camioneros son de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile. El mate es una costumbre compartida.
La "ciudad" de camiones está adaptada y hasta hay niños que acuden a la escuela.









