"Dale gasss", el inventor del pase y otras marcas indelebles del Negro Oro en la radio argentina
A los 74 años murió Oscar González Oro, una de las voces más reconocibles de la radio argentina de las últimas décadas y uno de los conductores que mejor entendieron cómo convertir una emisión cotidiana en un ritual.
El Negro Oro construyó una relación particular con los oyentes, basada en la información, el humor y la conversación. Su voz se transformó en compañía habitual para miles de personas, quedando asociada a una etapa de la radio AM que innovó en su forma de hablarle al público. Entre sus marcas, trascendió especialmente: el pase. Oscar González Oro fue una figura clave en esta evolución.
González Oro, nacido en Mendoza, inició su trayectoria radial en Buenos Aires. Antes de alcanzar la masividad, forjó su camino en diversas emisoras, encontrando en el micrófono el espacio para desarrollar su estilo personal. Aunque también incursionó en televisión, la radio fue su territorio natural, donde combinó la espontaneidad del locutor con la capacidad de dialogar con su audiencia.

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El salto profesional de González Oro se produjo en Radio 10, emisora fundada por Daniel Hadad que revolucionó la radio argentina a fines de los 90. Junto a figuras como Marcelo Longobardi, Oro fue pilar de la programación. Allí nació El Oro y el Moro, ciclo que condujo durante quince años ininterrumpidos, marcando la grilla con información, actualidad, humor y su inconfundible sello personal.
El Oro y el Moro no fue solo un programa exitoso; se consolidó como un punto de encuentro matutino en la radio argentina y el ciclo más popular de Radio 10. González Oro logró la hazaña de que una audiencia masiva reconociera su forma de hablar, sus tiempos, frases y hasta sus pequeñas obsesiones. En 2006, al celebrar las 2.000 emisiones, destacaba la relación cotidiana y fluida con el público.
La Innovación del Pase Radial
Una innovación clave de esa etapa en Radio 10 fue el "pase" entre programas. González Oro conducía El Oro y el Moro después de Cada mañana, de Marcelo Longobardi. A pedido de Daniel Hadad, esta transición se profundizó, dejando de ser una simple despedida para transformarse en un segmento con identidad propia, tal como lo documenta una investigación académica sobre la evolución de la radio.
El "pase" rompió la lógica tradicional de la radio. Longobardi y González Oro permanecían al aire conversando, debatiendo y bromeando, compartiendo con los oyentes una escena de espontaneidad inédita en la estructura formal de la AM. Este recurso introdujo complicidad y convirtió el cambio de programa en contenido, fórmula que luego se replicaría en la mayoría de las emisoras.
La sociedad radial entre Longobardi y González Oro funcionaba por representar estilos diferenciados que se complementaban. Longobardi aportaba análisis e información desde la primera mañana; Oro recibía esa posta con el tono de un magazine popular, abierto al humor y el entretenimiento. El cruce de estos mundos potenció el "pase", consolidándose como parte de la identidad de Radio 10 en su época dorada.
La relevancia del "pase" se evidenció cuando González Oro anunció su retiro de las mañanas de Radio 10 en 2011, precisamente durante uno de estos segmentos con Longobardi. Utilizó el mismo ritual que él había ayudado a instalar para comunicar una decisión personal trascendental, demostrando que el "pase" ya era una escena esperada y significativa para la audiencia.
Las Marcas Indelebles de "El Negro" Oro
Entre las frases que quedaron asociadas a González Oro, "Dale gas" se convirtió en una de sus marcas personales más reconocibles, utilizada con frecuencia en El Oro y el Moro. Esta expresión llegó a titular un disco grabado por el conductor en 2005, evidenciando cómo las ocurrencias al aire podían trascender el programa y formar parte de su identidad pública.
Oro construyó una radio íntima y personal. Cantaba, hacía humor, dialogaba con sus columnistas y abordaba la actualidad sin perder la sensación de inmediatez. Esta combinación le permitió mantener una conexión profunda con sus oyentes a lo largo de diversas épocas de Argentina. Definió su relación con la audiencia como una convivencia diaria, presente en momentos de crisis y en la rutina.
Su vínculo con Radio 10 tuvo idas y vueltas. Tras quince años en El Oro y el Moro, se desvinculó en 2014. En 2015, regresó a la emisora con Negro en la 10, reafirmando su conexión con el medio. Continuó su carrera en otras radios hasta anunciar su retiro en 2021, tras 35 años de trayectoria profesional.
La paradoja de González Oro radica en que muchas prácticas radiales hoy comunes fueron innovaciones suyas. El "pase" entre conductores, la conversación extendida, la complicidad con el oyente, las frases icónicas y la posibilidad de una voz popular sosteniendo un vínculo cotidiano son parte de su legado. El Negro Oro fue un arquitecto de una radio moderna, descontracturada y argentina.
Su fallecimiento no solo cierra la carrera de un locutor central en la AM, sino también una era de aquella Radio 10 que, bajo la dirección de Daniel Hadad, reunió a voces destacadas. El encuentro entre Longobardi y Oro, el "pase", demostró que el final de un programa podía ser el inicio de otro, dejando una huella imborrable en la radio argentina.
