Cuál es la brecha de género hoy entre los salarios de hombres y mujeres
El aumento del salario pretendido en las búsquedas laborales se ubicó por arriba de la inflación, pero no tiene el mismo comportamiento entre hombres y mujeres.
En un contexto de mayor estabilidad macroeconómica se producen cambios en la brecha salarial según el género
La brecha de género en las pretensiones salariales continúa siendo un rasgo persistente del mercado laboral, aun en un contexto de desaceleración inflacionaria y de reacomodamiento de expectativas tras meses de fuerte inestabilidad económica.
Durante febrero, el salario requerido promedio por los hombres alcanzó los 1.797.320 pesos mensuales, mientras que el solicitado por las mujeres se ubicó en 1.658.950 pesos, lo que implica una diferencia del 8,34% a favor de los varones.
La evolución mensual muestra, sin embargo, comportamientos dispares. En comparación con enero, el sueldo promedio pretendido por los hombres registró un aumento moderado del 0,71%, mientras que en el caso de las mujeres el incremento fue significativamente mayor, del 6,02%. Este dato sugiere un intento de recomposición más acelerado de las expectativas femeninas, luego de un período en el que la inflación erosionó con fuerza el poder adquisitivo y profundizó desigualdades ya existentes.
Al desagregar los datos por nivel de seniority, la brecha de género se mantiene en todos los segmentos. En el nivel junior, la diferencia fue del 5,40%, con salarios promedio pretendidos de 1.330.883 pesos mensuales para los hombres y 1.262.663 pesos para las mujeres. En los niveles semi senior y senior, la distancia se amplió levemente hasta el 6,07%, con remuneraciones solicitadas de 1.772.880 pesos para los varones y 1.671.464 pesos para las mujeres.
La mayor disparidad aparece en los puestos de supervisor o jefe, donde la brecha alcanzó el 19,80%, con pretensiones salariales de 2.763.994 pesos mensuales en el caso de los hombres y 2.307.191 pesos en el de las mujeres.
Estos datos se enmarcan en un escenario de suba generalizada de las pretensiones salariales en el país. Según el último Index del Mercado Laboral elaborado por Bumeran, la aplicación especializada en empleo en Latinoamérica, durante febrero los salarios pretendidos aumentaron un 3,33% respecto de enero, hasta alcanzar un promedio de 1.755.866 pesos mensuales.
Este crecimiento se ubicó 0,43 puntos porcentuales por encima de la inflación del período, que fue del 2,9%, lo que marca una leve recuperación de las expectativas salariales frente al avance de los precios.
No obstante, la comparación interanual muestra un panorama más complejo. En los últimos doce meses, las remuneraciones pretendidas crecieron un 22,99%, un porcentaje que quedó por debajo de la inflación acumulada en el mismo lapso, que fue del 33,1%.
Esta diferencia refleja la dificultad del mercado laboral para acompañar el ritmo de aumento del costo de vida, en un contexto en el que muchas empresas siguen ajustando estructuras y contrataciones, y donde la creación de empleo formal continúa siendo limitada.
Según Federico Barni, CEO de Bumeran, esta dinámica puede explicarse tanto por una revalorización de las capacidades profesionales como por la necesidad de los talentos de ajustar sus pretensiones salariales frente al encarecimiento sostenido de bienes y servicios. En un mercado laboral marcado por la cautela empresarial y la presión inflacionaria, las expectativas salariales se convierten en un termómetro clave de las tensiones entre la necesidad de recomposición de ingresos y las posibilidades reales de absorción por parte del sector privado.

