Cómo trabajan las fuerzas de seguridad durante el temporal en alta montaña
La cordillera completamente nevada exige un trabajo coordinado entre distintos organismos para evacuar personas, despejar rutas y mantener la seguridad.
Policías, Gendarmería, Vialidad, bomberos y patrullas de rescate coordinan tareas para asistir a pobladores, turistas y camioneros durante el intenso temporal.
Alf Ponce Mercado / MDZDurante el temporal que atraviesa la provincia de Mendoza, la imagen de la cordillera completamente cubierta de nieve sorprende a cualquiera que recorra alta montaña. Detrás de los cerros blancos y las rutas parcialmente cubiertas, también existe una enorme labor silenciosa para proteger a quienes viven, trabajan o transitan por la zona.
MDZ recorrió el corredor internacional desde Uspallata hasta Punta de Vacas y pudo observar parte de ese despliegue. En el camino fue posible ver un camión salero y la maquinaria de Vialidad Nacional trabajando para mantener despejada la Ruta Nacional 7, mientras distintos organismos permanecen en alerta permanente frente a un temporal que modificó por completo la montaña.
Uno de los protagonistas de ese operativo es la Comisaría 23 de Uspallata. Su jefe, el comisario Pablo Quiroga, explicó a MDZ cómo se organizó el trabajo desde antes de que comenzaran las intensas nevadas y destacó que la coordinación entre todas las instituciones resulta fundamental para responder rápidamente ante cualquier emergencia.
Un operativo que comienza antes de que caiga la nieve
Quiroga contó que el pronóstico ya anticipaba un fenómeno poco habitual. "Todos los integrantes de las fuerzas de seguridad teníamos la información meteorológica. Sabíamos que se venía una tormenta fuera de lo común, algo que no había ocurrido en los últimos años", relató.
A partir de ese momento comenzó la planificación conjunta entre la Policía de Mendoza, Gendarmería Nacional, Vialidad Nacional, la Guardia Urbana de Las Heras, Bomberos de la Policía, Bomberos Voluntarios y la Patrulla de Rescate de Alta Montaña. Cada organismo cumple una función específica, pero todas las decisiones se toman de manera coordinada para responder a las distintas situaciones que pueden presentarse durante un temporal.
El primer paso fue realizar lo que denominan un "barrido de seguridad". El objetivo consiste en recorrer el corredor para informar a turistas y pobladores sobre las restricciones y retirarlos de las zonas donde la tormenta puede ponerlos en riesgo. "El temporal venía prácticamente detrás nuestro", recordó Quiroga al describir cómo fueron descendiendo junto a las personas hasta lugares seguros mientras la nieve avanzaba sobre la montaña.
Evacuaciones y rescates durante varios días
Con el cierre del tránsito hacia sectores más altos, comenzaron jornadas enteras dedicadas a evacuaciones. Los equipos utilizaron los vehículos disponibles para trasladar primero a quienes se encontraban en los puntos más comprometidos y luego continuar bajando hacia zonas donde ya no existía riesgo.
Según explicó el comisario, muchas familias decidieron dejar temporalmente sus viviendas debido a las condiciones climáticas y la dificultad para conseguir insumos. Otras permanecen en alta montaña porque son prestadores turísticos y necesitan cuidar sus establecimientos mientras esperan que mejoren las condiciones. Actualmente, son alrededor de 60 familias las que siguen viviendo en alta montañan distribuidas en distintos puntos de la cordillera.
Quiroga también destacó que la comunicación permanente resulta determinante durante este tipo de contingencias. "Lo importante es estar comunicado, abrigado y no exponerse. Cuando una persona avisa a cualquiera de las fuerzas, inmediatamente todos nos enteramos y trabajamos en conjunto", explicó.
Cómo se trabaja hasta que mejoren las condiciones
Además del trabajo con los pobladores, el operativo también contempla la asistencia a cientos de camioneros que esperan la habilitación del Paso Internacional Cristo Redentor. Las playas de estacionamiento permanecen completas y distintas instituciones colaboran para que la espera sea lo más segura posible.
Quiroga explicó que actualmente, hay más de 500 camiones distribuidos entre los distintos pulmones habilitados. Allí reciben refrigerios y cuentan con controles sanitarios en caso de que algún conductor necesite atención médica. "Tratamos, y cuando digo tratamos hablo de todas las instituciones, de estar atentos a cualquier requerimiento que surja", señaló.
Mientras la nieve sigue dominando la cordillera y las máquinas trabajan para mantener despejada la ruta, el operativo permanece activo las 24 horas. La prioridad, remarcaron quienes están en la montaña, es la misma desde que comenzó el temporal: cuidar la vida de los pobladores, asistir a quienes quedan varados y preparar el corredor para que, cuando las condiciones lo permitan, la cordillera vuelva a recibir turistas con seguridad y se reactive el paso de los camiones hacia Chile.