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Cómo funciona Ojos en Alerta, el sistema que permite frenar un delito por WhatsApp

Con 18.000 usuarios registrados, el sistema por WhatsApp se consolidó como la principal herramienta de prevención en la Ciudad de Mendoza.


Entre las herramientas que se monitorean desde el centro de operaciones de la Ciudad de Mendoza, Ojos en Alerta es la que mayor volumen de alertas genera: según el coordinador de Prevención Ciudadana, Nazir Savi, concentra el 85% de todo lo que ingresa al sistema.

Qué es y cómo funciona

El envío de audios, fotos y videos permite actuar con rapidez ante situaciones consideradas sospechosas.

Ojos en Alerta es un sistema de alertas a través de WhatsApp, abierto a cualquier persona que transite la ciudad, a diferencia de la Alarma Comunitaria, reservada a los vecinos registrados del municipio. Hoy tiene 18.000 usuarios registrados, frente a los cerca de 3.000 hogares con . Ambos sistemas comparten la misma red de cámaras de vigilancia.

El mecanismo es simple: el usuario accede a un chat directo desde su teléfono, graba un audio o envía una foto o video describiendo la situación, y la alerta llega de inmediato al centro de operaciones.

Además, el sistema tiene un filtro y no cualquier persona puede enviar alertas a través de Ojos en Alerta. Para acceder, los usuarios deben registrarse, realizar una capacitación y firmar una planilla antes de ser dados de alta en el sistema. Las cuentas no registradas quedan bloqueadas de forma automática. "El usuario de Ojos en Alerta se capacita, lo hacemos firmar una planilla y lo dan de alta acá. Usuario no registrado se lo bloquea", explicó Savi.

La razón detrás de ese requisito no es burocrática sino estratégica. Un usuario anónimo podría enviar una alerta falsa y provocar que los móviles de preventores se desplacen hacia un sector determinado, dejando otro sin cobertura. "Para evitar que el usuario NN nos libere una zona", graficó el coordinador, describiendo un escenario en el que alguien podría usar el propio sistema para facilitar un delito en el lugar que quedó desguarnecido.

Más del 50% son "actitudes sospechosas"

Ojos en Alerta se convirtió en el principal canal de prevención ciudadana y concentra la mayoría de los avisos.

Del total de alertas recibidas más de la mitad corresponden a lo que los voceros denominan "actitudes sospechosas": situaciones donde un vecino advierte algo fuera de lo normal sin que necesariamente se haya cometido un delito.

Ante esas alertas, el procedimiento consiste en identificar a la persona, consultar antecedentes en la base de datos policial y pedirle una explicación. "Si no tiene ninguna explicación razonable, se lo puede llevar detenido o aprehendido por averiguación de antecedentes; el tema es disuadir", explicó el comisario inspector retirado Alberto Walter Ventura, a cargo de la Jefatura del Centro de Operaciones. Savi agregó que la lógica del sistema apunta justamente a eso: "Nadie que esté en su sano juicio va a cometer un delito en frente de un móvil, ni en frente de una cámara”, aseguró.

Según contaron los entrevistados, el antecedente de este esquema data de 2020, cuando funcionaba un primer centro de monitoreo más pequeño. Antes de eso, el mecanismo de aviso era telefónico, lo que, sostienen, desalentaba las denuncias preventivas. "La realidad es que nadie llama para avisar una actitud sospechosa. Por WhatsApp es otra cosa, porque aviso y sigo mi camino", explicó Savi. Antes, agregó Ventura, "se trabajaba sobre delitos ya consumados", mientras que el objetivo actual es advertir antes de que el hecho ocurra.

Uno de los puntos que los entrevistados remarcaron es que quien envía la alerta permanece en el anonimato, incluso para el preventor que se traslada al lugar. "El usuario envía la alerta, ni siquiera el preventor que va a la zona sabe quién fue el usuario que la envió", afirmó Savi.

Control territorial y datos para la prevención

La Ciudad divide su territorio en 21 cuadrantes y despacha el móvil más cercano ante cada reporte recibido.

La Ciudad está dividida en 21 cuadrantes, cada uno con un móvil de preventores asignado de forma permanente, además del recurso policial de la jurisdicción correspondiente. El seguimiento de los móviles se realiza en tiempo real por GPS desde el centro de operaciones, lo que permite despachar siempre la unidad más cercana al punto de la alerta.

La información que recoge Ojos en Alerta también es la base de un trabajo estadístico semanal: cada semana los directores de las áreas de seguridad se reúnen para analizar la evolución de los hechos por zona y definir refuerzos en los sectores donde detectan mayor incidencia. "Pasamos de ser reactivos a proactivos", resumió Ventura, quien está a cargo de ese análisis de datos, realizado íntegramente dentro del municipio.

Según los entrevistados, Mendoza fue el tercer municipio del país en sumarse a Ojos en Alerta y continúa siendo, hasta la fecha, el único en la provincia con un sistema de estas características, que además se replicó en Uruguay.