Ciudadanía italiana: un fallo renueva la esperanza argentina sobre el pasaporte europeo
El tribunal volverá a analizar un punto de la resolución que establece si Italia puede negar derechos por descendencia reconocidos antes de la reforma de 2025.
La ciudadanía italiana toma un nuevo giro tras la revisión de una resolución.
Miles de argentinos que buscan el reconocimiento de la ciudadanía italiana recibieron una señal que reabrió una discusión que parecía cerca de quedar cerrada. La Corte Constitucional de Italia decidió no resolver de manera directa la validez de la Ley Tajani y trasladó una parte central del conflicto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. La medida da un nuevo aire de esperanza al debate sobre los límites impuestos a quienes nacieron fuera del país.
La Ordenanza N° 147/2026 suspendió el procedimiento que tramitaba ante el máximo tribunal italiano y planteó una cuestión prejudicial ante la Justicia europea. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea deberá establecer si la reforma respeta las reglas comunitarias sobre ciudadanía y derechos reconocidos antes de su sanción. La Corte italiana no anuló la norma ni declaró su inconstitucionalidad, pero evitó cerrar el caso con una respuesta negativa. La decisión dejó la definición en manos de un organismo que podrá revisar el alcance de una restricción que afecta a descendientes en distintos países.
-
Te puede interesar
Anses paga hasta $372.400 por desempleo: quiénes pueden cobrarlo
La Ley Tajani
Identificada como Ley 74/2025, entró en vigencia el 28 de marzo de 2025 y modificó el principio de ius sanguinis. La nueva regulación limitó la transmisión de la nacionalidad a hijos y nietos de italianos nacidos en Italia, dejando afuera a bisnietos, tataranietos y generaciones posteriores.
Pese a que la legislación vigente al momento de sus nacimientos podía reconocerles ese derecho, el Estado italiano justificó ese recorte con el argumento de que parte de esos descendientes perdió un vínculo efectivo con el país europeo.
-
Te puede interesar
Anmat autorizó un nuevo tratamiento para adultos con artritis psoriásica
Actualmente, la reapertura de esta parte judicial surgió a partir de expedientes tramitados en los tribunales de Mantova y Campobasso. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea no analizará toda la reforma, sino un punto específico incluido en el artículo 3-bis de la Ley N° 91/1992 que evaluaría el nivel retroactivo de la normativa para los nacidos previo al cambio en la resolución.
El eventual rechazo de la cláusula cuestionada podría evitar que Italia desconozca situaciones nacidas antes del 28 de marzo de 2025. La respuesta también podría favorecer a solicitantes que quedaron excluidos por pertenecer a generaciones posteriores a hijos y nietos. El alcance concreto dependerá del contenido del fallo y de la decisión que adopte luego la Corte Constitucional italiana.
La nueva intervención judicial cobra peso porque el máximo tribunal italiano había rechazado meses atrás otros cuestionamientos mediante la sentencia N° 63/2026. El reenvío a la instancia europea muestra que la discusión sobre la reforma todavía no terminó.
Quiénes podrían beneficiarse y qué conviene hacer mientras llega el fallo
La línea se traza de acuerdo a la fecha en que los involucrados presentaron documentos, pidieron turnos o iniciaron sus acciones. La situación jurídica no resulta igual para todos los descendientes porque el 27 y el 28 de marzo de 2025 marcaron el cambio entre el régimen anterior y la nueva restricción.
Los principales escenarios son los siguientes:
- Quienes presentaron la documentación antes del 28 de marzo de 2025 conservarían una situación protegida frente a la reforma.
- Quienes acrediten un intento de conseguir turno antes del 27 de marzo de 2025 podrían sostener una posición jurídica diferente.
- Quienes iniciaron causas después de esas fechas quedarían más expuestos al alcance de la Ley Tajan.
- Quienes nacieron antes de la reforma podrían beneficiarse si Europa rechaza la aplicación retroactiva.
- Quienes todavía no comenzaron un juicio deberían esperar la decisión antes de avanzar.
La documentación previa puede incluir pruebas de gestiones ante un consulado o una comuna italiana. El material deberá demostrar que el interesado intentó comenzar el procedimiento antes de la fecha límite. Esa constancia podría separar un caso del resto de los reclamos iniciados bajo la nueva normativa.
Las personas que todavía no iniciaron ninguna acción enfrentan un escenario de incertidumbre. La espera hasta el pronunciamiento europeo evitaría comenzar un juicio sujeto a una norma cuyo alcance todavía permanece bajo revisión. La excepción podría alcanzar a quienes posean documentación fehaciente sobre un intento anterior al 27 de marzo de 2025.
Los procesos judiciales italianos tampoco quedarán suspendidos de manera automática mientras avanza la consulta. Cada juez deberá decidir si detiene la causa concreta hasta que el tribunal europeo se pronuncie. La Ordenanza N° 147/2026 ofrece un fundamento jurídico para que los magistrados opten por frenar los expedientes. La decisión dependerá de las características de cada reclamo y del criterio adoptado por el tribunal interviniente.