Científicos argentinos firmaron un convenio para innovar en la industria alimenticia
El Conicet licenció una levadura probiótica con aplicaciones en salud y producción animal investigada por científicos argentinos.
Científicos argentinos se unen al sector privado para transformar la industria alimenticia.
ConicetUna levadura probiótica desarrollada por equipos científicos argentinos podría empezar a utilizarse en suplementos alimentarios, procesos industriales y alimentos para animales. Detrás del avance hay una nueva alianza entre el sector público y una empresa nacional que buscará escalar la producción y llevarla al mercado.
El acuerdo fue firmado entre el Conicet, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la firma Beneficial Germs S.A. para transferir la cepa Kluyveromyces marxianus CIDCA 9121. Este paso es uno más en el intento de vincular la ciencia con sectores productivos.
De los lácteos a un desarrollo industrial
La particularidad de esta levadura es que se obtiene a partir del lactosuero, un residuo de la industria láctea con escaso aprovechamiento. En vez de descartarse, sirve como base para generar un insumo con impacto potencial en salud intestinal y rendimiento productivo.
Investigadores del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA), junto a otros institutos de la UNLP y el Conicet, participaron en su desarrollo. La cepa ya cuenta con validaciones científicas y una patente registrada en Argentina y Brasil.
Desde la Universidad Nacional de La Plata, destacaron la articulación entre ciencia y empresa como un “caso modelo”. Tanto investigadores como funcionarios coincidieron en que este tipo de alianzas son la vía para que la ciencia argentina tenga impacto real en la vida cotidiana. Además, resaltaron que el desarrollo apunta a generar valor agregado en el país, a partir del uso inteligente de residuos como el lactosuero y la reducción de antibióticos en la producción animal. Si se concreta, podría derivar en mejoras de salud pública, mayor eficiencia productiva y nuevas fuentes de empleo.
Un suplemento comprobado
La levadura probiótica demostró ser efectiva como alternativa a los antibióticos utilizados en la cría de animales, especialmente aves y cerdos. Un estudio preliminar realizado en 2022 por investigadores del CIDCA mostró mejoras significativas en la digestibilidad de nutrientes y un mejor rendimiento en dietas líquidas para cerdos en etapa de crecimiento.
Además, el uso de esta cepa reduce la presión antimicrobiana y fortalece la inmunidad intestinal. Todo esto permite imaginar una cadena alimentaria más segura y sostenible, aunque todavía resta comprobar cómo responderá el mercado ante esta innovación.
Aplicaciones posibles en Mendoza
Aunque el desarrollo se concretó en Buenos Aires, sus aplicaciones pueden interesar particularmente a la industria vitivinícola y a emprendimientos de alimentos en Mendoza. Las levaduras probióticas son valiosas tanto en procesos fermentativos como en mejoras para la microbiota intestinal de animales y humanos.
En un contexto donde las exportaciones de alimentos demandan estándares más sostenibles y saludables, incorporar biotecnología nacional a la cadena de valor podría generar nuevas oportunidades para productores locales.
El desafío de llegar a las góndolas
Uno de los obstáculos habituales que enfrentan estos desarrollos es la transferencia tecnológica efectiva. El convenio con Beneficial Germs implica un compromiso de escalar la producción y gestionar los registros sanitarios necesarios para su comercialización en los próximos dos años. Si se cumplen los plazos, en 2026 podría haber productos en las góndolas locales que incorporen esta levadura.
Sin embargo, existen antecedentes de tecnologías prometedoras que no logran superar las barreras regulatorias, de costos o de aceptación por parte del mercado. En este caso en particular, existe una hoja de ruta clara y actores comprometidos en avanzar. Por lo que el tiempo dirá si la alianza entre el Conicet y Beneficial Germs logra marcar un precedente de transferencia tecnológica efectiva en Argentina.




