Cardiopatías congénitas: de la trazabilidad a la transformación sanitaria
El sistema de seguimiento del Programa de Cardiopatías Congénitas es un paso significativo para la atención de niños con esas afecciones. Los detalles.
Recientemente el Gobierno Nacional planteó el fortalecimiento del sistema de seguimiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación Argentina. Representa un paso significativo en la modernización de la gestión sanitaria en un área crítica: la atención de niños con cardiopatías congénitas. En Mendoza, esta problemática con el tiempo ha ganado prestigio y resolución.
No se trata simplemente de una herramienta informática. Se trata de una decisión estratégica.
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Un cambio de paradigma en la gestión
Las cardiopatías congénitas constituyen una de las principales causas de mortalidad neonatal por malformaciones. En estos casos, el tiempo es un determinante clínico central. La demora no siempre se origina en la falta de capacidad técnica, sino en la fragmentación del sistema: derivaciones tardías, dificultades administrativas y/o falta de información integrada.
Un tablero de seguimiento que permita visualizar: la fecha de diagnóstico, la necesidad de intervención, el centro asignado, los tiempos de espera y el estado de resolución; transforma un proceso históricamente opaco en uno trazable y medible.
Y en salud pública, lo que se puede medir se puede gestionar.
De la eficiencia presupuestaria a la eficiencia sanitaria real
Con frecuencia, la eficiencia del sistema se evalúa en términos de recursos financieros o número de intervenciones realizadas. Sin embargo, la verdadera eficiencia sanitaria se expresa en la reducción de tiempos críticos, en la prevención de complicaciones evitables y/o en la equidad de acceso.
Un tablero de seguimiento que facilite: detectar cuellos de botella en tiempo real, redistribuir recursos según demanda efectiva, identificar desigualdades territoriales y tomar decisiones basadas en evidencia (datos) y no en percepciones; no solo optimiza el gasto sino que mejora los resultados clínicos.
Federalismo sanitario y equidad
Argentina presenta una alta concentración de cirugía cardiovascular pediátrica en determinados centros de referencia. La gestión nacional de estos casos requiere articulación interjurisdiccional eficiente.
Un sistema que centraliza información y la hace transparente para la conducción sanitaria puede: reducir asimetrías regionales, optimizar derivaciones interprovinciales, muestra tiempos de respuesta y fortalecer la planificación estratégica a mediano plazo. La equidad no es solo una declaración política, necesita herramientas operativas.
Los desafíos estructurales
Sin embargo, el impacto real del tablero de seguimiento dependerá de condiciones indispensables tales como la calidad y actualización permanente de los datos, la integración efectiva con los equipos clínicos, la capacitación en uso y lectura de indicadores y las decisiones ejecutivas basadas en la información disponible.
Un tablero no mejora resultados por sí mismo. Mejora resultados cuando la conducción lo utiliza activamente para intervenir sobre la realidad y transformarla.
Una reflexión estratégica
Este avance puede interpretarse como un símbolo de una nueva etapa en la gestión sanitaria argentina: pasar de sistemas fragmentados a sistemas integrados; de información dispersa a información estratégica; de reacción tardía a anticipación basada en datos.
Pero hay un aspecto adicional que merece atención: la dimensión humana. En cardiopatías congénitas, no solo se gestiona un caso clínico. Se gestiona la angustia de una familia, la incertidumbre de un diagnóstico neonatal, la expectativa frente a una cirugía compleja. Si el tablero de seguimiento permite reducir demoras y aportar previsibilidad, el impacto trasciende la estadística.
Conclusión
El tablero de seguimiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas es una herramienta técnicamente sólida y estratégicamente oportuna. Representa un avance en términos de trazabilidad, eficiencia y equidad.
Su verdadero valor, sin embargo, dependerá de la capacidad del sistema para convertir datos en decisiones y decisiones en resultados clínicos concretos.
En salud pública, la tecnología es un medio. La transformación ocurre cuando esa tecnología se integra con liderazgo, responsabilidad y visión estratégica.
Dr. Oscar Sagas
Médico. Matrícula 5240

