"Canto a Mendoza": quién lo compuso y desde cuándo es un clásico de la Vendimia
La canción que suena en cada Vendimia fue compuesta por Egidio Pittaluga, con letra de los hermanos Pelay: se estrenó en 1946 y desde 1954 es la marcha oficial de la fiesta.
La Marcha de la Vendimia se estrenó en 1946 y quedó asociada para siempre a la fiesta.
Ciudad de Mendoza VendimiaLa Fiesta Nacional de la Vendimia está a la vuelta de la esquina y Mendoza ya empieza a vivir su clima más esperado. En los próximos días la provincia se llenará de celebraciones con la Vía Blanca, el Carrusel, la Fiesta de la Cosecha en el aeropuerto y decenas de festejos en cada rincón.
En todas esas celebraciones hay algo que se repite año tras año: una canción que en esta época suena sin pausa y queda instalada en la cabeza de miles de mendocinos.
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Se trata del "Canto a Mendoza", la marcha que acompaña a la Vendimia desde hace décadas y que se transformó en un verdadero símbolo de identidad provincial. Aunque todos la reconocen desde los primeros acordes, pocos saben quién la compuso y cómo llegó a convertirse en la música oficial de la fiesta.
Quiénes compusieron esta canción que suena siempre en la Vendimia
Desde que la Fiesta Nacional de la Vendimia se oficializó en 1936, se impulsaron concursos para elegir una canción que representara el espíritu de la celebración. Durante los primeros años se presentaron distintas propuestas, pero ninguna logró instalarse con la fuerza popular que se buscaba.
El punto de inflexión llegó en 1944, cuando la letra escrita por los hermanos Horacio y Guillermo Pelay ganó el certamen oficial. Dos años más tarde, el 7 de abril de 1946, se estrenó la obra con música del compositor Egidio Pittaluga. La interpretación estuvo a cargo de un coro de 200 voces y desde ese momento la pieza comenzó a asociarse de manera inseparable con la Vendimia.
La aceptación popular fue inmediata. Con el paso del tiempo, el "Canto a Mendoza" dejó de ser solo una canción festiva para convertirse en un himno dedicado a toda la provincia, ya que su letra recorre los departamentos mendocinos y exalta su identidad cultural. En 1954 fue designado oficialmente como la canción de la fiesta.
A lo largo de los años, la obra tuvo múltiples versiones corales, líricas, urbanas e instrumentales interpretadas por referentes de la música local y nacional. La primera grabación fue realizada por Hugo del Carril, mientras que una de las versiones más difundidas se registró en los estudios Odeón de Buenos Aires, con la orquesta de Francisco Canaro y la voz de Alberto Arenas.
Incluso la letra debió adaptarse con el tiempo. En 1950, tras la creación definitiva del departamento de Malargüe, la marcha fue modificada y regrabada para incluirlo en sus menciones, reforzando su carácter representativo de toda la geografía mendocina.
Hoy, cada Vendimia vuelve a sonar con la misma emoción. Su melodía acompaña desfiles, actos y celebraciones populares, y su estribillo se transmite de generación en generación, consolidando una tradición que forma parte del ADN cultural de Mendoza.
Canto a Mendoza
A Luján, Las Heras, Rivadavia y Tunuyán,
A Maipú, Lavalle, Tupungato y Godoy Cruz,
San Carlos, Guaymallén, a Malargüe cantaré,
A Junín, La Paz, San Rafael y San Martín.
Mendoza,
Tierra del sol y del buen vino…
Mendoza,
La de los Andes infinitos…
Mi tierra,
La de las dulces mendocinas…
Mendoza,
La que acunó la libertad.
Un rumor de acequias va arrullando a la ciudad,
que prestó también su colorido a mi cantar.
Con General Alvear y Santa Rosa son,
Por igual, orgullo y esperanza provincial.
Mendoza… Mendoza… Mendoza…
¡Mendoza!

