Camioneros varados en Uspallata: cómo ha sido este mes sin poder cruzar a Chile
Los transportistas aseguran que se ayudan entre ellos para conseguir comida y suministros mientras esperan una posible apertura del paso a Chile.
El paso Cristo Redentor lleva 31 días cerrado y los camioneros varados en Uspallata esperan respuestas mientras soportan temperaturas bajo cero.
Alf Ponce Mercado / MDZEl paso internacional Cristo Redentor lleva 31 días cerrado y la espera se hace cada vez más larga para los camioneros que permanecen detenidos en distintos puntos de Mendoza. En el Área de Control Integrado (ACI) de Uspallata, los transportistas enfrentan el frío, buscan conseguir suministros y esperan sin tener una fecha concreta para poder cruzar hacia Chile.
Este viernes, en el programa MDZ Club de MDZ Radio, Federico Frasca, chofer de camiones e integrante de la Asociación Civil de Camioneros Unidos de Mendoza, contó cómo atraviesan la situación quienes llevan un mes detenidos en la zona. "Con el tiempo no podemos jugar nosotros, no sabemos si el lunes se va a abrir", resumió.
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Frasca trabaja como camionero desde hace 12 años y permanece dentro de la aduana de Uspallata desde hace un mes. Según explicó, la incertidumbre se suma a las bajas temperaturas y a las dificultades cotidianas de permanecer tantos días detenidos.
Frío, comida y ayuda entre camioneros
"Se pasa frío, entre todos los colegas intentamos darnos una mano, si a alguien le falta comida o algo. Nos venimos hasta el centro de Uspallata para comprar suministros, se va peleando el día a día mientras se va pudiendo entre todos", contó Frasca.
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El camionero también recordó las temperaturas que tuvieron que soportar durante estos días. "Ayer tuvimos una temperatura de -6°", señaló al describir las condiciones en las que permanecen los transportistas.
La asistencia entre compañeros se convirtió así en una parte importante de la espera. Desde la Asociación Civil de Camioneros Unidos de Mendoza también realizaron donaciones de mercadería para ayudar a transportistas de distintos países que permanecen varados por el cierre del paso.
El reclamo por los baños continúa
Uno de los problemas que, según Frasca, sigue pendiente en Uspallata es el acceso a los baños. El reclamo por mejores condiciones sanitarias se mantiene desde hace años y volvió a quedar expuesto con una permanencia que ya lleva más de un mes.
El camionero explicó que muchos de los transportistas utilizan los baños de la estación YPF, donde deben pagar un porcentaje para acceder al servicio. La alternativa, sin embargo, les permite contar con agua caliente y calefacción en ese sector, algo especialmente valorado durante las jornadas de frío.
Mientras tanto, la incertidumbre sobre la reapertura continúa. Frasca explicó que quienes están en Uspallata no cuentan con información directa sobre las condiciones en los sectores más altos de la cordillera y dependen de los reportes que reciben de quienes se encuentran allí.
Sin certezas sobre cuándo podrán cruzar
"Desconocemos la situación arriba, no tenemos un representante que nos envíe videos cada día. No estoy allá para saber si se puede transitar", explicó Frasca. Según contó, quienes tienen información desde la alta montaña aseguran que todavía no están dadas las condiciones para cruzar y que aún no se habían realizado los controles de avalancha.
La espera genera enojo entre los camioneros, pero también hay una realidad que los transportistas reconocen. "Uno por ahí se enoja, sí. Sí estamos varados hace un mes, pero tampoco podemos jugar contra la naturaleza", sostuvo.
Mientras algunos vehículos buscaron alternativas para llegar a Chile, quienes ya se encuentran dentro de la aduana de Uspallata no tienen esa posibilidad. Frasca explicó que, al estar sus trámites ya iniciados, no pueden salir del lugar para intentar cruzar por otro paso.
Algunos buscan otras rutas hacia Chile
Otros camioneros sí optaron por alternativas como Pino Hachado y Cardenal Samoré para intentar llegar a Chile. Para quienes permanecen en Uspallata, en cambio, la espera continúa dentro de la misma ruta que lleva 31 días sin habilitarse.
El cierre también representa una pérdida económica importante para el sector. Frasca explicó que tener un camión detenido durante semanas significa un perjuicio tanto para los choferes como para los propietarios de los vehículos, que dejan de completar los viajes previstos.
En algunos casos, además, los camiones transportan mercadería que necesita mantenerse refrigerada. Frasca contó que observó vehículos de YPF abasteciendo de gasoil a los camiones para mantener en funcionamiento los equipos de refrigeración y evitar que las cargas pierdan la temperatura necesaria durante la espera.
Por ahora, los camioneros siguen contando los días en Uspallata. 31 días después del cierre del Cristo Redentor, la pregunta continúa siendo la misma: cuándo podrán volver a poner los camiones en marcha y cruzar la cordillera. Mientras esperan, el frío, los gastos y la incertidumbre forman parte de una rutina que ya se extendió durante más de un mes.