Cámaras trampa en Villavicencio: las impresionantes imágenes de los "fantasmas" de los Andes
En la Reserva Natural Villavicencio registraron un gato andino y un gato de pajonal, dos especies amenazadas.
El gato andino fue visto por última vez en abril.
Alianza gato andinoLas cámaras trampa de la Reserva Natural Villavicencio captaron algo que los investigadores esperaban hace años. Se trata de la presencia simultánea de dos de los felinos más esquivos y menos documentados de los ambientes altoandinos: el gato andino y el gato de pajonal de Garlepp.
Al menos al gato andino, los especialistas lo suelen llamar el fantasma de los Andes por la dificultad extrema de observarlo y registrarlo.
La imágenes de los gatos
Dos felinos esquivos en Villavicencio
El protagonista del hallazgo es el gato de pajonal de Garlepp, cuyo nombre científico es Leopardus garleppi. Este pequeño felino no había sido registrado en la Reserva desde mayo de 2021, por lo que su reaparición ante las cámaras trampa representa un dato de alto valor científico.
La información disponible sobre su distribución en Argentina es todavía escasa, y cada nuevo registro permite ampliar el conocimiento sobre su presencia en los ecosistemas de montaña que la Reserva protege.
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Por su parte, el gato andino -Leopardus jacobita- también aparece en las imágenes. Este felino había sido avistado en la Reserva Natural Villavicencio en abril de este año, por lo que su nueva detección refuerza la evidencia de que el área funciona como hábitat activo para la especie.
Ambos forman parte de las cadenas alimentarias de la puna junto a otros animales emblemáticos del lugar: pumas, cóndores, guanacos y choiques, entre otros.
Monitoreo y preservación
Los registros son resultado del monitoreo sistemático que la Reserva Natural Villavicencio lleva adelante desde hace años combinando cámaras trampa con otras herramientas de seguimiento. Guardaparques y equipos técnicos trabajan de manera continua para identificar especies, estudiar sus patrones de presencia y generar información científica que contribuya a la conservación de la fauna nativa de los Andes mendocinos.
Cada imagen de estos fantasmas de los Andes no es solo una postal sorprendente: es evidencia concreta de que la protección de los hábitats naturales funciona y de que especies tan singulares como estas siguen eligiendo la cordillera mendocina como su hogar.


