Brutal crimen de Godoy Cruz: culpables, pero sin condena

El tribunal compuesto por 12 ciudadanos consideró que los hermanos José y Abel Yáñez y Mariano Gutiérrez fueron responsables del asesinato de Juan Leandro Lucero, cuyo cuerpo además quemaron y mutilaron.  Sin embargo el juez Martearena no dictó pena aún y llamó a una audiencia dentro de cinco días.

Redacción MDZ

Los acusados en la lectura del veredicto.

Captura de TV

El jurado popular consideró culpables a los tres acusados del brutal crimen de Juan Leandro Lucero, de 27 años, ocurrido hace dos años en el piedemonte de Godoy Cruz.  Sin embargo los tres acusados no recibieron condena, ya que el juez Eduardo Martearena llamó a una audiencia dentro de cinco días para resolverlo.

En el banquillo estuvieron los hermanos Abel (39) y Rafael (41) Yañez, y Mariano Gutiérrez (24), acusados de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía”, con la prisión perpetua como pena única.

El jurado los halló culpables del crimen que se les atribuye, al cual podría corresponder la pena de prisión perpetua. Sin embargo uno de los abogados defensores advirtió al juez que "la perpetuidad es un castigo inhumano" que va a contramano de las convenciones internacionales en derechos humanos. En este sentido solicitó ver la posibilidad de dictar una sentencia más corta. 

El fiscal salió al cruce al reclamar la prisión perpetua para los tres acusados.

El juez analizó el argumento de la defensa y consideró que, efectivamente, los convenios internacionales de DDHH están incorporados en la constitución nacional, y que la pena debe apuntar a la resociabilización y no el castigo. En este norte, si bien reconoció que "la cárcel no resociabiliza a nadie", debe atender a la legislación. Por ello evitó dictar la prisión perpetua y, por el contrario, dejó en blanco esta línea y llamó a una audiencia dentro de cinco días para resolverlo.

Ante la insólita situación, el fiscal adelantó que presentará una apelación en la Suprema Corte, al tiempo que reclamó la inmediata prórroga de la prisión domiciliaria de los acusados, ya que habían sido declarados culpables pero, al no tener sentencia, podrían eventualmente recuperar la libertad.

El juez tomó nota de la advertencia por el recurso en la Corte, pero descartó dictar la prórroga de la prisión preventiva ya que eso debía resolverse en otra audiencia y no en la del veredicto.

“La valija fúnebre”

El 10 de julio de 2017 encontraron el cuerpo calcinado de Juan Leonardo Lucero (27) en el oeste de Godoy Cruz. El joven recibió una brutal golpiza que lo dejó inconsciente y luego fue prendido fuego en una valija cuando aún estaba con vida, según pudieron reconstruir los investigadores tras el hecho.

Ayer por la mañana se llevaron a cabo los alegatos finales y esta tarde el jurado popular, compuesto por 6 hombres y 6 mujeres, recibió las instrucciones finales de parte del juez técnico, Eduardo Martearena. Tras deliberar, resolvió por unanimidad que los acusados son culpables.

En su alegato final, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello explicó las pruebas que complican a los acusados y cómo fue el crimen que bautizó como "la valija fúnebre". Según explicó Pirrello, el crimen se registró el 10 de julio a la madrugada en la casa de los hermanos Yañez, quienes interceptaron a Lucero, lo golpearon hasta dejarlo inconsciente, lo metieron en una valija y luego lo prendieron fuego tras arrojarlo al canal colector Los Cerrillos.

"Lucero estaba vivo cuando lo prendieron fuego. Tenía humo en vías respiratorias, puños de boxeador y estaba en posición fetal, señales de que aún respiraba cuando lo prendieron fuego", explicó Pirrello.

En cuanto al móvil del crimen, el fiscal lo vinculó a un conflicto de drogas entre Lucero y los hermanos Yañez. "Lucero le había robado droga a Rafael Yañez. El asesinato fue un ajuste de cuentas", consideró Pirrello.

Con respecto a la vinculación de Mariano Gutiérrez con el crimen, el joven habría sido quien trasladó a los hermanos Yañez a deshacerse del cuerpo en su auto y lo habría hecho a cambio de cocaína. Gutiérrez dijo que uno de los hermanos Yañez lo llamó porque iba a hacer un viaje y subió la valija a su auto, pero el joven asegura que desconocía que en el interior estaba el cuerpo de Lucero.

Sin embargo, el fiscal Pirrello resaltó que Gutiérrez le había confesado a una amiga su participación en el crimen. Además, destacó que el joven tenía en su poder el celular de la víctima -que activó unas horas después del asesinato- y en el baúl de su auto hallaron restos carbonosos.

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