Argentina pagará más de US$33 millones a EEUU para entrenar pilotos de F-16
El gobierno estadounidense formalizó el convenio con Argentina para capacitar a instructores argentinos en los cazas adquiridos a Dinamarca.
Javier Milei probando la cabina de uno de los F-16.
La compra de los F-16 sumó un nuevo capítulo. El gobierno de Estados Unidos confirmó la adjudicación de un contrato por más de 33 millones de dólares destinado a entrenar a pilotos argentinos en estas aeronaves de combate. El acuerdo fue otorgado a la empresa Top Aces Corp., con sede en Arizona, y contempla la formación de instructores.
La información fue difundida por el Departamento de Defensa estadounidense. Allí se detalla que el programa permitirá que los pilotos alcancen capacidad operativa autónoma fuera del territorio continental norteamericano. Se trata de las unidades F16 que Argentina compró a Dinamarca, en una operación que marcó un giro en la política de reequipamiento militar.
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Cómo se distribuirá el contrato millonario para capacitar pilotos
Del total acordado, 22 millones de dólares serán abonados durante este año. El resto se completará en etapas posteriores. Según la documentación oficial, el trabajo se desarrollará en territorio argentino y se extenderá hasta el 30 de junio de 2029. La modalidad encuadra dentro del sistema de Ventas Militares Extranjeras.
En los próximos días, instructores de Top Aces arribarán al Área de Material Río Cuarto, en la provincia de Córdoba. Allí comenzará el proceso de capacitación técnica y operativa. El objetivo es preparar a un grupo de pilotos instructores que luego liderarán la transición hacia el nuevo sistema de armas.
La compra a Dinamarca y el reemplazo por F-35
La adquisición de los 24 cazas supersónicos fue firmada en abril de 2024 por el entonces ministro de Defensa, Luis Petri, durante una visita oficial a Dinamarca. Las aeronaves forman parte del recambio que ese país europeo lleva adelante, ya que está incorporando los más modernos F-35 Lightning II para sustituir progresivamente sus F-16.
Antes de concretarse la venta, el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, había explicado que su nación decidió desprenderse de parte de su flota en coordinación con Washington. De hecho, Estados Unidos autorizó la operación por tratarse de aviones de fabricación norteamericana.
El acuerdo incluyó también mejoras tecnológicas. La firma Terma Global aportará actualizaciones en sistemas de guerra electrónica, software, herramientas de planificación y equipamiento de apoyo en tierra.
Capacitación, simuladores y polémicas
Durante el anuncio inicial, el vocero presidencial de ese momento, Manuel Adorni, había anticipado que llegaría al país un simulador para entrenar a los pilotos durante un año antes de recibir los aviones. Ese período de preparación es clave para operar una aeronave diseñada en la década de 1970 pero reconocida por su agilidad y desempeño en combate.
El proceso no estuvo exento de controversias. Con el paso de los meses, surgieron cuestionamientos internos en las Fuerzas Armadas por supuestas limitaciones en los radares vinculadas a la vigilancia del Atlántico Sur. Sin embargo, desde el Gobierno sostuvieron que la adquisición representa la inversión más relevante en materia militar de las últimas cinco décadas.
Con el contrato de entrenamiento ya oficializado, Argentina avanza en la incorporación definitiva de los F-16. La capacitación será el primer paso para que la nueva flota entre en servicio y marque una etapa distinta en la defensa aérea del país.

