Anses evalúa créditos de hasta $1.500.000: a quiénes alcanzaría el beneficio
Un proyecto en discusión busca habilitar créditos accesibles para beneficiarios de asignaciones, con el objetivo de reducir deudas y aliviar el bolsillo.
En un escenario donde el endeudamiento familiar se volvió parte del día a día, el Congreso empezó a discutir una herramienta que podría cambiar ese panorama para miles de hogares. No se trata de un bono ni de un aumento directo, sino de algo distinto: la posibilidad de volver a acceder a créditos a través de Anses.
La iniciativa todavía está en etapa de análisis, pero ya tiene un eje claro: ofrecer préstamos que permitan ordenar deudas existentes. El monto máximo que se evalúa alcanza los $1.500.000, aunque con una particularidad clave que lo diferencia de otros esquemas.
Un crédito que no se cobra en mano
El dinero, en este caso, no iría directamente al bolsillo del beneficiario. Según el borrador del proyecto, se destinaría de forma automática a cancelar deudas previamente declaradas, como tarjetas de crédito o préstamos bancarios. La lógica detrás de esta decisión es evitar que el crédito se convierta en un nuevo problema y, en cambio, funcione como una herramienta de alivio real.
A eso se suma un límite que busca cuidar el ingreso mensual: la cuota no podría superar el 30% de la asignación que cobra cada titular. Es decir, el repago estaría acotado para no afectar gastos esenciales.
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Quiénes entrarían en la primera etapa de los créditos
El foco inicial está puesto en los sectores más golpeados. Entre los posibles beneficiarios aparecen quienes cobran la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo. También se incluiría a trabajadores registrados que reciben asignaciones familiares, siempre que estén dentro de los topes de ingresos.
El esquema sumaría además a monotributistas de categorías bajas y a personal de casas particulares. Aunque no es inmediato, el proyecto también deja abierta la puerta para incorporar más adelante a jubilados y pensionados.
Cómo serían las tasas y los montos
Uno de los puntos más sensibles —y atractivos— del proyecto es el costo del crédito. La tasa se calcularía en base a la TAMAR (tasa mayorista) más un adicional de diez puntos. En términos prácticos, esto implicaría un financiamiento bastante más accesible que el ofrecido hoy por bancos o financieras.
El tope de $1.500.000, además, no quedaría congelado. La idea es que se actualice en función del salario mínimo, para evitar que la inflación lo deje rápidamente desfasado.
Cuándo podría ponerse en marcha
Por ahora, no hay fechas concretas. El proyecto sigue su recorrido legislativo y necesita la aprobación del Congreso para convertirse en ley. Si logra avanzar, podría implementarse recién en la segunda mitad del año.
Los fondos saldrían del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), lo que permitiría sostener condiciones más favorables para los beneficiarios.
Mientras tanto, qué pasa en abril
En paralelo a este debate, Anses ya tiene definido el calendario de pagos de abril de 2026, con un aumento del 2,9%. Las fechas se distribuyen según la terminación del DNI y se extienden entre el 10 y el 15 de abril.
Desde el organismo también hicieron una advertencia importante: hoy no existe ninguna línea de crédito activa para asignaciones. Por eso, recomiendan no cargar datos personales en páginas o mensajes que prometan gestionar estos préstamos. Cuando —y si— el programa se apruebe, la información se comunicará únicamente por canales oficiales.