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Alerta amarilla por granizo y tormentas fuertes en Mendoza: qué zonas se verán afectadas

El pronóstico oficial anticipa una tarde con tormentas que podrían intensificarse y dejar granizo, ráfagas y lluvia abundante en poco tiempo en Mendoza.

Hay probabilidad de granizo en diferentes zonas de Mendoza.

Hay probabilidad de granizo en diferentes zonas de Mendoza.

La jornada del miércoles 7 de enero se perfila exigente en Mendoza. El calor va a subir y el aire estará pesado. El pronóstico provincial anticipa un día de contrastes. Puede arrancar relativamente tranquilo y desordenarse con rapidez. La temperatura mínima se ubicaría cerca de 20°C y la máxima rondaría los 34°C.

Habrá viento moderado, con dirección variable, un ingrediente que suele favorecer que las tormentas aparezcan de manera repentina. El tramo más delicado se espera desde la tarde, cuando suelen activarse los núcleos convectivos. El ascenso térmico será marcado y puede sentirse hacia el mediodía. Esa combinación de calor y humedad suele generar un cierre rápido del cielo y truenos aislados.

Lo que advierte Contingencias Climáticas

La Dirección de Contingencias Climáticas señaló nubosidad intermitente y tormentas desde la tarde, con chances de que algunas sean fuertes. El granizo figura entre los fenómenos posibles, junto con ráfagas y mucha actividad eléctrica. En jornadas así, la lluvia puede caer con fuerza en pocos minutos y luego dar una tregua corta.

Esa alternancia complica la circulación, sobre todo cuando el agua se acumula rápido, se forman charcos profundos y la visibilidad se reduce. También se esperan precipitaciones en cordillera. Si el viento cambia de golpe, la tormenta puede correrse de un departamento a otro en pocos minutos.

pronostico

El Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta amarilla por tormentas para varios sectores. En la precordillera en Las Heras y en la precordillera en Luján de Cuyo, el aviso habla de episodios de distinta intensidad, con posibilidad de tormentas localmente fuertes. El paquete de riesgos incluye granizo, descargas eléctricas frecuentes, abundante lluvia en poco tiempo y ráfagas con picos de hasta 80 km/h. Se estiman acumulados entre 20 y 50 milímetros, aunque en puntos puntuales podrían superarse.

Zonas alcanzadas de Mendoza y qué puede pasar en cada una

La advertencia se extiende a Junín y Rivadavia, y también a valles en Luján de Cuyo, San Carlos, Tunuyán y Tupungato. Allí se esperan tormentas variables, con algunos núcleos más intensos que otros, y chance de granizo y viento fuerte. En el sur, la alerta alcanza a General Alvear, la zona baja en San Rafael y la zona baja en Malargüe, con un patrón similar.

Cuando el fenómeno se instala, puede alternar pausas breves con chaparrones violentos. En sectores de alta cordillera, las precipitaciones pueden presentarse mayormente como granizo y/o nieve. Por eso el panorama puede cambiar por completo en pocos minutos, incluso dentro del mismo departamento.

Consejos ante posibles tormentas

Con este panorama, conviene ajustar la rutina. Si se escucha el primer trueno, mejor evitar espacios abiertos. No es buena idea refugiarse bajo árboles ni permanecer cerca de estructuras metálicas. Tampoco dejar macetas, sillas o chapas sueltas en patios y balcones: el viento puede levantarlas y causar daños. Si hay que manejar, vale bajar la velocidad y aumentar la distancia de frenado. Ante calles anegadas, la recomendación es no cruzar, aunque parezca poca agua. En zonas productivas, el granizo vuelve a ser la amenaza principal y muchos siguen el cielo minuto a minuto. También conviene desenchufar equipos si la actividad eléctrica es cercana y mantenerse lejos de cauces o zanjas que se llenan en un instante.

El miércoles no será un día para confiarse. Un plan de tarde puede terminar bajo un chaparrón intenso. Un trayecto corto puede encontrarse con ráfagas o granizo. La clave pasa por seguir los avisos oficiales y tomar decisiones con margen. Mendoza ya conoce estos cambios bruscos de verano, pero cada tormenta tiene su propio ritmo. A veces, unos minutos alcanzan para dejar complicaciones en una esquina y, a pocas cuadras, no caer ni una gota. Si el cielo se cierra de golpe, lo más prudente es frenar, resguardarse y esperar a que pase.