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Adrenalina y compromiso: cómo es ser bombero voluntario

Acompañamos al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz a una salida de emergencia. El vértigo, la organización del cuartel y la historia de quienes lo arriesgan todo.

Los bomberos voluntarios: una labor noble y arriesgada. 

Los bomberos voluntarios: una labor noble y arriesgada. 

Marcos Garcia / MDZ

El fuerte sonido de la sirena rompe con la calma de un lunes. En cuestión de segundos, se visten de rescatistas. Un choque en O'Higgins y Armani, en Godoy Cruz, moviliza a los bomberos voluntarios. Subimos a la unidad; la adrenalina se siente en el cuerpo.

En el camión, la tensión se palpita. Vamos a toda velocidad. “Siempre esperamos lo peor”, dice Pablo. Afortunadamente, un llamado disipa el miedo: no hay heridos de gravedad.

En el lugar, la Policía organiza la circulación, Tránsito investiga las causas del accidente. Uno de los bomberos constata que no existan peligros mecánicos. Otro lleva tranquilidad a los protagonistas del choque, que son asistidos por la ambulancia.

Así fue estar en una emergencia junto al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz. Una dosis de vértigo. Un ejercicio de coordinación, entrega y compromiso. Lo que para nosotros fue una tarde distinta, para ellos es rutina. No cobran un centavo, y sin embargo, siempre están ahí, afrontando situaciones al límite.

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El trabajo del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz

El lunes se conmemora en Argentina el Día del Bombero Voluntario, una fecha que rinde homenaje a miles de hombres y mujeres que, sin recibir un sueldo, arriesgan su vida para proteger a otros. En este marco, desde MDZ visitamos el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz para conocer, desde adentro, cómo es la vida de quienes integran un cuartel: su vocación, su rutina, sus historias personales y su impacto en la comunidad.

“Ser bombero no es solo apagar incendios”, cuenta el jefe del cuartel, Fernando Sáez. “Tenemos siete unidades destinadas a incendios estructurales y forestales, rescate vehicular, cisterna”, detalla y agrega que son la única dotación que realiza rescates de animales: “Colaboramos para buscar en los canales a los perros o bajar a los gatos de los árboles . Es que para los dueños, sus mascotas son como un familiar”.

Si bien el cuartel tiene base en Godoy Cruz, también actúa en otros departamentos del Gran Mendoza, lo que amplía su área de cobertura y demanda operativa. “Estamos, aproximadamente, en las 1200 salidas al año, un índice muy alto. Hay cuarteles que con suerte manejan 300 o 400 salidas”, señala Sáez.

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Aunque muchos de los llamados ingresan a través del 911, para los bomberos es importante difundir el número de contacto directo: 2613064963. “Acorta los tiempos”, resaltan.

Además de atender emergencias, el cuartel también se encarga de capacitar a quienes quieren rendir en la Federación Mendocina de Bomberos Voluntarios. “Tenemos que formar al personal interno y externo”, explica el jefe.

En este departamento, el cuartel se sostiene gracias al compromiso de una comisión que se encarga de la administración. También opera a partir de las donaciones, colaboraciones y los aportes que realizan los vecinos a través del pago de los servicios. Aunque el ingreso es pequeño, resulta fundamental para cubrir gastos operativos, insumos y mejoras en la infraestructura.

Una familia voluntaria: las historias y la convivencia

Actualmente son alrededor de 37 los bomberos que prestan servicio en el cuartel de Godoy Cruz, aunque este número puede variar con el tiempo. Entre ellos conviven personas de distintas edades y trayectorias, cada uno con su propia historia.

“Mi papá era bombero. Yo empecé como cadete. Hoy soy instructor nacional de cuerdas”, cuenta Pablo Barroso, uno de los más experimentados, con más de 27 años de servicio.

Pablo trabaja como chofer de ambulancia en el hospital de Uspallata y, cuando termina su jornada, se suma al cuartel para cumplir con sus tareas como bombero.

Por su parte, Eduardo Sosa es el más antiguo del cuartel. Con 65 años, ha dedicado toda su vida a esta labor. Según relata, cuando era niño una maestra los llevó a visitar a los bomberos, y desde entonces, a los 8 años, decidió que quería ser parte de este equipo.

Cada historia es diferente. Tomás Gripi y Belén Salinas, de 24 años, son novios y no solo comparten su vida personal sino también la vocación por ser bomberos. “Nos hacemos un ocho”, dicen cuando les preguntamos cómo logran repartir sus tiempos entre el trabajo y el cuartel.

En cuanto a Fernanda, sale de su estética y se pone el traje de bombera, respetando un protocolo estricto que regula tanto la convivencia como el desempeño en de la profesión. Aunque hay cierta flexibilidad, existe un reglamento claro que establece las pautas para vivir y cumplir con las tareas diarias en la casa, promoviendo el respeto y la colaboración.

Según Fernando Sáez, el funcionamiento diario se organiza a través de un sistema de guardias rotativas: cada integrante debe cumplir al menos 60 horas mensuales. “Durante el día solemos ser cuatro bomberos operativos porque muchos trabajan o estudian. A la noche se suma más personal; podemos llegar a ser entre ocho y doce”, explica.

Otra actividad que cumplen los bomberos es destinar su tiempo a entrenamientos de equipos y formación continua. El cuartel está equipado con habitaciones separadas para hombres y mujeres, una cocina, baños, un espacio para capacitaciones y otro para entretenimiento; todo lo necesario para pasar allí largas jornadas.

¿Qué es ser un bombero voluntario?

“No es fácil de explicar”, dice Fernando Sáez, jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz”. “Es una mezcla de vocación, principios, compromiso y adrenalina. Es un conjunto de cosas que no entran en una sola definición”, agrega.

Muchos de los integrantes soñaron desde niños con ser bomberos, otros lo heredaron de sus familiares. Lo cierto es que todos comparten la vocación de servicio, la capacidad de enfrentar situaciones difíciles y el compromiso de estar presentes en cada emergencia.

“Ser bombero voluntario es estar. Estar cuando la comunidad lo necesita, sin excusas”, resume sin dudar Fernando.

Fotos y videos de Marcos Garcia:

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