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Cardenal Rossi: “El que venga no tiene que ser una copia de Francisco, pero sí alguien que tenga la valentía de seguir su huella”

El arzobispo de Córdoba participará del Cónclave que elegirá al sucesor de Francisco. En diálogo con MDZ en Roma, dice que el Papa dejó abiertos muchos caminos que conviene seguir andando.

En los días previos a participar por primera vez en un Cónclave, el cardenal cordobés Ángel Sixto Rossi está confiado y tranquilo. Es argentino y jesuita, siente muy lejanas las chances de ser elegido Papa. En cambio, sí tiene muy cercano el recuerdo de Jorge Mario Bergoglio, a quien conoció en los años 70 y con quien dio sus primeros pasos en la Compañía de Jesús. En una breve entrevista compartió sus reflexiones sobre el pontificado de Francisco, y sus deseos para el futuro de la Iglesia.   

-Usted que fue novicio en el tiempo que Bergoglio fue provincial de los jesuitas, ¿cómo se siente estos días? 

-Bergoglio es una figura tan paternal, que por supuesto, hay una dimensión de orfandad innegable. Uno piensa tantas cosas vividas…, cada vez que te acordás de eso te das cuenta que que no va a estar, no estará el privilegio de llamar, de pedir consejo, de que te consuele cuando uno estaba mal. Ahora será desde el cielo. 

-¿Le reza?

-Por supuesto, le pido que nos dé la sabiduría que necesitamos estos días. 

Cardenal cordobés Ángel Sixto Rossi está confiado y tranquilo..

-Se lo ve contento, ¿eso significa que hay un buen clima en las Congregaciones Generales?

-Hay buen espíritu, de diálogo, de cercanía, hasta diría que de buen humor.

-En algunas oportunidades expresó que espera que haya continuidad con el pontificado de Francisco, ¿está confiado? 

-Estoy confiado en que se va a dar. Es un deseo, creo que sería lo que viene bien desde mi punto de vista. Que no volvamos para atrás, como decimos en criollo. Pienso que hay un espíritu para que sea así. El que venga no tiene que ser una copia de Francisco, pero sí alguien que tenga la valentía de seguir la huella, con la originalidad del que venga, pero hay caminos abiertos por él de mucha iniciativa apostólica, de mucho Evangelio. Esa fue la revolución de Francisco, volver al Evangelio. Bergoglio “montaba al pelo” el Evangelio, sin suavizantes, eso es algo que los sencillos celebran, los mediocres lo sufren y los otros lo atacan. 

-¿Piensa que hay posibilidades de una vuelta atrás? 

-Posibilidad puede haber, espero y deseo que gane la sensatez de darnos cuenta de que hay varios caminos abiertos por Francisco y que es casi de sentido común “seguirle el tranco”. Este pendular sería muy triste, creo que hay un espíritu de tomar la posta sin perder la individualidad.

-¿Cómo describiría el camino que abrió Francisco?

-El camino que abrió él, para seguir creciendo, es de diálogo, de escucha, es de una Iglesia no cortesana sino servidora, un camino de sinodalidad donde no somos patrones de estancia, sino que caminamos con nuestra gente para poder juntos discernir qué es lo que más conviene sin perder la autoridad. El Papa decía que a  veces nos toca ir delante del rebaño, otras veces al medio para escucharlos y otras veces hacia atrás para ver por dónde Dios va guiando a su pueblo. 

El Papa decía que a  veces nos toca ir delante del rebaño.

-¿Qué cualidades de Francisco le gustaría ver en el próximo Papa? 

-Diría el sentido de la misericordia. Me parece que es esencial. Si tuviera que elegir un solo sustantivo del pontificado de Francisco, creo que la misericordia es la que le gana a todas. Después, una caridad exquisita. 

También aquel lema ignaciano que usaba mucho el Papa, “No tener miedo al sueño grande”, un sueño no según el mundo, sino según el Reino, según el Evangelio. No tener miedo al sueño grande y a la vez cuidar el pequeño detalle. Creo que sería lindo que el que venga, se anime también a eso, a vivir el Evangelio.