Vecinos de San José denuncian abandono total a pocas cuadras del Le Parc
Cansancio, frustración y desilusión. Esos son los sentimientos que reinan entre los vecinos de San José, a apenas cuatro cuadras del Le Parc. Aseguran que viven en condiciones lamentables: rodeados de aguas servidas, árboles mal gestionados, calles destrozadas e inseguridad.
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A pesar de los reclamos, la Municipalidad de Guaymallén no responde, y la gente siente que ya nadie escucha.
El problema de las cloacas sin solución
Una de las denuncias más persistentes es por una fuga de aguas servidas que brota desde hace meses en la intersección de Olascoaga y Alvear. El líquido cloacal corre por las acequias y llega hasta la intersección de Olascoaga con López y Planes, generando un olor insoportable. “Esto está desde el año pasado. Hice el reclamo mil veces, pero nadie viene. Es una vergüenza”, dijo Eduardo Montivero, uno de los vecinos más antiguos de la cuadra a MDZ señalando el flujo constante frente a su casa.
La situación se agrava por la proximidad con la Escuela Santa Teresita, por donde transitan decenas de padres y niños que conviven a diario con este deterioro.
Consumo de droga a metros de una escuela
La situación se vuelve aún más crítica con la denuncia de consumo y venta de drogas en la vía pública. Los vecinos aseguran que a metros del colegio se reúnen grupos para consumir sustancias, dejando basura y hasta excrementos en la zona. Los vecinos del lugar aseguran que todos en el barrio saben dónde se vende y que la policía no interviene.
Árboles mal gestionados y veredas intransitables
Otro foco de malestar es el arbolado público. Varios ejemplares han sido talados parcialmente, pero los tocones quedaron intactos. Además, las raíces han levantado por completo las veredas, volviéndolas peligrosas. “Vinieron, cortaron algunos árboles, pero dejaron todo a medias. Prometieron volver a sacar los tocones y no aparecieron más”, explicó el vecino, mientras mostraba los restos de troncos secos frente a su casa. El estado de la vereda obliga a muchos peatones a caminar por la calle.
A esto se le suma el estado de la calle López y Planes que también está completamente deteriorada. Según los vecinos, han elevado numerosos reclamos a la municipalidad, pero sólo reciben respuestas automáticas del chatbot “Gina”, que a las claras demuestra no solucionar los problemas que aquejan a quienes habitan la zona.
Los pedidos de arreglo han sido constantes, pero las respuestas son siempre las mismas: excusas por cañerías viejas o prioridades en otras zonas. También, Montivero contó haber denunciado que tras una obra de cunetas, dejaron su puente peatonal mal hecho y nunca lo arreglaron.
Cansados de pagar por servicios que no llegan
El hartazgo crece no solo por la falta de respuesta, sino también por el aumento en las tasas municipales. “En diciembre de 2024 pagaba 22 mil pesos cada dos meses. Ahora pago casi 60 lucas, y está a la vista cómo está todo. Lo único que hacen es barrer las hojas cada tanto”, se quejó Eduardo. Según él, la situación genera desilusión, sobre todo pensando en el futuro: “Da pena por los jóvenes. Estamos pagando para vivir mal”. En su relato se mezcla el enojo con la resignación de sentir que nadie los escucha.
La historia de Eduardo refleja el sentimiento general de los vecinos de San José: un fuerte descontento por sentirse olvidados. “Acá no viene nadie, ni concejales, ni funcionarios. Antes al menos en campaña se daban una vuelta”, recordó. Hoy, quienes viven en la zona sólo esperan que alguna autoridad camine esas calles rotas y entienda la urgencia. Mientras tanto, siguen reclamando, aunque cada vez con menos esperanza.
