Grupos de riesgo: abierta la subscripción
¿A lo mejor otro grupo de WhatsApp al que te sumaron?
Acaso entre la zoología fantástica y la noción de Estado, la casuística y las tendencias, el día D y la vitamina D…
¿La onda verde?
¿El paradigma de inocular?
En vez de esa otra noción de inocular que podríamos llamar pecado…
¿La etiología de pertenecer?
“¿A lo único que pertenezco es a un “grupo de riesgo”?”
(me animo imaginar a Mafalda hoy gritando así…)
¿Cuál es el riesgo?
Jesús en las bienaventuranzas lo centró:
“Bienaventurados los…”
Jesús acercándose al lugar del otro…
Francisco de Asís acercándose al lugar del otro…
¡A los grupos de riesgo!

“Hombres y mujeres, nuestros contemporáneos, desesperados al sentirse fácilmente descartables y abandonados a sus propios recursos, siempre ávidos de la seguridad de la unión y de una mano servicial con la que puedan contar en los malos momentos, es decir, desesperados por "relacionarse”. Sin embargo, desconfían todo el tiempo del "estar relacionados”, y particularmente de estar relacionados "para siempre”, por no hablar de "eternamente”, porque temen que ese estado pueda convertirse en una carga y ocasionar tensiones que no se sienten capaces ni deseosos de soportar, y que pueden limitar severamente la libertad que necesitan - sí, usted lo ha adivinado- para relacionarse...” -alcanzó a ver Zygmunt Bauman-
¿La generación frágil?
“La fragilidad es, en realidad, nuestra verdadera riqueza: somos ricos en fragilidad, todos; la verdadera riqueza, que debemos aprender a respetar y acoger, porque, cuando se la ofrecemos a Dios, nos hace capaces de ternura, de misericordia y de amor. Ay de las personas que no se sienten frágiles: son duras, dictatoriales. En cambio, las personas que reconocen con humildad sus propias fragilidades son más comprensivas con los demás. La fragilidad —diría— nos hace humanos” (así nos hace mirarnos el Papa Francisco el 4 de enero 2023).
Lo que somos es lo que nos pasa y es una “insuficiencia” de acuerdo a lo que esperamos.
Nos hace reconocer el lugar del otro.
No hay paraísos perdidos más que el lugar del otro…
Si lo he hecho todo mal juntos lo podemos hacer mejor…
Si lo mejor es cómo nos necesitamos…
Si no valgo nada…
Nos podemos hacer valer.
Si nadie me comprende…
¿Nos hacemos conocer tal como nos conocemos?
Si nunca tendré éxito…
El vínculo es lo más “excitante”.
Si estoy destinado al fracaso…
¿cómo nos destinamos unos a otros?
Esperar es nuestro espejo.
¿Qué esperás?
¡Estás… como soy contigo!
¡Estás… como sos conmigo!
El prójimo es un grupo de riesgo.

* Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.

