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La debacle de la clase media mendocina: del deseo y el ahorro, a los bienes inaccesibles y la pobreza

La clase media es una de las más afectadas por los vaivenes de la economía. Las familias se las ingenian para seguir accediendo a consumos que con la crisis se volvieron casi una utopía.
Las formas de consumo sufrieron algunas modificaciones respecto a otros años Foto: Santiago Tagua/MDZ
Las formas de consumo sufrieron algunas modificaciones respecto a otros años Foto: Santiago Tagua/MDZ

La pertenencia a la clase media se transformó en uno de los principales indicadores de las crisis económicas. Las variaciones y posibilidades de consumo de las familias son un termómetro que muestran un contexto más o menos desfavorable y permite anticipar posibles crisis que se avecinan. A pocos días de conocerse los datos de la inflación de marzo y la suba respecto al mes anterior, ¿cuáles son los consumos de difícil acceso para este estrato social?.

El bienestar para las familias de clase media está dado por el acceso a ciertos recursos o bienes de consumo. En otra época, el anhelo de la casa propia y el auto familiar marcaban la pertenencia a este sector que históricamente registró niveles de movilidad social más elevados que la clase alta y la clase baja pero hoy las cosas son diferentes. Los grandes proyectos se dejaron de lado y los objetivos son más inmediatos y están relacionados al bienestar: acceder a un club o gimnasio, atención médica o gastos para la salud (obra social o prepaga), vacaciones y algunas salidas recreativas o de esparcimiento marcan la tendencia. 

En los estudios realizados por la consultora de opinión pública Sociolítica, se observa un desplazamiento del consumo desde bienes durables a bienes de consumo masivo. En ese sentido, los bienes durables serían las viviendas y vehículos. "Los autos se encuentran en un lugar opaco porque se usa como el primer bien de acceso para el ahorro", explicó Roberto Stahringer, director de Sociolítica.

Los vehículos son bienes deseados por la clase media. 

La dificultad que tienen las familias para mantener esos consumos de servicios hace que se vean afectados el acceso a otros consumos masivos en supermercados mayoristas y minoristas pero también hay una disminución en lo que respecta a entretenimiento, ocio y tiempo libre. 

"El consumo está mucho más orientado en términos generales a bienes de consumo masivo y economía de subsistencia orientada al tema de los servicios, a mantener el costo de los servicios. Este efecto se produce debido a la quita de muchos subsidios a las transportadoras y generadoras de energía o de servicios como el agua, pero principalmente la electricidad y el gas", agregó Stahringer. 

"A nivel humor social se está volviendo nuevamente a la incertidumbre. El ritmo de aceleración que tuvo el encarecimiento del costo de vida en dólares hace que en pesos también sea más caro entonces mejora un poquito la relación salario-inflación pero nunca la proporción que cayó. Esa terrible caída con la gran devaluación que hubo en enero del 2024 no alcanzó para que la gente recomponga su capacidad de poder adquisitivo como estuvo hasta antes de las elecciones", agregó el sociólogo.

La autopercepción de clase cada vez es más difusa ya que en la ecuación se mezclan variables que los integrantes de los estratos medios relacionan con el bienestar. Las posibilidades de acceso a cosas "superfluas" pero necesarias, los momentos de desconexión, de ocio y bienestar dejaron de ser frecuentes para transformarse en lujos que se obtienen luego de cumplir con los objetivos que llevan a una simple subsistencia. No hay grandes gastos ni inversiones por fuera de los estrictamente necesario para la clase media, la dinámica se traduce en "resistir" más que pertenecer.

Los datos de la inflación en Mendoza

En la tarde del viernes, la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) dio a conocer la tercera medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 2025 en Mendoza. La inflación fue de 3,1% en el mes de marzo. Después del 1% que se había dado en enero de 2025 y del 2,5% de febrero, se esperaba que el número de marzo estuviera por encima por los aumentos en alimentos y en productos estacionales. Así, la inflación según la estadística oficial acumula 6,7% en lo que va del año.

De esta manera, la inflación acumulada con respecto al mismo mes del año anterior se ubica en 51,4%. El rubro que más subió en marzo fue Educación con el 8,9%; seguido por Vivienda y Servicios básicos con el 6,8%; Alimentos y bebidas con el 5,2%; Indumentaria con el 3,7%; Transporte y comunicaciones con el 2,0%; Atención médica y gastos para la salud con 1,5%; y Otros bienes y servicios con el 0,8%.