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Neuquén: hallan restos fósiles que corresponden al primer depredador acuático de la era de los dinosaurios

Según informó Gendarmeria Argentina, el descubrimiento ocurrió en el paraje "Mulichinco", localidad de Loncopué. El paleontólogo del lugar confirmó que se trataría de esta especie pehistórica.
La Dirección Patrimonio Cultural de la provincia de Neuquén realizaron un hallazgo de restos fósiles en el terreno.  Foto: Shutterstock
La Dirección Patrimonio Cultural de la provincia de Neuquén realizaron un hallazgo de restos fósiles en el terreno.  Foto: Shutterstock

La semana pasada, luego del aviso del propietario de un campo situado en el paraje "Mulichinco", localidad de Loncopué en Neuquén, la Dirección Patrimonio Cultural de la provincia de Neuquén realizaron un hallazgo de restos fósiles en el terreno. 

Los especialistas, acompañados por los gendarmes del Escuadrón 31 Las Lajas "Gend. Juan Carlos Treppo", excavaron la zona que les indicó el propietario y constataron la existencia de los huesos prehistóricos. 

Luego del descubrimiento, consultaron con un paleontólogo de la localidad, quien confirmó que se trataría de un ictiosaurio, seres que vivieron desde el Triásico Inferior hasta el Cretácico Superior.

Luego del descubrimiento, los especialistas consultaron con un paleontólogo de la localidad. Foto: Gendarmería Nacional Argentina

Finalmente, la patrulla ambiental procedió a efectuar el acondicionamiento y levantamiento de las piezas halladas, las cuales luego fueron trasladadas hasta el Museo "Carmen Funes" de la Plaza Huincul, Neuquén.

Las piezas fueron trasladadas hasta el Museo "Carmen Funes". Foto:  
Gendarmería Nacional Argentina

Cómo era el ictiosaurio, la especie cuyos fósiles fueron hallados en Neuquén

Los ictiosaurios eran reptiles que vivieron durante la era Mesozoica y fueron los primeros depredadores acuáticos de la era de los dinosaurios. Así, dominaron los mares prehistóricos antes de ser desplazados por un grupo aún más temible: los plesiosaurios.

Esta especie era muy parecida en su modo de cazar a los modernos peces espada, y su aspecto asemeja a una mezcla entre estos y los delfines. Evolucionaron para ser cazadores veloces y se convirtieron en los primeros superdepredadores del Mesozoico.

Los ictiosaurios tiene un aspecto muy similar a los peces espada y delfines. Foto:Shutterstock

Es por esto que se dice que los ictosaurios son un ejemplo de evolución convergente: criaturas sin ninguna relación de linaje que evolucionaron hasta adoptar una apariencia y un comportamiento muy similares. 

Según Nathional Geographic, como resultado de su vida en el agua, la cola de estos reptiles se transformó en una aleta caudal y sus extremidades en aletas verdaderas, y su cuerpo adoptó una forma fusiforme e hidrodinámica que les permitió convertirse en depredadores acuáticos muy rápidos y eficientes. Sus mandíbulas alargadas estaban provistas de dientes, pero su dieta consistía básicamente en peces y belemnites, un tipo de moluscos parecidos a los calamares y las sepias.

El origen de estos seres, por otro lado, es aún un misterio. Los primeros ictiosaurios que se encuentran en el registro fósil son especies plenamente acuáticas, lo cual dificulta conocer su origen.

Actualmente, se incluye a los ictiosaurios dentro de un grupo más amplio llamado ictiosauriformes (literalmente, “largartos con forma de peces”), cuyas especies primitivas eran parecidas a reptiles acuáticos que se movían en el agua mediante movimientos ondulatorios con todo el tronco, de forma similar a las anguilas.