Un derrumbe y un legado en peligro: el incierto futuro de un edificio histórico en Mendoza
Un histórico edificio donde durante muchos años funcionó una comisaría, ubicado en la esquina de Patricias Mendocinas y Montevideo, sufrió este miércoles el colapso de parte de su estructura. El desmoronamiento comenzó tras intensas lluvias y, aunque no hubo heridos, evidenció un deterioro que ya había sido advertido en informes previos. El edificio, de adobe, llevaba años en estado de abandono, cercado y sin mantenimiento.
Ahora, las autoridades provinciales decidieron que aquel cuartel, que alguna vez perteneció a la Policía de Mendoza y luego fue cedido a la Dirección General de Escuelas (DGE), será demolido. “Esta semana se dio el desprendimiento y de inmediato, junto al Municipio, se hizo el cierre por seguridad de los transeúntes. Desde la DGE y Patrimonio ya se estaban evaluando medidas. Este hecho ocurrió mientras se planificaba su demolición en los próximos días”, informaron desde la cartera educativa.
Desde la Municipalidad confirmaron que el inmueble, declarado patrimonio de la provincia, contaba con múltiples inspecciones y advertencias por peligro de derrumbe. “Es un edificio de adobe, y desde hace muchos años se emitieron boletas por inspección de obra, informando sobre su estado crítico”, indicaron.
El miércoles, personal municipal valló la zona, y el jueves se reunieron representantes de la DGE, Patrimonio de la provincia y Obras Privadas de la Municipalidad para coordinar los pasos a seguir ante el riesgo de derrumbe del muro perimetral. Este viernes, el intendente Ulpiano Suárez y funcionarios de la DGE mantienen encuentros para definir el destino del terreno, ahora en manos del ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE a cargo de Tadeo García Zalazar.
Un litigio que atraviesa la historia
La situación de este edificio forma parte de un litigio histórico vinculado a la Escuela Normal Tomás Godoy Cruz y el Arzobispado de Mendoza. Según un artículo de la autoría de Lourdes Gómez, publicado por la UNCuyo en 2005, la traza post terremoto de 1861, parte del solar donde se emplazaba el edificio fue destinado a la Casa Matriz, lo que derivó en disputas sobre su titularidad.
Con el tiempo, en un sector del terreno se construyó la sede de la Escuela Normal, inaugurada en 1969, mientras que la Policía continuó utilizando otra fracción. En 1994, tras décadas de reclamos, las dependencias policiales fueron desalojadas, quedando el edificio en manos de la DGE.
Desde 1978, sucesivos directores escolares intentaron recuperar la totalidad del predio para fines educativos, pero sin éxito. En la escritura de 1958 consta que el terreno fue donado a la Nación con el compromiso de construir allí la Escuela Normal. Sin embargo, su ocupación fue un tema de disputa constante.
El inmueble que ahora se desmorona es considerado el edificio policial más antiguo de Mendoza y una de las pocas construcciones institucionales que funcionaron como Casa de Gobierno antes de convertirse en establecimiento educativo. Más allá de su estado de conservación, su estructura guarda un valor histórico y patrimonial innegable.
Sin embargo, su destino ya está marcado: tras años de abandono, su demolición parece ser la única alternativa que las autoridades han decidido encarar. El interrogante ahora es qué se hará con ese terreno tan disputado en pleno centro de la ciudad.

