La Corte Suprema anuló un fallo que permite la explotación del casino de Puerto Madero
El casino flotante "Estrella de la Fortuna", instalado en 1999, debía funcionar por un plazo de quince años, con la posibilidad de una prórroga de cinco años más, periodo vencido en 2019. De todas formas, gracias a una medida cautelar que corre desde 2021 y que es irrevocable porque nunca fue apelada por el Estado, igualmente la Corte Suprema de Justicia busca revertir esta decisión en el futuro.
-
Te puede interesar
La decisión de Juegos y Casinos tras el incendio del casino de San Martín
Aunque la Corte logró revocar una de las medidas cautelares que le permitían al Casino de Buenos Aires S.A. la explotación de los barcos casino "Estrella de la Fortuna" y "Princess" funcionar luego del vencimiento de la concesión, el tribunal le solicitó a la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal que le remita el expediente principal para poder definir si el casino puede continuar con sus actividades en la Ciudad de Buenos Aires.
-
Te puede interesar
Los dos problemas que tenía el casino de San Martín antes del incendio
Gracias a un mandato de la Constitución local, ambos casinos pueden funcionar sin contar con una concesión vigente, con un plazo vencido en 2019 en función de una medida cautelar de 2017 y otra en 2021, cuando la Corte Suprema aún estaba investigando el tema.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti y Manuel José García Mansilla indicaron que "la sentencia cuestionada frustra la aplicación de normas generales cuya constitucionalidad no ha sido cuestionada en autos", donde exigen "una mayor prudencia en la apreciación de los recaudos que hacen a la admisión de una medida cautelar". Según el máximo tribunal, "las decisiones resultan arbitrarias que omiten el tratamiento de cuestiones conducentes".
El primer barco casino se instaló en 1999 porque la ley impedía abrir salas de apuestas en CABA, por lo que se designó un casino flotante, y en 2006 se inauguró el "Princess". La problemática surgió en 2016, cuando el Estado Nacional acordó con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la jurisdicción local de la competencia relacionada con juegos de azar.
Más tarde, la Legislatura creó la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires, que ocuparía el rol de lo relacionado con la organización, explotación y administración de los juegos de azar en el distrito. Mediante la ley por la que se creó la Lotería, se prohibió además concesionar salas de juegos a empresas privadas, sin tener en cuenta aquellas que ya estaban concesionadas.
Antes de que finalizara la concesión de los barcos casino, la empresa encargada de su manejo inició una demanda contra el Estado Nacional y Lotería Nacional S.E. para ampliar el plazo del contrato, ya que "mediante distintas medidas dispuestas por las demandadas, cuya legitimidad no discute, se quebró la ecuación económica del contrato de explotación y que la prórroga requerida es la forma en que puede restablecerse ese equilibrio".
Por el momento, la Corte Suprema de Justicia dejó sin efecto la medida cautelar que prorrogaba el contrato de concesión a Casino de Buenos Aires, por lo que aún está por verse cuál será el fallo final que dictamine si la empresa podrá seguir explotando la actividad o no.