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Daniel Sabsay: "La Corte de la democracia avaló un sistema autoritario"

El abogado constitucionalista profundizó sobre los horrores institucionales en torno a la dictadura, los juicios tras los indultos y los fantasmas dictatoriales que solo ve el kirchnerismo.

La dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional fue el cenit del horror de la violencia en la Argentina, culminando del peor modo, el más inhumano posible para su tiempo, un período de violencia retroalimentada que duró décadas. En ese contexto se generaron destrozos a nivel institucional que tuvieron como respuesta más oprobios a la ley.

En aquella dramática dictadura se dieron hechos que insultaron y pusieron bajo juicio a instituciones pensadas para la defensa pública, como el Ejército Argentino y distintas fuerzas de seguridad federales. Este fenómeno, digno de una distopía, se dio gracias, en parte, a un Justicia inmóvil que nunca se definió en su posición y se dignó, siendo la rectora de las leyes, a "espiar" bajo la venda de su histórica imagen con la espada y la balanza.

Daniel Sabsay, abogado constitucionalista, dialogó con MDZ sobre los horrores legales de aquel gobierno dictatorial y los procesos inconstitucionales, el rol de la Justicia nacional en la posibilidad de que existieran estos gobiernos. Además, habló del rol del kirchnerismo en el enjuiciamiento de militares por fuera de la ley argentina.

-¿Qué es lo que usted cree que fue lo más inconstitucional del gobierno inconstitucional de la dictadura?
-Sin duda la desaparición de personas es algo que implica la comisión de Crímenes de lesa humanidad, como lo caracterizan las convenciones internacionales, que luego con la reforma de 1994 adquieren jerarquía constitucional, es decir, que están en el vértice superior de la pirámide jurídico junto con la Constitución. Así que no tengo duda que eso ha sido muy inconstitucional desde ya y sin proceso. Hacer desaparecer a personas exclusivamente por presunciones es algo muy grave.

-¿Por qué usted cree que la Corte tuvo durante los distintos golpes que hubo en el país, tuvo esa actitud de aval a los gobiernos inconstitucionales?
-Es algo gravísimo que no tiene precedentes. En otros países ha habido más golpes, probablemente, pero lo que no ha habido es una corte de la democracia que se transforma en un aval a un sistema autoritario que no respeta la continuidad constitucional a través del pronunciamiento de la soberanía del pueblo por el sufragio, sino que lo hace a través precisamente un golpe militar.

-¿Por qué cree que la Corte Suprema ha tenido esa vocación o vicio de avalar los golpes de estado en la Argentina?
-Creo que porque además de todo, en esos momentos tenían el aval de la mayoría de la ciudadanía que les parecía que debía hacerse eso contra un gobierno de tipo civil. Luego también se daban vuelta, lo que se llama "El péndulo" y estaban a favor de que se terminara con el gobierno militar y que hubiera elecciones constituyentes. Eso duró desde el 30 hasta el 83, o sea, muchísimos años. Ese péndulo, afortunadamente, hoy más allá de todos los errores y de los gobiernos poco democráticos que hemos tenido, de todas maneras, lo que implicó la presencia de Alfonsín, a mi modo de ver, más allá de los problemas en materia económica, pero a nivel de institucionalidad, le dio un marco que contiene aún los gobiernos más autoritarios que hemos tenido, particularmente con el kirchnerismo.

-En los primeros años de gobierno, el kirchnerismo reabre todas las causas por la comisión de delitos de lesa humanidad del gobierno militar. ¿Cuál es la situación constitucional de esos casos?
-El gran problema es que viola también, más allá de que uno le guste, se debe aplicar lo que la Constitución y los Tratados dicen, porque no se aplica la ley penal más benigna, sino al contrario y además se la aplica retroactivamente. Eso recordemos que precisamente la doctora Carmen Argibay, que para mí fue un modelo de ministro de la Corte y que ella estuvo durante diez meses desaparecida, sin embargo, votó conforme a Derecho y se opuso a esa posición que estaba inspirada, fundamental mente por Zaffaroni, Lorenzetti.

-La figura de Zaffaroni, ¿que le hace pensar?
-Lo peor de lo peor.

-En 2003 se reinician los juicios, pero solo a un grupo de los indultados por Carlos Menem. ¿Más allá de que usted recién me decía de que nos guste o no, es inconstitucional o no responde la norma? ¿Cree que hace mella en la figura de la justicia que los juicios vayan siempre en una tendencia ideológica?
-La justicia precisamente no debe tener un color ideológico. Sí, por supuesto que tiene que tener un color vinculado con la interpretación que hace de la la norma, pero sin partidismos. ¿No? El gran problema fue precisamente la actitud que se tuvo respecto de los militares que fueron encarcelados por meras presunciones y no se les aplicó los tratados internacional y muchos están todavía presos, ni siquiera tuvieron el derecho a tener una atención médica por parte de sus médicos, una situación de una crueldad inusitada y que no se ha resuelto hasta hoy. Eso es algo realmente incomprensible

-A usted le ha tocado vivir un par de dictaduras en la Argentina. ¿Qué le parece cuando le cantan a Javier Milei que "es la dictadura"?
-Siempre el kirchnerismo, con la izquierda, cuando se trata de alguien de un color distinto, lo consideran dictador y olvidan que son el producto del voto. Son, les guste o no, el producto del voto, tanto Macri como también Milei. Milei ha sido elegido, no se impuso a través de un golpe de Estado, pero es muy peligroso porque van generando en la opinión pública una sensación de que efectivamente eso ha sido así.

-¿Por qué cree que el kirchnerismo siempre tiene esta mirada de buscar un fantasma dictatorial en el que no piensa como ellos?
-Porque todo el peronismo fue igual. También el solo hecho de llamar gorila, que está claramente asociado con un animal feroz, habla a las claras de que todo aquel que no se conducía con lo que ellos pensaban era un gorila, en realidad el enemigo del pueblo y había que destruirlo. No es un adversario en ese lenguaje. No es adversario, es un enemigo. Por lo tanto, a través de cualquier tipo de forma hay que destruirlo, inclusive matándolo.

-El 24 de marzo se conmemora el Día de la Memoria, la Verdad y la justicia. Desde que se conmemora este esta fecha oficialmente. ¿Cuántas veces cree que se cumplieron "Memoria, verdad y Justicia"?
-Tendría que hacer un repaso, pero seguramente muy pocas, si no ninguna.

Mirá la entrevista completa con Daniel Sabsay