Proponen medidas para frenar la violencia contra el personal de salud en los hospitales públicos bonaerenses
Los profesionales de la salud que desarrollan sus tareas en hospitales públicos y centros de salud de la provincia de Buenos Aires deben convivir a diario con agresiones de pacientes y familiares. Situaciones de violencia que fueron incrementándose en los últimos años, ante un estado que brilla por su ausencia.
Un estudio elaborado por la Federación de Médicos de la provincia de Buenos Aires (FEMEBA) determino que 6 de cada 10 médicos que trabajan en hospitales públicos bonaerenses sufrieron algún episodio de violencia, y el 51% de los profesionales de la salud se sienten inseguros en sus lugares de trabajo.
Situación que llevo a que el bloque de la UCR + Cambio Federal reflote por tercera vez un proyecto elaborado por la diputada y Vicepresidenta Tercera del Cuerpo Alejandra Lorden, para la creación de un Observatorio de Violencia Sanitaria Externa que permita resolver las agresiones de las que son víctimas a diario los trabajadores de la salud en los hospitales públicos bonaerenses.
La iniciativa elaborada por Alejandra Lorden, con la colaboración de FEMEBA, tiene como objetivo el desarrollo de un sistema permanente y actualizado de información, para el diseño, implementación y auditoria de políticas públicas en materia de violencia sanitaria externa. Para el cual se deberá conformar un equipo multidisciplinario compuesto por profesionales de epidemiologia, sociología, psicología, abogacía, medicina y enfermería, que se encargarán de las áreas de registro, investigación, monitoreo y evaluación.
Asimismo, el proyecto establece que el Observatorio de Violencia Sanitaria Externa, tendrá entre otras funciones la de recolectar información comparable sobre la violencia sanitaria, elaborar estadísticas e indicadores y promover políticas para resolver el flagelo.
En diálogo con MDZ la legisladora boina blanca, afirmo que el proyecto lo presento en el 2017 y siete años después vuelve a reflotarlo por tercera vez. “ La violencia en los hospitales públicos y en los sectores de atención de la salud en la provincia de Buenos Aires es un problema que viene creciendo sin cesar a lo largo de la última década; y es padecida por médicos, enfermeros, auxiliares de enfermería y todo el personal ligado a la salud, incluidos los propios guardias de seguridad”
Asimismo, Alejandra Lorden sostuvo que por temor a represalias más de la mitad de las víctimas no denuncia el hecho “Las estadísticas indican que tres médicos son agredidos físicamente cada día por pacientes o familiares en las instalaciones de los nosocomios. Lamentablemente solo uno de los ataques es denunciado formalmente, mientras que los otros dos quedan en la nada por temor a las represalias que podrían tener en caso de notificarlos legalmente”
“Los ataques al personal de salud pueden darse mediante el uso de un lenguaje ofensivo o una amenaza; actos de intimidación física, golpes, e inclusive el uso de armas de fuego o cuchillos. Sumado a esto hay que agregar otro tipo de agresiones en redes sociales como los comentarios degradantes”; destaco la diputada radical, agregando “Los lugares elegidos para este tipo de agresiones son mayormente las salas de urgencias y de espera, donde se suele aglomerar la mayor cantidad de gente en busca de atención médica”.

Finalmente, la diputada Alejandra Lorden, vicepresidenta Tercera de la Cámara Baja bonaerense dijo “Consideramos de vital importancia la implementación de un observatorio para poder desarrollar un sistema permanente y actualizado de información para el diseño, implementación y auditoria de políticas públicas en materia de violencia sanitaria externa”
Cabe destacar que entre las principales fuentes de información que utilizaría el Observatorio de Violencia Sanitaria Externa, se encuentran la Policía bonaerense, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Justicia, el Ministerio Público, el Ministerio de Seguridad, y los Colegios Profesionales/ Federaciones Profesionales que estén relacionados al ámbito de la sanidad.
Además, el equipo interdisciplinario será asistido por un Consejo Consultivo, con carácter ad-honorem, cuya función será la de colaborar y asesorar en temas de violencia sanitaria externa. Su composición, forma de actuación e incompatibilidades serán dispuestas por la autoridad de aplicación determinada por el Ejecutivo provincial.


